La CNMC pide anular los lí­mites a las em­presas co­la­bo­ra­tivas de trans­porte

Uber vuelve a la carga frente al taxi con la caja rebosante de nuevo gracias a los fondos

En la úl­tima ronda de fi­nan­cia­ción, la com­pañía ha cap­tado 2.100 mi­llones de dó­lares y ya vale 62.000 mi­llones

Uber
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Dijo a fi­nales de 2014 que vol­vería y lo hace ahora de la mano de la CNMC y con re­no­vada fuerza fi­nan­ciera, ya que los fondos han vuelto a aportar ca­pital a Uber, una start up que ya vale más de 60.000 mi­llones de dó­la­res. Su re­ti­rada par­cial de nuestro país se debió a una de­ci­sión cau­telar del juz­gado que prohibía sus ac­ti­vi­da­des. Previamente, el sector del taxi había pre­sio­nado du­ra­mente contra la irrup­ción de la em­presa de eco­nomía co­la­bo­ra­tiva, al igual que ha ocu­rrido en otros paí­ses.

La ofensiva de Uber para ‘comerle la merienda’ al negocio del taxi en nuestro país cobra nuevos bríos en España. La gran incógnita es si el gobierno que pueda formarse en los próximos días –si es que puede configurarse- persiste en la filosofía proteccionista del Gobierno saliente o por el contrario abre la mano para que la nueva economía dinamice sectores protegidos y poco competitivos.

La CNMC acaba de pedirle al Ministerio de Fomento y al Consejo de Ministros que anule varios artículos incorporados al real decreto de 20 de noviembre de 2015 que modificaba el reglamento de la Ley de Ordenación de los Transportes Terrestres, por incorporar numerosas restricciones a la competencia. Restricciones que impiden de facto que empresas como Uber presten su servicio en España.

El órgano regulador pide en concreto que se levante el límite de autorizaciones para este tipo de servicios que introduce la norma, que ahora solo permite una licencia VTC (alquiler de vehículos con conductor) por cada 30 licencias de taxi.

“Dicha restricción limita de forma sustancial la entrada en el mercado de transporte urbano de viajeros. Impide que los taxis y los VTC compitan entre sí y que los consumidores puedan beneficiarse de una mayor disponibilidad de vehículos, un menor tiempo de espera y una mayor competencia en precios, calidad e innovación”, subrayó en una nota la CNMC.

A final de 2015 Uber había anunciado su intención de volver a España, precisamente bajo la modalidad VTC, pero la compañía criticó que el escaso número de licencias que se otorgan impedía competir.

La CNMC también rechaza que empresas como Cabify y otros actores solo puedan operar en la comunidad autónoma en la que se encuentre domiciliada la autorización (el real decreto incorpora un límite máximo de servicios que podrán realizarse en un territorio español distinto al de la autorización).

Y reclama que se elimine la obligación de que para operar en este mercado haya que tener un mínimo de siete vehículos, así como otros requisitos técnicos y de antigüedad (diez años) del coche, que “son injustificados”.

La CNMC va a por todas para abrir el sector del transporte y advierte que impugnará la norma ante los tribunales, por la vía contencioso-administrativa si el Ejecutivo no levanta las restricciones, que “son claramente perjudiciales para la sociedad”.

Músculo financiero no le falta a Uber para llevar a cabo sus planes de crecimiento. En la última ronda de financiación, la compañía ha cerrado una inyección de 2.100 millones de dólares (1.900 millones de euros). El valor de la compañía asciende a 62.500 millones de dólares (57.100 millones de euros).

Desde la última capitalización en junio, la puntocom ha visto crecer su valor de mercado un 25%. Los últimos en engrosar el capital de la empresa han sido el fondos Tiger Global y la firma de inversión T Rowe Price. La pareja de socios se suma a una larga lista de inversores que muestra nombres ilustres como el banco Goldman Sachs o Baidu, considerado como el Google chino

En verano cerró una nueva ronda de financiación que valora la compañía en cerca de 51.000 millones de dólares. Uber recaudó cerca de 1.000 millones de dólares en la ronda. Microsoft y el brazo de inversión del conglomerado mediático indio Bennett Coleman figuraron entre los inversores en esta nueva ronda.

Sus planes de expansión no son sólo geográficos, también quiere entrar en nuevos modos de transporte. El aire es su siguiente conquista. La aplicación de transporte bajo demanda prepara su propia flota de helicópteros, y ha cerrado un acuerdo con Airbus para que el fabricante europeo provea y gestione sus aparatos.

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