Monitor del Seguro

La pa­tronal no ha no­tado di­fi­cul­tades en el cambio del en­torno re­gu­la­torio

Unespa: crecimiento de más del 2% en 2016

Las ma­yores exi­gen­cias de ca­pital de Solvencia II afec­tarán más al ramo de Vida

Asamblea de Unespa en 2013
Una de las últimas Asamblea de Unespa.

En los com­pases ini­ciales del año es el mo­mento de hacer los pri­meros ba­lances de lo que ha sig­ni­fi­cado 2015 para el se­guro es­pañol, año en el que lo más sig­ni­fi­ca­tivo ha sido el cambio de ten­dencia que ha dado el sec­tor. Se trata de un giro de 180 gra­dos, ya que ha pa­sado de perder cuota de ne­gocio en los años an­te­riores a ga­narla en el pa­sado. Así lo ha con­fir­mado la pre­si­denta de Unespa, Pilar González de Frutos, en una en­tre­vista en Capital Radio.

La presidenta de la patronal ha adelantado –ya que el próximo día 28 está convocada una rueda de prensa para presentar la “evolución del sector asegurador en 2015”– que el crecimiento del negocio del seguro español rondará el 2% que había registrado en el mes de noviembre o incluso mostrará “algo más de recuperación”.

González de Frutos señaló que “durante la crisis, desde 2008 hasta 2014, el sector había venido reduciendo su cifra de negocio. Esta tendencia cambia en 2015 y ya se observaba a noviembre un crecimiento de la cifra de negocio del sector asegurador, que en términos de primas suponía algo más de un 2%”.

Dentro del repaso al ejercicio recién terminado, la presidenta de Unespa recordó que se habían aprobado dos leyes muy importantes para el sector, una a nivel europeo, Solvencia II, y otra solo para España, el Baremo de Autos, que han entrado en vigor a primeros de año.

La primera de ellas presenta nuevas exigencias de capital para las aseguradoras, aunque recalcó que el seguro español está bien capitalizado. Desde la patronal no se ha percibido ninguna dificultad en el cambio del entorno regulatorio, ya que la mayor parte de las entidades ya había desarrollado todos los trabajos preparatorios para no tener ninguna dificultad en el nuevo entorno regulatorio.

Según González de Frutos “el sector asegurador español presentaba al cierre de 2015, con los estándares de Solvencia I, unos recursos propios equivalentes a 3 veces el nivel de capital requerido”. Aunque reconoce que “bajo Solvencia II el nivel de exigencia crece un poco y, por tanto, este superávit va a reducirse algo, pero solo un poco”, por lo que asevera que “seguiremos presentando valores de capitales más que decentes”. Las mayores exigencias de capital se van a producir, según la presidenta de Unespa, en las compañías que trabajen con compromisos a muy largo plazo.

La explicación es bastante sencilla, ya que al final el requerimiento financiero que lo que hace es pedir un dinero a una aseguradora que tiene que dejar guardado en garantía de los compromisos con los clientes, y la cantidad de ese dinero se calcula tomando en consideración el valor actual de los compromisos futuros, por lo que en una situación como la que tenemos actualmente, con unas curvas de tipos de interés tan bajas, provoca que cuanto más largos sean los compromisos mayor será el volumen de dinero que tiene que guardar ahora la entidad.

Por tanto, las compañías más afectadas serán las que trabajen el seguro de Vida y recuerda que entre las compañías que más actividad desarrollan en ese ramo en el mercado español están las filiales de los bancos.

Y los tipos de interés no están precisamente para alegrías. Uno de los activos en los que más invierten las aseguradoras para garantizar sus compromisos futuros es en deuda pública y como ejemplo valga que en la primera emisión sindicada del Tesoro Público de 2016 a 10 años, por un importe de 9.000 millones de euros, con vencimiento el 30 de abril de 2026 y un cupón del 1,95%, aseguradoras y fondos de pensiones han asumido el 11,3% del total.

La rentabilidad de la emisión se ha situado en el 1,986%, equivalente a 105 puntos básicos por encima del tipo mid-swap (tipo de referencia del mercado interbancario de permutas de tipos de interés). Esta rentabilidad se sitúa 22 puntos básicos por debajo de la correspondiente a la última Obligación del Estado a 10 años que fue emitida en junio de 2015.

De todas maneras, la presidenta de Unespa señaló que aunque se había estado trabajando mucho y muy duro durante casi 15 años para sacar adelante Solvencia II, todavía había tiempo de corregir errores, ya que la Comisión Europea comprobará en 2018 que la regulación ha funcionado bien y no ha generado distorsiones en el mercado.

De esta forma, las autoridades aseguradoras españolas tienen por tanto dos años para monitorizar el proceso de adaptación a Solvencia II y alertar si observan que hay “algo que no está bien calibrado”.

Sobre el presente ejercicio González de Frutos se mostró optimista, ya que cree que el sector continuará por la senda iniciada en 2015, dado que todo indica a que la economía española va a crecer, obviando con ello la situación política actual, con toda la carga de incertidumbre que supone para el futuro de la economía de nuestro país, y que ya se empieza a notar a través de la subida de la prima de riesgo.

Por otra parte, y dejando ya la entrevista con la presidenta de la patronal, hay buenas noticias para el sector asegurador en este comienzo de año, como es la nueva rebaja fiscal que aprobó el Gobierno antes de las elecciones del 20 de diciembre pasado, que afecta al IRPF y al impuesto sobre el ahorro. Y aunque medio punto, que es el montante de la rebaja, parezca poca cosa, estando los tipos de interés en su mínimo histórico, no es algo de despreciar.

Tras esa rebaja, desde que empezó el año hay que pagar medio punto menos en la tributación de los rendimientos del ahorro, en los tres tramos que hay actualmente. Así, hasta 6.000 euros de beneficios se tributa el 19%, frente al 19,5% del año anterior; para los rendimientos hasta 50.000 euros el tipo impositivo es del 21%; y para rendimientos superiores a los 50.000 euros, el tipo impositivo es del 23%.

Cuando las barbas de tu vecino…

Todo lo contrario ha pasado en Polonia, cuyo Parlamento ha aprobado recientemente un nuevo impuesto para aseguradoras, bancos y prestamistas, entidades que tendrán que pagar una tasa del 0,44% de sus activos, cantidad que va destinada a financiar políticas sociales. El viejo refrán que dice que “cuando las barbas de tu vecino veas pelar…” ha cobrado fuerza nuevamente, sobre todo si tenemos en cuenta que alguna medida similar ya la propuesto en nuestro país algún partido político. Hay que recordar que el PSOE de Pedro Sánchez, que pese a los resultados electorales está tratando por todos los medios de formar gobierno, en su programa electoral de las pasadas elecciones proponía un nuevo impuesto para pagar las pensiones públicas, que gravaría las rentas de trabajo y de capital y que sería progresivo para que paguen más quienes más tienen.

En el caso polaco, las aseguradoras cuyos activos superen los 2.000 millones de zloty (algo menos de 500 millones de euro) tendrán que pagar este nuevo impuesto que todavía debe ser ratificado por el presidente del país, Andrzej Duda, y que se espera que entre en vigor a partir de febrero. La oposición polaca, por su parte, considera que al final el nuevo impuesto será repercutido entre los clientes de las entidades financieras, esto es, que acabarán pagando los de siempre.

jholgado1@gmail.com

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