Con re­mu­ne­ra­ciones su­pe­riores al 5%, se erigen en ac­tivos fi­nan­cieros casi sin com­pe­tencia para el in­versor

El retorno por dividendo de Endesa, Mapfre, Repsol, Telefónica y Santander se dispara

Los de­pó­sitos y las im­po­si­ciones a plazo de los bancos apenas rinden y la vi­vienda un mí­nimo del 1%

Ana Botin
Ana Botín, Santander.

La Bolsa ha caído un 7% en 2015 pero eso no quiere decir que no sea ren­ta­ble. Y mu­cho. Tres em­presas ener­gé­ti­cas, el Banco Santander, Telefónica y Mapfre se han en­ca­ra­mado al podio de la ren­ta­bi­lidad por di­vi­dendo en la bolsa es­pañola y pro­meten hacer lo mismo en 2016. Al banco de Ana Botín, la ope­ra­dora y la ase­gu­ra­dora hay que sumar Repsol, Endesa y Enagas, em­presas que en su ma­yoría tienen com­pro­me­tido o pre­visto re­editar esta pri­vi­le­giada po­si­ción en el año que ahora co­mienza.

Con remuneraciones superiores al 5%, se erigen en activos financieros casi sin competencia para el inversor que busca colocar su dinero con retornos sugerentes en un contexto de tipos de interés casi en el cero por ciento y con pocas expectativas de que este panorama vaya a cambiar en brece. Ahora bien, de cara al ejercicio que ahora comienza las mejores rentabilidades comprometidas rondan el 4%-5%.

El balance de la rentabilidad por dividendo de 2015 nos presenta en primera posición a Repsol, con un 9% a los precios actuales y en función del dividendo pagado a lo largo del año pasado. Su permanencia en esta posición dependerá de si es capaz de mantener la retribución al accionista en niveles similares con el precio del petróleo en cotas tan bajas como las actuales.

El Santander se encarama al segunda puesto pero se beneficia de los dos dividendos pagados en 2015 todavía bajo los criterios anteriores a la llegada de Ana Patricia Botín a la presidencia, en la cual aplicó un giro brusco en la política de dividendos al reducir la retribución en dos terceras partes desde los 0,60 anuales hasta los 0,20 euros por acción con cargo a 2015. A partir de 2016, la entidad espera generar capital “de forma consistente” para elevar el dividendo desde 2016 y al menos hasta 2018.

Telefónica ocupa la tercera posición con una retribución del orden del 7% a los precios actuales. En el cuarto trimestre del año pasado se pagaron 0,35 euros bajo la modalidad de scrip dividend, es decir, pagando con acciones. El segundo tramo, de 0,40 euros por acción, será en efectivo y se distribuirá a partir del segundo trimestre de 2016. En cuanto a la retribución al accionista correspondiente al próximo ejercicio de 2016, la operadora ha aprobado un dividendo, enteramente en efectivo, de 0,75 euros por título, lo que supondrá la distribución de más de 3.700 millones de euros así como la amortización del 1,5% del capital. Esta decisión, sin embargo, está condicionada a que se cierre positivamente la venta de la filial del Reino Unido al grupo Hutchison, una operación por la que Telefónica obtendrá alrededor de 14.000 millones de euros.

Mapfre ha pagado 0,14 euros por acción en 2015, lo que sitúa su retribución anual en un sugerente 6%, niveles que podría mantener a lo largo de este ejercicio.

Otros anuncios de varias de estas empresas permiten vislumbrar que 2016 volverá a situarlas en esas posiciones de privilegio en términos de rendimiento por remuneración al accionista.

Por ejemplo Endesa, que está repartiendo algo más del 4% anual, ha anunciado que contempla repartir vía dividendos la totalidad del beneficio obtenido. Así lo ha comunicado a la CNMV: el dividendo a cuenta de los ejercicios 2015 y 2016 será del 100% del beneficio atribuido, en caso de que esta cifra sea superior a aumentar un 5% el dividendo abonado a cuenta del ejercicio anterior.

Para los años 2017, 2018 y 2019, el dividendo a pagar será del 100% del resultado atribuido. Endesa matiza que estos son los planes "salvo cuando concurran circunstancias excepcionales", y que el pago de dividendos depende del consejo de administración. La mayor parte de este dividendo irá a parar a la matriz de Endesa, la italiana Enel, que tiene el 70% del capital de la española.

Por su parte Enagás cuenta con esquema de retribución de sus activos prefijado por el Gobierno y está abonando algo más del 5%b anua.

Otra de las grandes del Ibex que se coloca en posiciones de referencia por rentabilidad por dividendo si incluimos otros pagos, como las acciones liberadas, es Abertis, que suele distribuir un título con cargo a reservas una vez al año.

Más allá del dividendo que repartirán estas grandes compañías, nos encontraremos con la evolución del valor de la acción. Tras un año 2015 decepcionante para la renta variable al dejarse el selectivo un 7% en el año, los analistas se preguntan si 2016 traerá de nuevo el dinero fresco al parqué. Lo que sí parece claro es que los tipos seguirán en mínimos en Europa en los próximos meses y que la rentabilidad de la deuda soberana también seguirá en cotas extraordinariamente bajas.

En cuanto a la deuda corporativa, la mejor pagada y con solvencia consistente ronda el 2% en plazos de amortización medios y existe mayor demanda que oferta.

Los depósitos y las imposiciones a plazo de los bancos apenas rinden y sólo parece emerger de nuevo como inversión capaz de generar rendimientos por encima del 1% la vivienda. Pero su situación requiere mucha cautela ya que el proceso de revalorización de activos acaba apenas de empezar y sólo en algunas zonas.

Artículos relacionados