Monitor de Latinoamérica

En el país, que solo cre­cerá el 0,6% en 2016, in­quieta el des­censo de la IED

Uruguay busca apoyo para insuflar oxígeno a su economía

Promulgará un de­creto des­ti­nado a atraer más in­ver­sión ex­tran­jera

Montevideo, Uruguay
Montevideo, Uruguay

Uruguay cre­cerá un tí­midol 0,6% este año, según las pro­yec­ciones in­ter­na­cio­na­les, para me­jorar a un débil 1,2% en 2017.Por eso busca fór­mulas para atraer in­ver­sión ex­te­rior con vo­luntad de per­ma­nencia y re­forzar su eco­no­mía. Dentro de esta es­tra­te­gia, Montevideo ha anun­ciado que pro­mul­gará un de­creto des­ti­nado a es­ti­mular va­rios sec­tores de la ac­ti­vidad me­diante la con­ce­sión de fa­ci­li­dades para que se asienten en el país cen­tros ma­trices de las grandes mul­ti­na­cio­na­les.

La idea, según el Ministerio de Economía, es generar estímulos contracíclicos que ayuden a fomentar el dinamismo de la economía a medio y largo plazo. El decreto, que fijará una ampliación del régimen de beneficios para los centros de servicios compartidos (CSC), es decir, las casas madre de empresas internacionales que brindan servicios, también persigue impulsar la celebración de congresos internacionales en el país, impulsar la imagen de Uruguay como destino inversor y generar incentivos para la financiación de emprendimientos innovadores en ciencia y tecnología.

El decreto ampliará las actividades que se podrán realizar bajo el régimen de beneficios para CSC, en el que se incluirán a aquellas vinculadas a logística y almacenamiento de las multinacionales, servicios de administración financiera y soporte de operaciones de I+D.

En realidad, y según Economía, Uruguay viene buscando desde hace dos años la promoción de ese tipo de inversiones, que hoy sólo se pueden realizar acogiéndose a ese régimen en algunas actividades como asesoramiento en relación a actividades para brindar servicios fuera del país, procesamiento de datos y servicios de dirección y administración.

En líneas generales, el plan es hacer más atractivo el régimen para lograr la radicación de la mayor cantidad de CSC. Por ejemplo, actualmente, para lograr un 90% de exención del Impuesto a la Renta de Actividades Económicas, la compañía debe dar empleo al menos a 150 personas, un tamaño de plantilla que la mayoría de esas firmas, por su casuística, no alcanzan. Así, el decreto fijará una exoneración del 75% a la compañías con al menos 100 empleados. Atraer la celebración de eventos internacionales que sirvan de vitrina exterior a las potencialidades inversoras del país es otra de las metas del decreto, que establecerá que los arrendamientos de salas de convenciones, servicios de organización y matrícula de inscripción sean considerados exportaciones de servicios y se exoneren del IVA. Para ello estos eventos deberán contar con la declaración de interés del Ministerio de Turismo. Uruguay tiene ya un centro de convenciones de primer nivel mundial (Punta del Este) y en unos meses abrirá sus puertas otro, el Antel Arena, en Montevideo, que se suma a una amplia oferta generada por algunos de los principales hoteles radicados en el país.

Asimismo, el decreto del presidente Tabaré Vázquez persigue crear incentivos para financiar los emprendimientos innovadores en ciencia y tecnología que previamente tengan aprobación de la Agencia Nacional de Investigación. Por otro lado, fijará también un nuevo criterio para determinar la residencia fiscal. Así, una persona será residente fiscal uruguayo cuando disponga en territorio nacional una inversión en bienes inmuebles superior a 1,8 millones de dólares o acredite una inversión en una firma por más de 5 millones de dólares.

A finales de 2015, y dentro de su política de captación de capital exterior y de apuesta por el trinomio inversiones, crecimiento y desarrollo social, Uruguay ya aprobó dos importantes decretos. El primero otorgaba un 10% de beneficios adicionales a los proyectos de inversiones a ejecutar en 2016, dentro de la Ley de promoción de Inversiones y sus decretos reglamentarios. Y un segundo estaba dirigido a promover las inversiones en viviendas de interés social. De hecho, el Gobierno se ha de¬can¬tado por fa¬vo¬recer la in¬ver¬sión ex¬tran¬jera como uno de los pi¬lares del cre¬ci¬miento, apro¬ve¬chando la nueva ley de Asociación Público-Privada y las nor¬ma¬tivas para ven¬tajas e in¬cen¬tivos fis¬cales a las com¬pañías, atractivos a los que se suma un multimillonario plan de obras públicas.

La atonía del crecimiento tras años de gran progresión inquieta en Montevideo, cuyo Gobierno también está preocupado por la caída de la inversión exterior. En 2015, la IED bajó el 27%, a 1.499 millones de dólares, según el banco central. Se trata de un deterioro inferior al evaluado por Cepal, que sitúa la caída de la IED en 2015 en el 25%, a 540 millones, el menor nivel desde 2009.

Pese a la ralentización económica y el retroceso de la inversión foránea, el interés de las empresas españolas por Uruguay ha crecido en los últimos años. Sacyr, Gamesa y Abengoa han logrado contratos o han impulsado proyectos en el último año en un país donde están instaladas más de 120 firmas españolas, entre ellas BBVA, Santander, Telefónica, Iberia, Mapfre, OHL, Aqualia, Air Europa, Avanza, Cobra, Inditex, Tryp, NH, Indra, Isolux y Prosegur.

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