El cambio de imagen se en­marca dentro del plan es­tra­té­gico, con in­ver­siones de 4.400 mi­llones hasta 2019

Endesa lanza su nueva marca para adaptarse a los retos que esperan al sector eléctrico

Borja Prado: “la apa­ri­ción de nuevos ac­tores obliga a ser más efi­cientes en la pro­duc­ción, dis­tri­bu­ción y co­mer­cia­li­za­ción”

Nueva imagen de Endesa
Nueva imagen de Endesa

Endesa ha ini­ciado una nueva an­da­dura con lo­go­tipo to­tal­mente di­fe­rente para adap­tarse a la mo­der­ni­za­ción y los nuevos retos que le es­peran al sector eléc­trico en los pró­ximos años. Su pre­si­dente, Borja Prado, ha seña­lado que el cambio de en­tidad vi­sual de la com­pañía se en­marca en un nuevo po­si­cio­na­miento que “responde a la ne­ce­sidad de tras­ladar a los clientes la nueva realidad en la que es­tamos in­mer­sos”.

En un acto en el que estaba toda la plana mayor del grupo italiano Enel -sociedad matriz de la eléctrica española-, Prado señaló que la marca Endesa era muy importante para todo el grupo y que por ello se había decidido mantener el nombre de la eléctrica española. Ahora bien, subrayó que la aparición de nuevos actores y el incremento de la propia competencia que genera el mercado liberalizado obligan a Endesa a “ser más eficientes en la producción, la distribución y la comercialización de la energía eléctrica”.

En este sentido, anunció que la empresa española concentrará todos sus esfuerzos para “estar abiertos a nuestros clientes, proveedores, socios o cualquiera de nuestros stakeholders, así como más abiertos en la búsqueda de nuevas iniciativas de negocio que consoliden nuestro liderazgo”.

El consejero delegado de Enel, Francesco Starace, dijo por su parte que, con este posicionamiento de nueva marca, el grupo está “armonizando su imagen corporativa, con los cambios que se están registrando, tanto dentro de la empresa como en la evolución progresiva que está llevando a cabo el mercado energético. El nuevo logotipo representa una nueva era en la empresa y encarna los principios “flexibles y dinámicos” del concepto open power.

Todo este cambio de imagen de la eléctrica española se enmarca dentro del nuevo plan industrial que presentaron en noviembre pasado el presidente Borja Prado, y el consejero delegado, José Bogas, para el periodo 2015-2019. Durante este periodo, se prevén invertir unos 4.400 millones de euros en el mercado ibérico: en España y Portugal.

El nuevo plan se basa en cuatro prioridades estratégicas: aprovechar todo el potencial que ofrece la nueva regulación eléctrica; crecimiento orgánico del negocio liberalizado; centrarse básicamente en la eficiencia, y un programa de inversiones para los próximos cuatro años orientado a los negocios rentables. Uno de los negocios fuertes, será el fortalecimiento del mercado gasista en Francia y Portugal.

Y es que, Endesa no quiere ser solo fuerte en el negocio eléctrico en España y Portugal sino también en el gasista. En junio pasado, cerró la compra a Galp de la actividad residencial en el mercado español del gas natural y reconoce que su objetivo es ampliar la cuota que actualmente tiene del 3,5% en el mercado portugués hasta el 14% en 2018.

La compra a la portuguesa Galp del negocio de residencial de gas natural en España por 24,1 millones de euros está basada precisamente en esos objetivos. La cartera que Endesa ha adquirido suma unos 230.000 clientes nuevos, pero con esta adquisición consolida su posición en el mercado gasístico español, elevando tres puntos su número de clientes.

Bogas ha admitido en más de una ocasión que la marcha de Latinoamérica de la eléctrica española había obligado al nuevo equipo a reestructurar todo su negocio y hacerse especialmente fuertes en España, en unos momentos en los que “el futuro eléctrico español necesita de grandes cambios, derivados de la nueva regulación eléctrica marcada por el Gobierno”.

Artículos relacionados