La vic­toria de Donald Trump dis­para la ren­ta­bi­lidad de la deuda y lleva la vo­la­ti­lidad a las bolsas

Ni salidas a bolsa ni emisiones de bonos: la banca de inversión se hunde en la miseria

El sector cierra 2016 muy por de­bajo de sus enormes ex­pec­ta­tivas a pri­meros del ejer­cicio

Inversion en Latinoamérica.
El casino de la banca de inversión.

Los grandes bancos de in­ver­sión que operan en España asisten con de­ses­pe­ra­ción al ex­tra­or­di­nario re­punte de las ren­ta­bi­li­dades de los bonos en toda Europa. El es­pañol ha dado un salto ex­tra­or­di­nario hasta el 1,50% cuando hace pocas se­manas co­ti­zaba por de­bajo del 1%. Una subida del 50% apli­cable tam­bién al 'bund' alemán que hace muy poco ofrecía ren­ta­bi­li­dades ne­ga­tivas y que va a pro­vocar un fre­nazo ex­tra­or­di­nario del ritmo de emi­siones hasta final de año.

"Nadie va a salir al mercado a estos niveles. Las empresas españolas se han estado financiando a mínimos históricos hasta hace una semana (empresas como Ferrovial han colocado títulos con un cupón anual del 0,375%, porcentaje que se reduce al 0,125% en el caso de Amadeus) y tienen la alforjas bien cargadas de liquidez. Tienen un margen enorme para esperar a que el mercado se tranquilice, si es que lo hace", señalan fuentes del sector que dan por terminado el año.

El calendario, muy cargado de fechas clave hasa finales de año, no ayuda en absoluto a la cuenta de resultados de la banca de inversión. Al 'shock' provocado por la victoria del candidato republicano se suman las próximas elecciones en Italia del 4 de diciembre que pueden echar para atras la reforma constitucional y provocar la caída del primer ministro Mateo Renzi en un momento clave para el sector financiero italiano, con unas enormes necesidades de liquidez.

Al mismo tiempo habrá comicios en Austria que medirán el alcance del potencial 'efecto dominó' que puede provocar la victoria de Trump en Estados Unidos, por que las posibilidades de una victoria de la formación de extrema derecha Partido de la Libertad de Austria son elevadas. La doble cita será una buena piedra de toque antes de los platos fuertes que en 2017 serán las elecciones en Francia y Alemania y que inversores y analistas ya han marcado en rojo en el calendario.

Un cóctel explosivo al que se sumarán hasta final de año las nuevas reuniones de el Banco Central Europeo (BCE) y, sobre todo de la Reserva Federal. Los mercados apuestan de forma abrumadora por la subida de los tipos de interés en Estados Unidos -el bono a 10 años americano ha superado el listón del 2%- en diciembre que obligaría a los gestores de todo el mundo a repalantear sus estrategias y que podría retrasar las decisiones de inversión.

Por lo tanto, el nuevo escenario es muy exigente. Ya lo era a finales de septiembre cuando Telefónica decidió cancelar la salida a bolsa de su filial Telxius porque los inversores no estaban dispuestos a pagar los precios exigidos por el vendedor, que valoraba la compañía en hasta 15 euros por acción. Ahora, al menos a corto plazo, la situación es si cabe más compleja, lo que hará que el año termine en suelo español con tres salidas a bolsa de tamaño medio (Global Dominion, Telepizza y Parques Reunidos) mas el 'listing' de Coca-Cola Europe.

Expectativas frustradas

Las cifras están a años luz de las previsiones. Antes de las elecciones españoles del 20 de diciembre, más de 20 empresas habían expresado su interés por dar el salto al mercado. Sin embargo, la inestabilidad de los mercados y las exigencias de los inversores han dado al traste con un año que la banca de inversión presumía como histórico pero que se queda muy por debajo de 2015, cuando siete empresas debutaron en bolsa.

Aunque la subida de las rentabilidades de la deuda favorece a las bolsas, a corto plazo hay demasiadas incertidumbres como para vislumbrar un renacimiento inmediato de las salidas a bolsa. "Siempre puede haber una operación aislada, pero como pronto no veremos actividad real hasta la próxima primavera" señalan en fuentes del sector, que aseguran que hay demasiados elementos de riesgo de cara a 2017 .

Uno de ellos es Wall Street. La bolsa estadounidense ha recibido la victoria de Trump con nuvos máximos históricos alimentados por el trasvase de posiciones desde la renta fija hacia la variable. ¿Cuánto puede durar este proceso? Los analistas creen que una corrección significativa es inevitable. Por lo tanto, emisors de bonos y de acciones se enfrentan al más difícil todavía es un escenario tan cambiante como incierto que la banca de inversión afronta desde la preocupación después de un 2016 decepcionante sobre todo en el apartado de las salidas a bolsa.

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