Monitor de Latinoamérica

La región quiere más inversión oriental en infraestructuras y tejido industrial

China echa el resto en Latinoamérica

Xi viaja de nuevo al área con la meta de elevar el nivel de relación económica

Xi jinping
Xi jinping

Pese a que el enfriamiento económico ha moderado su presencia en el área en los dos últimos años, China no quiere perder el tren de Latinoamérica, un convoy al que se subió hace quince años y en el que se ha instalado en el vagón de los principales inversores, prestamistas y socios comerciales, compitiendo con EEEU y los principales países europeos. Elevar el nivel de la relación económica es la meta de la nueva gira de diplomacia económica que el mandatario chino, Xi Jinping, inicia esta semana.

Un año más China hará acto de pre­sencia en Latam al más alto ni­vel. El líder del gi­gante oriental vi­si­tará Ecuador, Perú y Chile, con los que ru­bri­cará nuevos acuer­dos. Los dos úl­timos países per­te­ne­cen, ade­más, a la Alianza del Pacífico, bloque de in­te­gra­ción co­mer­cial en el que China es ob­ser­va­dor. Pekín, que tiene acuerdos de libre co­mercio con Perú y Chile, quiere po­ten­ciarlos en la ter­cera vi­sita de Xi a la re­gión desde que llegó al po­der, tras las de 2013 y 2014, y au­mentar su in­fluencia en el Pacífico ame­ri­cano.

China es hoy se­gundo socio co­mer­cial, tercer mayor in­versor y prin­cipal pres­ta­mista en Latam y la re­gión es el sép­timo mayor socio co­mer­cial de Pekín. En la úl­tima dé­cada, el co­mercio China-Latam se ha mul­ti­pli­cado por más de 21, a 236.500 mi­llones de dó­lares en 2015. En el pe­ríodo 2001-10 las ex­por­ta­ciones la­ti­noa­me­ri­canas de pro­ductos mi­neros y com­bus­ti­bles fó­siles a China cre­cieron al fuerte ritmo del 16% y las de pro­ductos agrí­co­las, al 12% y las ma­te­rias primas re­pre­sen­taron el 73% de la ex­por­ta­ción del área a China, que es ya el prin­cipal socio co­mer­cial de Brasil, Chile y Perú.

En un con­texto mar­cado por la in­cer­ti­dumbre sobre la nueva po­lí­tica hacia la re­gión que desa­rro­llará EEUU bajo la Presidencia de Donald Trump, a priori de corte pro­tec­cio­nista, y la si­tua­ción en la UE tras el Brexit, China quiere afian­zarse como el gran amigo ex­te­rior de la re­gión en eco­no­mía, co­mercio e in­ver­siones y ofre­cerse como adalid del libre co­mer­cio, in­ten­ción que ya ex­presó en la úl­tima cumbre del G-20. Y ello en un mo­mento en el que el PIB del país oriental cre­cerá este año el 6,5%, el ritmo más lento en dos dé­ca­das. La gira de Xi se en­marca, ade­más, en la ce­le­bra­ción en Lima de la XXIV Cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), en la que par­ti­ci­parán lí­deres y em­pre­sa­rios de las 21 eco­no­mías que con­forman el blo­que, entre ellos un Barack Obama que asis­tirá a una de sus úl­timas grandes citas glo­ba­les, y el ruso Vladimir Putin. Uno de los ma­yores ob­je­tivos del APEC, cuya cumbre tendrá como eje la crea­ción de una Zona de Libre Comercio Asia-Pacífico (FTAAP) es man­tener la ex­pan­sión del libre co­mercio en el área. El Gobierno chino ya ha seña­lado que quiere subir un pel­daño su coope­ra­ción eco­nó­mica con Latam y for­ta­lecer vínculos co­mer­ciales e in­ver­sio­nes. Por su parte, los países la­ti­noa­me­ri­ca­nos, mu­chos de los cuales han su­frido el en­fria­miento de China y el bajón de las im­por­ta­ciones orien­tales de ma­te­rias primas que se ha su­mado el de­clive de los pre­cios de las com­mo­di­ties, es­peran que la gira de Xi abra un pro­ceso de cambio en la re­la­ción y que en­trañe la bas­cu­la­ción hacia la in­dus­tria y tec­no­logía de unas in­ver­siones hasta ahora muy cen­tradas en los ám­bitos ex­trac­tivo y agrí­cola. La re­la­ción de Pekín con el área ha es­tado do­mi­nada por la ex­por­ta­ción la­ti­noa­me­ri­cana de ma­te­rias primas y ambas partes están hoy in­tere­sadas en que China pueda in­vertir en el te­jido in­dus­trial y elevar el ca­pital des­ti­nado a unas vi­tales in­fra­es­truc­tu­ras.

Con Ecuador, China prevé nuevos acuerdos en coope­ra­ción eco­nó­mica. Quito y Pekín cooperan ya en in­fra­es­truc­turas y energía hi­dro­eléc­trica y pla­nean im­por­tantes in­ver­siones en cons­truc­ción, sector naval y re­fi­ne­rías. Con Perú, la re­la­ción es aún más es­trecha y Lima es por ahora el único país la­ti­noa­me­ri­cano que tiene con Pekín una re­la­ción es­tra­té­gica in­te­gral, el nivel más alto que ofrece el gi­gante asiá­tico. China es el primer socio co­mer­cial de Perú y el nuevo pre­si­dente, PPK, cursó a ese país en sep­tiembre su primer viaje ex­te­rior. Xi y PPK fir­marán acuerdos en mi­ne­ría, ener­gía, in­fra­es­truc­turas y fi­nan­cia­ción. En su vi­sita a Santiago, China y Chile con­sa­grarán el paso de su re­la­ción a una aso­cia­ción es­tra­té­gica in­te­gral y cómo im­pulsar el TLC de 2005.

En su in­forme Perspectivas eco­nó­micas 2016, la Cepal ya acon­se­jaba a Latam pro­fun­dizar su aso­cia­ción con China y juz­gaba que Pekín ha sido y es ele­mento de cambio real para el área, sin bien seña­laba que el mo­delo de cre­ci­miento ba­sado en las ma­te­rias primas muestra ya sus lí­mites y pedía una nueva etapa. El or­ga­nismo in­di­caba que la fi­nan­cia­ción es im­por­tante para la cons­truc­ción de esa aso­cia­ción me­jo­rada con China, un país que ha de­cla­rado a Latam área prio­ri­taria para su in­ver­sión y que desde 2010 ha pres­tado a la re­gión 94.000 mi­llones de dó­lares y pro­me­tido más ca­pi­tal. Cepal juzga que China puede ser el actor de cambio que me­jore di­ver­si­fi­ca­ción eco­nó­mica e in­fra­es­truc­turas en la re­gión y que el con­sumo chino abrirá opor­tu­ni­dades para las ex­por­ta­ciones la­ti­noa­me­ri­canas de ali­men­tos, ser­vi­cios y tu­rismo.

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