Monitor del Seguro

Autos su­pera los 10.000 mi­llones de primas y crece un 1,69%

Supervisor independiente y especializado distinto del Banco de España

El ahorro ges­tio­nado en Vida al­canza los 167.594 mi­llones de euros

Seguro del Automovil
Seguro del Automóvil.

En la jor­nada sobre “Perspectivas del Seguro y la Economía para el año 2016” or­ga­ni­zada por ICEA, la pre­si­denta de Unespa, Pilar González de Frutos, lo ha de­jado muy claro, el sector es par­ti­dario de un su­per­visor de se­guros que cumpla los es­tán­dares in­ter­na­cio­nales y la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones (DGSFP) no los cumple porque de­pende de Economía y, por tanto del Gobierno. Y para cum­plirlos de­bería tener unos es­ta­tutos ju­rí­dicos in­de­pen­dientes de los go­bier­nos.

Gonzáles de Frutos, que conoce muy bien la DGSFP, ya que fue su directora durante media docena de años, puntualizó que ese incumplimiento es algo formal, ya que “en el ámbito de la supervisión ese organismo se comporta con total independencia del Ministerio de Economía”. Según la presidenta de Unespa la DGSFP tiene estándares de independencia tan buenos como los de cualquier país de nuestro entorno. Pero insistió en que un sector económico fuerte como es el del seguro requiere un supervisor fuerte “que cumpla los estándares internacionales con total autonomía” y para ello el sector “está dispuesto a financiarlo”.

En la patronal son partidarios de un supervisor especializado por áreas, como hay en Europa, que cuenta con la Autoridad Bancaria Europea (EBA, por sus siglas en inglés), que supervisa los bancos; la Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA), que supervisa las Bolsas, y la Autoridad Europea de Seguros y Pensiones de Jubilación (Eiopa), que supervisa el sector asegurador y las pensiones y que preside el portugués Gabriel Bernardino, que es un cargo de representación, mientras que su director ejecutivo es el español Carlos Montalvo.

Para González de Frutos el sector asegurador no sólo merece, sino que necesita, “una supervisión especializada que entienda sus especificidades” y apunta que son “contracíclicos” y que el epicentro de su supervisión está en el pasivo de su balance, y que no son “sistémicos”.

Y precisa que la experiencia de Solvencia II si se pone en conexión con el desarrollo del entorno Basilea, “deja bien claro hasta qué punto hablamos de cosas bien distintas cuando hablamos de banca y de seguros”, distinción que –asegura– debe prevalecer.

Y todo este lio de los supervisores y la DGSFP vino a cuento porque un par de días antes de estas jornadas, el subgobernador del Banco de España, Fernando Restoy, había vuelto a poner sobre la mesa “la guerra de los supervisores”, ahora que está completamente acabada la legislatura y pendientes de la formación de un nuevo Gobierno.

Restoy, que en los últimos años ha alternado cargos directivos en el Banco de España (BdE) y en la Comisión Nacional del mercado de Valores (CNMV) de la que llegó a ser vicepresidente entre 2008 y 2012, propuso públicamente que se estudie y analice nuevamente una reforma del modelo de supervisión financiera de solo dos organismos supervisores –curiosamente el BdE y la CNMV– en lugar de los cuatro que hay actualmente.

Según ese modelo de dos supervisores propuesto por Restoy que se conoce como “twin peaks”, supone que la vigilancia de las aseguradoras pase al BdE y, por lo tanto, dejaría de depender del Ministerio de Economía, como ocurre en la actualidad.

El primero en saltar contra la propuesta del subgobernador del Banco de España no se hizo esperar. Así, el secretario de Estado de Economía y Apoyo a la Empresa, Íñigo Fernández de Mesa, fue el encargado de contestarla. Fernández de Mesa señaló que la labor de la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones durante estos años ha sido muy positiva, acorde con los estándares europeos y siguiendo las mejores prácticas internacionales.

Además recordó a su colega del Banco de España que una muestra de esa labor de la DGSFP es que el sector asegurador ha superado la crisis financiera internacional manteniendo un alto grado de solvencia y sin recurrir al dinero del contribuyente, “todo lo contrario a lo que ha sucedido en el sector bancario”.

