Monitor de Innovación

Zuckerberg se pone las pilas antes las cre­cientes crí­ticas sobre falta de con­trol

Cara y cruz del futuro Facebook: más control pero más mordaza autoritaria

La em­presa busca dis­tan­ciarse de los bulos ge­ne­rados en torno a Trump y acer­carse a China

Mark Zuckerberg, Facebook
Mark Zuckerberg, Facebook-

A través de Facebook se han fra­guado re­vo­lu­ciones y mo­vi­mientos po­lí­ticos de toda ín­dole y se ha cons­truido el ca­mino hacia el poder de mu­chos lí­de­res. La in­ven­ción de Mark Zuckerberg es un arma de in­creíble poder y él lo sabe. Por eso di­seña su po­lí­tica con cal­cu­lada am­bi­va­len­cia: tiende una mano a la trans­pa­rencia con una es­tra­tegia para erra­dicar los in­fun­dios en la red so­cial y la otra a la opa­cidad y el con­trol con un pro­grama de cen­sura que hará re­la­merse a las dic­ta­du­ras.

Las noticias falsas han circulado como la pólvora durante la campaña electoral de Estados Unidos, y muchas de ellas han encontrado en la urdimbre de Facebook la mejor autopista. El gran beneficiado ha sido Donald Trump, que tiene franco el acceso al despacho oval tras una victoria que pocos auguraban y que en muchos sectores todavía se está digiriendo.

La consecuencia para el gigante de Internet ha sido una lluvia de críticas a las que el magnate de las chanclas ha reaccionado con un plan de siete puntos para acabar con la "desinformación" (sic) en su sistema.

El plan maestro contra los bulos

A través de un mensaje publicado en su propio muro, anunció las medidas que se llevarán a cabo. En primer lugar, fortalecer la detección y análisis de la información incierta a través de "mejoras en los sistemas técnicos". Asimismo, el plan se apoyará en la propia comunidad de Facebook promoviendo y facilitando la presentación de informes sobre contenidos cuya veracidad sea dudosa.

También se recurrirá a organizaciones de verificación para garantizar un control externo eficiente y se instalará un sistema de advertencias que pondrá a los usuarios sobre aviso de noticias poco rigurosas.

Zuckerberg afirmó que el sistema dará una mayor visibilidad a aquellos contenidos de mayor calidad en detrimento de otros más mediocres. Sin embargo, el máximo accionista de la reina de las redes sociales no especificó qué criterios se emplearán para este cometido.

Una de las medidas estrella será la guerra económica contra las fuentes de noticias falsas, eliminando o disminuyendo los ingresos publicitarios de los portales que las produzcan.

Por último, el creador de Facebook se comprometió a recibir el asesoramiento del sector de la información en aras de mejorar la calidad de los contenidos noticiosos. "Vamos a seguir trabajando con periodistas y otras personas de la industria de noticias para recibir sus aportaciones. En particular, para entender mejor sus sistemas de control y aprender de ellos", dijo.

Un censor virtual al servicio de las dictaduras

La libertad de expresión no es omnipresente en el mundo, y entre los regímenes que acallan las informaciones y opiniones adversas se hallan mercados inmensos y muy jugosos para las grandes firmas de Internet. Uno de ellos, quizá el más importante, es China, cuyo Gobierno no dudó en bloquear Facebook en 2009 tras los incidentes producidos en la revuelta independentista de Urumqi, capital de la región de Xinjiang.

El Ejecutivo del gigante asiático justificó su decisión arguyendo que los opositores se organizaban a través de esta plataforma. Las consecuencias para la empresa se prolongan hasta la actualidad: la única forma de usar Facebook en China es a través de una red privada virtual.

La firma con sede en Menlo Park no está dispuesta a renunciar a un nicho de usuarios de más de 1.000 millones de personas, y sus técnicos ya se han puesto manos a la obra para desarrollar una herramienta que permitirá censurar las entradas antes de que éstas sean visibles, según informa el rotativo 'The New York Times', que cita fuentes internas de la compañía.

No sería la primera vez que Facebook accede a mutilar los contenidos considerados 'peligrosos' por gobiernos de escaso talante democrático. Ya lo hizo para adaptarse a las normativas de países como Turquía, Rusia o Pakistán. Zuckerberg tiene una fluida relación con el presidente chino, Xi Jinping, y en una reunión con empleados celebrada el pasado verano dijo, en relación a China, que para la empresa "es mejor formar parte de una conversación, incluso si la conversación no es completa".

Según el 'New York Times', algunos de los técnicos implicados en el proyecto del sistema de censura abandonaron Facebook durante esas fechas.

@josesmendoza81

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