Monitor del Seguro

Los re­sul­tados del tercer tri­mestre apuntan a una me­jora de in­gresos y be­ne­fi­cios

Autos coge carrerilla para el ‘sprint’ final

Vida man­tiene el cre­ci­miento y muestra una en­vi­diable for­ta­leza

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Las ase­gu­ra­doras to­davía no han co­men­zado a pre­sentar los re­sul­tados del tercer tri­mes­tre, pero ya se co­nocen los pri­meros datos agre­gados del sector co­rres­pon­dientes a la evo­lu­ción del ne­go­cio. El se­guro es­pañol in­gresó por la venta de pó­lizas entre enero y sep­tiembre 47.438 mi­llones de eu­ros, un 14,82% más. El in­cre­mento es más que sig­ni­fi­ca­tivo, sobre todo si se tiene en cuenta que hace un año en las mismas fe­chas el avance era prác­ti­ca­mente nulo (0,04%).

A este crecimiento han contribuido tanto los seguros de Vida, como los de No Vida, sobre todo los primeros, pero quizá las tendencias más llamativas las encontramos tras el análisis de los seguros generales.

Según los datos de ICEA difundidos por Unespa, los ramos de No Vida facturaron 24.646 millones de euros, un 4,22% más. Este avance se ha apoyado sobre todo en el ramo de Autos, que ha aumentado un 4,91% hasta los 7.902 millones de euros en primas. Estos datos muestran que estos seguros, en franco retroceso desde otoño de 2008 debido a la caída de los precios y la crisis, empiezan a consolidar la recuperación iniciada tímidamente a principios de 2015. De hecho, el ritmo de crecimiento se ha cuadruplicado en un año.

En septiembre de 2015, el avance fue del 1,20%. Además, se ha apreciado como a lo largo de este ejercicio este ramo ha ido cogiendo carrerilla trimestre a trimestre (con aumentos de primas del 4,74% en marzo, 4,76% en junio y 4,91% en septiembre), lo que hace prever que 2016, si nada se tuerce, se saldará con un buen resultado.

Los seguros Multirriesgos también muestran una muy favorable tendencia. Entre enero y septiembre de 2016, los ingresos por la venta de estas pólizas sumaron 5.032 millones, con un aumento del 3,54%, cuando hace un año era del 1,39%. En este caso es significativo el crecimiento de los seguros Multirriesgo que contratan las industrias, que aumentaron la facturación un 4,81%, cuando en el mismo periodo del ejercicio anterior se anotaban un descenso del 1,47%.

Siempre con la salud a vueltas

En Salud, el avance hasta septiembre ha sido del 4,10% hasta sumar primas por valor de 5.846 millones de euros. En este caso, como en el de Autos, también se aprecia una buena progresión a lo largo del año. Pero lo que llama la atención es el cambio del motor del crecimiento. Mientras que hasta marzo eran los seguros de la modalidad de Reembolso, a partir de junio fueron los de Subsidio, con avances en septiembre del 13,9%, algo ya más moderado que el crecimiento de casi el 20% registrado en el primer semestre del año.

Las cosas se empiezan a torcer cuando se analiza el otro gran grupo de seguros generales, los englobados bajo la categoría ‘Resto No Vida’, que agrupa las pólizas más ligadas a la actividad económica. Estos seguros facturaron 5.866 millones, un 4,01%. Este avance es algo más moderado que el del mismo periodo del año anterior (4,40%); pero lo realmente relevante es que han ido perdiendo fuelle a lo largo de todo el ejercicio (6,91% en marzo; 4,68% en junio; y 4,01% en septiembre).

Dado que se trata de un grupo muy variopinto las razones son varias. Pero hay que destacar una: la parálisis política. Con un Gobierno que lleva en funciones algo más de 300 días es muy difícil sacar adelante proyectos en el ámbito público (muchos de ellos actualmente en stand by) y las licitaciones se paralizan. Y esto explica la mala evolución que está teniendo desde principios de año el seguro de Caución, muy ligado a la actividad pública. Acabó 2015 con avances de primas de casi el 34%, ya en marzo de 2016 en lugar de crecer retrocedió un 13,8%, en junio esa caída era del 35%, y tres meses más tarde se mantiene prácticamente el ritmo de descenso, un 34,57%.

Aunque el cambio no ha sido tan radical, también hay que llamar la atención sobre la evolución de otro ramo, el de Decesos, uno de los más populares en España. Sin explicación aparente, estos seguros han dejado de crecer en 2016. A finales de 2015 avanzaban a un ritmo del 4,2%; en el primer trimestre de este ejercicio todavía crecían, pero la mitad, un 2,2%; y en el primer semestre se registró el primer descenso, un 0,24%, tendencia que se ha mantenido en septiembre (-0,16%). Habrá que estar atento a los resultados de final de año para ver si se trata de una evolución coyuntural, quizá relacionada con la temporada veraniega, como se apuntaba recientemente desde Unespa.

Ahora le toca el turno al seguro de Vida, la gran sorpresa de 2016. Las primas en este ramo caían en el primer semestre de 2015 a un ritmo del 3%. Y a partir de esa fecha la tendencia comenzó a revertirse. En un primer momento los datos no eran demasiado llamativos. El ramo logró acabar el ejercicio anterior con un avance del 1,65%. Pero a partir de aquí se disparó. En marzo crecieron un 27,3%, en junio un 38,9%, y en septiembre, aunque algo se ha ralentizado el crecimiento, el estirón sigue siendo importante, un 29%. Por tanto, la buena salud de estos seguros se confirma.

En este caso el motor del crecimiento está siendo el seguro de Ahorro, que a finales de septiembre sumaba en primas 19.439 millones, un 31,57% más, mientras que un año antes retrocedía un 5%. ¿Qué ha pasado? Algunos piensan que es fruto de una mayor concienciación por parte de la población de la necesidad de ahorrar de forma sistemática a largo plazo. Algo de esto puede haber, no en vano las aseguradoras han iniciado una intensa campaña para que los ciudadanos no olvidemos los desafíos a los que se enfrenta el sistema público de pensiones, y en consecuencia el riesgo de perder poder adquisitivo tras la jubilación si no se complementa la pensión pública con ahorro privado. Pero no es este ni el único, ni probablemente el principal motivo.

Desde el sector se apunta que al ramo le ha favorecido el fin de la guerra de tipos de interés en los depósitos, y vinculado a ello, la apuesta que están realizando los grandes bancos por el negocio de los seguros con el objetivo de canalizar hacia estos productos el ahorro que sale de las cuentas ante las bajas rentabilidades ofrecidas, y de paso, dar un poco más de lustre a los resultados gracias a las comisiones que muchos de ellos cobran a sus aliados aseguradores por la distribución de los productos a través de sus oficinas.

El que sea el sector bancario el verdadero impulsor del negocio, algo todavía por confirmar, indica que no hay que bajar la guardia, ya que entonces el avance del ramo podría ser coyuntural, y cambiar la tendencia cuando las entidades den un nuevo giro a su estrategia ante, por ejemplo, una subida de los tipos de interés.

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