Hasta la propia directora General de Seguros, Flavia Rodríguez-Ponga, que fue la encargada de clausurar las jornadas de ICEA, negó que hubiera algún planteamiento en ese sentido.

Las primas del sector alcanzaron los 56.833 millones, un 2,06% más En cuanto a la evolución del sector asegurador durante el pasado ejercicio que era a priori uno de los puntos más sobresalientes de las jornadas, desde Unespa hacen una valoración positiva.

Según los datos provisionales de Investigación Cooperativa de Entidades Aseguradoras (ICEA), los ingresos por la venta de pólizas de las entidades aseguradoras alcanzaron al cierre de 2015 los 56.833 millones de euros, lo que supone un incremento del 2,06% sobre el año anterior. De esa cifra, 31.313 millones de euros correspondieron a los ramos No Vida, mientras que los 25.521 millones restantes corresponden al seguro de Vida.

En No Vida, cuyo crecimiento conjunto fue del 2,4%, crecieron todos los ramos principales, destacando el de Automóvil, que a pesar de que no fue el que más subió, un 1,69%, superó otra vez el listón de los 10.000 millones de euros, concretamente 10.046 millones, y es la primera vez que crece este ramo desde 2007; el año anterior había bajado más del 1%.

El segundo ramo No Vida por volumen de primas es el de Salud que ha sido el único que durante todos los años de la crisis ha mantenido un crecimiento positivo trimestre a trimestre. Al cierre del pasado ejercicio las primas de Salud alcanzaron los 7.356 millones en primas, lo que supone un incremento del 3,13%, en línea con el registrado un año antes que fue del 3,3%. Multirriesgos, por su parte, registró un volumen de 6.662 millones, con aumento del 1,72%, frente al 0,2% de 2014 y se apreció una aceleración en el crecimiento en todas las líneas de negocio.

Sin embargo, el ramo que mostró una mejor evolución fue el de Diversos, que creció un 3,27%, hasta alcanzar los 7.249 millones. En este totum revolutum que agrupa el resto de ramos se trata de productos muy ligados al tejido económico español, así como seguros de gran capilaridad social, como el de Decesos, que creció más de un 4%. Sobre todo destacó el ramo de Caución, que registró un incremento superior al 33%. También registraron repuntes de dos dígitos los ramos de Pérdida Pecuniaria, con un 19% o Montaje con un 16%, mientras que Accidentes, Responsabilidad Civil y Transporte superaron el 3%. Por el contrario, la mayor caída correspondió al Todo Riesgo a la Construcción, con más de un 16% y a Incendios, con el 8%. El ramo de Crédito, por su parte, cayó un 3,85%.

En el ramo de Vida las primas alcanzaron los 25.521 millones de euros, casi un 3% más que un año. Destaca el volumen alcanzado por comportamiento de Vida-Riesgo, cuyas primas alcanzaron los 3.678 millones, un 7,4% más, lo que supone el doble que un año, antes influido por la incipiente recuperación del crédito y el mercado inmobiliario.

Pero el dato que más puede dar idea de este ramo es el sus provisiones, que crecieron un 0,77% y superaron los 167.594 millones. Ese incremento, a pesar de ser modesto es una cifra alentadora para la presidenta de la patronal del seguro, “dado el contexto de tipos de interés y la tendencia sobre la capacidad de ahorro” y la tendencia podría ser más acelerada en 2016, siempre teniendo en cuenta la volatilidad de la curva de tipos de interés.

Muchas esperanzas

Una de las esperanzas de los seguros de Vida-Ahorro para este ejercicio es la nueva TEA. El próximo 5 de febrero entra en vigor la Orden Ministerial que lo regula y aunque hay algunas lagunas de interpretación va a ser uno de los ganchos que va a utilizar el sector para atraer el ahorro.

A pesar de la buena evolución de las primas, los márgenes se han deteriorado. Según el director general de ICEA, José Antonio Sánchez, con datos a septiembre de 2015 el beneficio cayó un 18,8% hasta los 3.135 millones de euros. El beneficio sobre primas imputadas ha bajado 1,8 puntos hasta el 8%. El ROE bajó 2,1 puntos hasta el 8,9%. Y el margen de solvencia del sector se situó en el 302,9%, 7,8 menos que un año antes.

jholgado1@gmail.com

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