Monitor del Seguro

Al sector le ‘sobran’ 25.441 millones de capital de solvencia, un cómodo colchón

Solvencia II: atentos a la rentabilidad

El seguro español no para de crecer en resultados y primas

Flavia Rodríguez Ponga
Flavia Rodríguez Ponga

Todavía no se ha publicado el Boletín Trimestral con los datos del primer semestre del año del sector asegurador, un documento especialmente importante e interesante porque es el primero que se elabora bajo las nuevas normas de Solvencia II. A la espera de conocer todas las cifras, la Dirección General de Seguros y Pensiones (DGSFP) ha enviado un avance, una escueta radiografía que muestra que la industria aseguradora española ha superado con éxito el tortuoso camino de adaptarse a Solvencia II.

El sector tenía a fi­nales de junio re­cursos pro­pios por valor de 46.284 mi­llones de eu­ros, mien­tras que el ca­pital de sol­vencia exi­gido (SCR) en fun­ción de los riesgos real­mente asu­midos era de 20.844 mi­llo­nes. Es de­cir, al sector le ‘sobran’ 25.441 mi­llo­nes, o lo que es lo mismo, los re­cursos pro­pios ex­ceden en 2,221 veces el vo­lumen de ca­pital que se le exige bajo las nuevas re­glas de sol­ven­cia.

El dato es muy bueno, ya lo sería con que ese ratio Fondos Propios/SCR fuera su­pe­rior al 100%, pero es que, ade­más, ha me­jo­rado res­pecto al primer tri­mestre de 2016, cuando el ex­ceso de fondos pro­pios res­pecto al SCR era de 2,119 ve­ces.

Eso en lo que res­pecta a la sol­ven­cia, pero ¿qué pasa con los re­sul­tados y el ne­go­cio? Las in­te­rio­ri­dades de cada ramo las co­no­ce­remos cuando se pu­blique el Boletín Trimestral de la DGSFP, pero ya han tras­cen­dido los su­fi­cientes datos como para tener una idea. El ramo de Vida marcha viento en popa. El be­ne­ficio ob­te­nido en el primer se­mes­tre, según los úl­timos datos de ICEA, sumó 1.321 mi­llones de eu­ros, con un avance nada menos que del 64,1% res­pecto al mismo pe­riodo de 2015.

A la buena marcha del be­ne­ficio ha con­tri­buido el in­cre­mento de las primas re­cau­dadas a través de estos pro­duc­tos, que cre­cieron en el primer se­mestre a un ritmo de casi el 39%. Este es­tirón tiene mucha re­la­ción con la ac­titud que han to­mado los ban­cos, que se han vol­cado en este ne­gocio para ca­na­lizar parte del ahorro que sale de los de­pó­sitos y cuentas co­rrientes ante las bajas ren­ta­bi­li­dades ofre­ci­das.

En No Vida las ci­fras en tér­minos re­la­tivos son algo más flo­jas. El re­sul­tado fue de 1.435 mi­llo­nes, con un cre­ci­miento del 4,1%. Las primas au­men­taron en un por­cen­taje si­mi­lar. La di­ver­sidad de los se­guros ge­ne­rales me­rece un aná­lisis más de­ta­llado para co­nocer las ten­den­cias sub­ya­cen­tes. La pre­si­denta de Unespa, Pilar González de Frutos, dio al­guna pista re­cien­te­mente en una con­fe­rencia sobre la evo­lu­ción del sec­tor.

Con datos a agosto, co­mentó que de entre los grandes se­guros dis­tintos del de Vida ven­didos de forma ma­siva, solo el de Decesos se apar­taba de la tó­nica ge­neral de re­cu­pe­ra­ción: “Ya ve­remos a qué res­ponde. Quizá sea una ten­dencia ve­ra­nie­ga”. O quizá no. Ya a fi­nales del primer se­mestre las primas de este ramo caían, aunque poco, un 0,24%.

El lado opues­to

En el lado con­trario nos en­con­tramos al ramo de Autos, donde des­taca la buena evo­lu­ción del com­po­nente de Responsabilidad Civil, cuando hace un año li­de­raba por la cola el ran­king de cre­ci­miento. En este caso, lo que ha in­fluido ha sido el cambio de ten­dencia de la si­nies­tra­lidad de­bido a que la me­jora eco­nó­mica ha pro­vo­cado un au­mento del uso del vehículo. Y ese avance de la si­nies­tra­lidad el sector lo ha tra­du­cido en un in­cre­mento de la prima.

Otra par­tida que llama la aten­ción dentro del se­guro de No Vida, por su buen com­por­ta­miento en lo que se re­fiere a la evo­lu­ción de las pri­mas, es el de los se­guros aglu­ti­nados bajo el epí­grafe Otros Daños a los Bienes, que cre­cían a fi­nales de junio a un ritmo del 21%, gra­cias sobre todo al se­guro Decenal, con in­cre­mentos de fac­tu­ra­ción de casi el 40% de­bido al mayor di­na­mismo del mer­cado de la vi­vienda.

