Todo fa­vo­rece un des­pla­za­miento pau­la­tino hacia los fondos de in­ver­sión

Tres cuartos de billón, sin interés

Las fa­mi­lias es­pañolas tienen más de 750.000 mi­llones en de­pó­sitos a menos del 0,2% de ren­di­miento

Ahorro
Ahorro sin retribución.

La de­ci­sión del Banco Central Europeo de si­tuar los tipos de in­terés en el nivel del 0% en la pri­ma­vera de este año ha se­pul­tado toda una fi­lo­sofía del ahorro sin riesgo, la de los de­pó­sitos ban­ca­rios. El ren­di­miento medio de estas im­po­si­ciones a plazo fijo ha caído hasta un irri­sorio 0,18% desde agosto de este año. Esta es­casa ren­ta­bi­lidad va a obligar a los ho­gares es­pañoles a re­plan­te­arse, tarde o tem­prano, el des­tino de 763.900 mi­llones de euros que guardan en las en­ti­dades fi­nan­cieras es­paño­las.

El ahorrador que invierte su dinero en depósitos tiene una elevada aversión al riesgo. Esta circunstancia hace muy difícil que se produzca un trasvase hacia valores bursátiles, sobre todo por la incertidumbre en que se ha desenvuelto la Bolsa durante el último año.

Los analistas financieros consideran que el destino natural para estos capitales son los fondos de inversión. Los fondos son productos con riesgo.

Aunque inviertan en los teóricos valores de menor riesgo, la renta fija, éstos también tienen la posibilidad de registrar caídas en los precios en cuanto los tipos de interés vuelvan a retomar la senda alcista.

Según datos recientes, el patrimonio de los fondos de inversión ha recuperado el nivel anterior a la crisis. En agosto creció en 1.440 millones, hasta situarse en los 377.648 millones, según datos de la patronal Inverco. En los nueve primeros meses del año, los fondos han crecido en 5.259 millones de euros.

A pesar del escaso rendimiento de los depósitos, el volumen de estos sigue creciendo y en lo que va de año, han crecido en 18.600 millones de euros. Una circunstancia realmente chocante y hay quien apunta a que estos incrementos podrían provenir de la colocación en un producto seguro de las indemnizaciones por expedientes de regulación de empleo (ERE) que siguen produciéndose, como reflejo todavía de los ajustes posteriores a la crisis.

Muy pocos bancos, como Santander, Popular, ING, Self Bank, Novo Banco o Wizink pueden ofrecer unas rentabilidades que superan el 1%, pero siempre en condiciones muy determinadas. La mayoría de las entidades están remunerando las imposiciones a plazo fijo por debajo del 0,5%.

Poder adquisitivo

La caída de los tipos de los depósitos bancarios está haciendo que los inversores estén perdiendo poder de compra. Hay que tener en cuenta que el mantenimiento de la capacidad adquisitiva no sólo depende de la inflación, sino también de los impuestos.

Para mantener el poder de compra, los intereses percibidos (descontado el IRPF) deben ser superiores a la inflación. El IPC se encuentra en este momento en el 0,2%, mientras que las retenciones, según los tramos, varían entre el 19% y el 23%.

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