MONITOR DE LATINOAMÉRICA

Los países con ma­yores vínculos co­mer­ciales con Washington, a la ex­pec­ta­tiva

Las proclamas proteccionistas de Trump, mucho humo y poca leña

México, Cuba y Centroamérica, se­rían los prin­ci­pales per­ju­di­cados en Latam

Cubanos haciendo cola
Cubanos haciendo cola

Inquietud por la re­tó­rica pro­tec­cio­nista en co­mercio y por las dia­tribas emi­gra­to­rias que el electo pre­si­dente de EEUU, Donald Trump, mostró en su cam­paña res­pecto Latinoamérica, pero tam­bién pru­den­cia. Los países la­ti­noa­me­ri­ca­nos, es­pe­cial­mente los que por sus vínculos eco­nó­micos pueden verse más afec­tados por las con­tun­dentes pro­mesas del re­pu­bli­cano, es­peran que la sangre no llegue al río. Y no lle­gará aunque en México los más asus­tados sean los nar­cos.

El peso comercial e inversor que EEUU tiene en Latam y el hecho de que Washington no desee ceder posiciones a la influencia china y europea en el área puede ayudar a moderar los planes del magnate.

En Latam, principal socio exportador de EEUU, inquietan tanto la política comercial que desarrollará Trump y que se teme entrañe un aumento del proteccionismo, como su negativa actitud sobre la inmigración. Los expertos juzgan que los mayores perjudicados por el cambio de rumbo de la política de EEUU que proclama el nuevo presidente serán México, Cuba y los países centroamericanos, los más dependientes de EEUU y de su comercio y política migratoria. El miedo al efecto Trump (quien tendrá, asimismo, mayoría en el Congreso) se produce en un momento de desaceleración de la economía.

Los ministros latinoamericanos de Hacienda han reconocido su preocupación por la retórica proteccionista del republicano, quien quiere replantear el TLC norteamericano (TLCAN) y deportar a millones de indocumentados. Trump ha prometido proteger los intereses de EEUU con medidas para reconstruir la economía, crear mejores empleos en el país y reducir la inmigración que tendrían un efecto directo en Latam. Además de planes para penalizar, saltándose el TLCAN, a las empresas que muevan fábricas a México, el presidente podría aplicar una deportación masiva de inmigrantes indocumentados que afectaría a Guatemala, El Salvador, Honduras y México.

En México, el presidente Peña Nieto reunió de urgencia a su Gobierno para analizar escenarios tras el triunfo electoral del magnate el 8 de noviembre y el banco central ha subido los tipos 50 puntos básicos, al 5,25% para contrarrestar las presiones externas debidas al efecto Trump, esencialmente presiones inflacionarias generadas por la depreciación de la moneda. Tras el triunfo del republicano, que ha prometido construir un gran muro en la frontera sur además de revisar el TLC, el peso se desplomó a un mínimo histórico.

Según S&P el declarado proteccionismo de Trump amenaza notablemente a Centroamérica. Y si todos los países de la subregión se verían perjudicados, S&P señala que Honduras sería el que más sufriría la nueva política, junto con El Salvador y Nicaragua. La agencia tiene en cuenta el peso que las exportaciones a EEUU tienen en el PIB de cada país, así como el volumen de las remesas que sus migrantes en territorio norteamericano (la mayoría) mandan a casa. Centroamérica depende en gran medida de las remesas de sus emigrantes. Y el problema es muy similar para República Dominicana.

Los gobiernos centroamericanos se han dicho dispuestos a fortalecer las relaciones con el gobierno de Trump y han pedido respeto a los migrantes. Las remesas que envían a sus países sustentan buena parte del PIB: el 20% en el caso de Honduras; el 16,5% en el caso de El Salvador y el 10% en Guatemala. Latam recibe más de 65.000 millones al año en remesas desde EEUU.

Con Cuba se teme un parón del proceso de deshielo y apertura iniciado bajo la Presidencia Obama. Para obtener el voto del exilio cubano, Trump prometió condicionar el proceso de normalización de relaciones a avances en derechos humanos y libertades. La normalización con Cuba, cuya prueba final es el levantamiento del embargo, se enfrenta también al Congreso. También se teme un aumento de la tensión con los países del ALBA (Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América), notablemente con Venezuela y Bolivia.

Además del TLCAN (México y Canadá) EEUU tiene pactos de libre cambio con los países centroamericanos y Dominicana, Colombia, Chile, Panamá y Perú. Otros pactos que podrían sufrir daños son el Área de Libre Comercio de las Américas (Alca), que no acaba de arrancar y el recientemente pactado Tratado Transpacífico (TPP), en el que participan EEUU y once países del Pacífico entre ellas Perú, Chile y México. Hoy, Latam representa una quinta parte del comercio exterior de EEUU y el 70% de las importaciones proceden de México. Más allá del comercio, un tercio de la IED en Latam proviene de EEUU, principal inversor en México (32%), Centroamérica (30%) y Colombia (18%).

Los analistas juzgan que los asesores del magnate en comercio y política exterior rebajarán el tono de sus promesas y le persuadirán para adoptar una real politik que no ponga en peligro la relación con Latam ni el impulso al libre cambio. Como muchos recuerdan, las administraciones republicanas han sido más activas que las demócratas en impulsar acuerdos de libre comercio.

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