Sin em­bargo, desde el sector ad­vierten que es pronto para decir que la cons­truc­ción está en con­di­ciones de aportar cre­ci­mientos al sector ase­gu­ra­dor. Entre otras cosas porque otros se­guros li­gados a la cons­truc­ción si­guen ren­queando. Por ejem­plo, las primas en Todo Riesgo Construcción des­cen­dieron en el primer se­mestre un 14%.

La sol­ven­cia, por tanto, evo­lu­ciona bien; los re­sul­tados y el ne­gocio tam­bién, aunque con di­fe­rentes ten­den­cias dentro de los se­guros ge­ne­rales que se ten­drán que de­finir en los pró­ximos me­ses, ¿y qué pasa con la ren­ta­bi­li­dad? Pues de nuevo en Vida pa­rece que las cosas van bien y se ha co­rre­gido la ten­dencia des­cen­dente que se inició en 2012. Pero una vez más, según ad­vierten desde Unespa, habrá que estar atento a los tri­mes­tres si­guientes para ver si la me­jora se con­so­lida.

Otra cosa es No Vida, donde to­davía no se puede ha­blar de re­cu­pe­ra­ción de la ren­ta­bi­li­dad, aunque sí de freno de la caída.

El se­guro de Autos tiene mucho que ver en los pocos avances lo­gra­dos. En el com­po­nente de Responsabilidad Civil la ren­ta­bi­lidad es inexis­tente. Según los úl­timos datos dis­po­ni­bles de la DGSFP, a fi­nales del primer tri­mestre el ratio com­bi­nado (suma de la si­nies­tra­lidad y los gastos cal­cu­lados sobre primas impu­tadas ne­tas), que mide la ren­ta­bi­lidad téc­nica, era del 104,19%, lo que sig­ni­fica que de 100 euros que se in­gresan por primas se gastan más de 104.

En este caso juega en contra el au­mento de la si­nies­tra­lidad por el mayor uso del coche y la en­trada en vigor del nuevo Baremo de Autos, que ha su­puesto un au­mento de las in­dem­ni­za­ciones por daños cor­po­ra­les.

No obs­tante, el sector no se ha que­dado de brazos cru­za­dos, y se ha apo­yado en las co­ber­turas vo­lun­ta­rias para in­tentar com­pensar esta si­tua­ción. De he­cho, en el caso del se­guro de Autos Otras Garantías, el ratio com­bi­nado es el del 92,98%; y el re­sul­tado de la cuenta téc­nica del 9,80% frente al 0,18% de Responsabilidad Civil.

También ha co­men­zado a flo­jear en tér­minos de ren­ta­bi­lidad Salud. Según ex­plica Pilar González de Frutos, este ramo muestra his­tó­ri­ca­mente ra­tios de ren­ta­bi­lidad bas­tante bajos en com­pa­ra­ción con otros, “pero la buena no­ticia es que en los úl­timos dos ejer­ci­cios ob­ser­vados pa­recen mos­trar una re­cu­pe­ra­ción tras una caída re­la­ti­va­mente brusca de su ren­ta­bi­li­dad, aunque to­davía está lejos de al­canzar las cotas en las que es­taba hace muy pocos años.

El ratio com­bi­nado de Asistencia Sanitaria era a fi­nales de marzo del 96,02%, pero llegó a ser del 99% en el mismo mes de 2014. En dos años, el re­sul­tado de la cuenta téc­nica ha pa­sado del 1,71% al 4,35% de las pri­mas.

La otra cara de la mo­neda la en­con­tramos en los se­guros Multirriesgos, “que evo­lu­cionan cons­tan­te­mente en su ca­pa­cidad de ser­vicio y son, pro­ba­ble­mente, la his­toria más exi­tosa de ex­ten­sión de un se­guro po­pular en las úl­timas dé­ca­das”. En este caso, estos se­guros man­tienen una ten­dencia de me­jora de la ren­ta­bi­li­dad, con al­ti­bajos y co­rrec­cio­nes, “mostrando una ten­dencia hacia la ma­du­rez”, según des­tacan desde Unespa.

El aná­lisis de los datos del se­guro, por tanto, arrojan va­rias con­clu­sio­nes. La pri­mera de ellas, que va bien, sobre todo el ramo de Vida. Y en No Vida, habrá que estar aten­tos, entre otras co­sas, a la evo­lu­ción de Decesos, al com­por­ta­miento del sector de la cons­truc­ción y, sobre todo, a la marcha de la ren­ta­bi­li­dad, es­pe­cial­mente en Autos, pero sin ol­vidar otros se­guros cada vez más po­pu­la­res, como Salud.

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