Monitor del Seguro

La nueva ley en­trará en vigor el 1 de enero de 2016

Habemus Baremo, ¡por fin!

Mejora sus­tan­cial­mente las in­dem­ni­za­ciones a las víc­timas

Seguro del automóvil.
Seguro del automovil

Aunque el viejo tango que can­taba Gardel decía “que 20 años no es na­da”, para el Sistema de va­lo­ra­ción de daños y per­jui­cios cau­sados a las per­sonas en ac­ci­dentes de cir­cu­la­ción, más co­no­cido como el “Baremo de Autos” o sim­ple­mente el Baremo, ha sido el tiempo su­fi­ciente para quedar más que ob­so­leto, por lo que se hacía ya im­pres­cin­dible su ac­tua­li­za­ción. El viejo texto, que to­davía está en vi­gor, ya no es efec­tivo a la hora de cum­plir el prin­cipio de la re­pa­ra­ción ín­tegra de los daños y per­jui­cios cau­sados y pro­voca mu­chas si­tua­ciones in­jus­tas, que es su prin­cipal ob­je­tivo.

Ahora, 20 años después de ese primer texto, que data de 1995, y tras cuatro años de trabajos preparatorios de una comisión independiente de expertos, se ha tratado de corregir la situación y después de muchos tiras y aflojas el BOE ha publicado el nuevo texto legal que había sido aprobado a principios de mes, con competencia legislativa delegada, por la Comisión de Economía y Competitividad, tras su paso por el Senado sin que se presentara ninguna enmienda.

El nuevo Baremo, que entrará en vigor el próximo 1 de enero de 2016 al igual que la nueva legislación europea de seguros Solvencia II, goza de un elevado nivel de consenso, ya que en su elaboración participaron todos los organismos, estamentos y asociaciones implicados en este tema, desde el Ministerio de Justicia y la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones hasta varios colectivos de afectados, como el Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (Cermi), la Federación Española de Daño Cerebral, la Asociación de Lesionados Medulares y Grandes Discapacitados Físicos, la Asociación para el Estudio de la Lesión Medular Espinal, o la Asociación de Prevención de Accidentes de Tráfico, entre otros. La reforma supone una clara mejora del sistema que todavía está vigente, tanto desde la perspectiva de su consistencia jurídica y de su estructura como, en general, de las cuantías indemnizatorias que incorpora y además supone un apreciable progreso en el tratamiento de resarcir a los perjudicados por los accidentes de tráfico.

El principio básico de la indemnización del daño corporal El nuevo Baremo, según figura en el preámbulo del texto, “se inspira y respeta el principio básico de la indemnización del daño corporal” y especifica que su finalidad es la de “lograr la total indemnidad de los daños y perjuicios padecidos para situar a la víctima en una posición lo más parecida posible a la que tendría de no haberse producido el accidente”. Y en él se han puesto los mimbres necesarios para conseguir ese principio.

Las mejoras respecto al actual Baremo son muchas, entre ellas el nuevo texto legal identifica nuevos perjudicados en accidentes de tráfico, a los que divide en cinco categorías y considera que sufren siempre un perjuicio resarcible y de la misma cuantía con independencia de que concurran o no con otras categorías de perjudicados: cónyuge, ascendientes, descendientes, hermanos y allegados. Para los supuestos de muerte hay una evidente mejora de la percepción de las indemnizaciones mediante su individualización, teniendo en cuenta las nuevas estructuras familiares. Se estima que el incremento de las indemnizaciones por fallecimiento por accidente de tráfico es del 114% en el caso de los descendientes de la víctimas, del 66% en el de los hermanos, del 40% en el de los ascendientes y 9% en el de los cónyuges.

En los casos de secuelas o lesiones permanentes, refuerza especialmente la reparación del gran lesionado que quede con discapacidades que requieran de apoyos intensos para su vida diaria. Con la nueva ley se calcula que unas 3.700 personas al año se incorporarán a la percepción de indemnizaciones graves y grandes lesionados. Las indemnizaciones a víctimas con secuelas se incrementarán según su gravedad y se estima que rondará el 37% en el caso de que las secuelas tengan una valoración de 4 a 49 puntos; 44% de 50 a 74 puntos; y 72% de 75 puntos o más.

Para las lesiones temporales, la ley distingue entre gastos de asistencia sanitaria y otros gastos diversos resarcibles, que son todos los gastos necesarios y razonables que genere la lesión en el desarrollo de las actividades esenciales de la vida ordinaria del lesionado como el incremento de los costes de movilidad del lesionado, los desplazamientos de familiares para atenderle cuando su condición médica o situación personal lo requiera y, en general, los gastos necesarios para que queden atendidos el lesionado o los familiares menores o especialmente vulnerables de los que se ocupaba, entre otros.

Quizás uno de los aspectos más importantes de la reforma es el tratamiento de los daños patrimoniales, como tercer eje del sistema totalmente separado de los daños extrapatrimoniales. Este nuevo tratamiento clarifica y regula con detalle las partidas resarcitorias en concepto de gastos y racionaliza el método de cálculo del lucro cesante. En este último aspecto, en el del lucro cesante, se supera el sistema actual del factor de corrección por perjuicios económicos, que compensa sistemáticamente unos pretendidos perjuicios económicos, se hayan producido o no y, en caso de que se hayan producido, utiliza el criterio de aplicar un cierto porcentaje sobre el perjuicio personal básico. El nuevo texto establece un modelo actuarial que parte de dos factores, el multiplicando y el multiplicador, cuyo producto determinará la indemnización correspondiente.

Más obligaciones para las aseguradoras

Pero el nuevo Baremo, además de un aumento de las indemnizaciones le pone nuevas tareas a las entidades aseguradoras, ya que le atribuye al asegurador la obligación de observar una conducta ligera en la cuantificación del daño en la oferta motivada que debe presentar a los perjudicados y en la liquidación de la indemnización. En caso de disconformidad con ésta, las partes podrán intentar resolver de común acuerdo la controversia mediante el procedimiento de mediación. La reforma del actual sistema también afecta a la sanidad pública, porque las compañías aseguradoras están obligadas a indemnizar a los servicios de salud públicos de las comunidades autónomas los gastos originados de los nuevos perjuicios cubiertos como los importes médicos futuros, ciertos gastos de rehabilitación o necesidades de recambio de prótesis de lesionados graves.

Otra de las novedades importantes de la nueva ley es que facilita el intercambio transfronterizo de información sobre infracciones de tráfico en materia de seguridad vial. Y finalmente establece el establecimiento de una Comisión de Seguimiento del Sistema de Valoración de la que formarán parte también las asociaciones de víctimas y las compañías aseguradoras.

Era necesario y urgente reformar ya el actual Baremo, que se había quedado muy obsoleto y la nueva ley que entrará en vigor el próximo año acerca las cuantías indemnizatorias a las de los países europeos más avanzados en esta materia. Por eso, la nueva ley ha sido muy bien recibida por los afectados: las principales asociaciones de víctimas de accidentes de tráfico, la plataforma representativa de la discapacidad y también por las propias entidades de seguros, que son en definitiva las que van a pagar las consecuencias y el incremento de las indemnizaciones. Pero este sobrecoste para las aseguradoras será algo temporal, porque para ellas también ha llegado la hora de revisar las primas que cobran actualmente y terminar con la alegría tarifaria que han tenido en los últimos tiempos.

Uno de los “peros” que se le puede poner al nuevo Baremo es que el legislador podía haber dado un paso más e incluir en él, con todas las correcciones necesarias, a las víctimas de grandes catástrofes de otros medios de transporte, como el ferrocarril, el avión o el barco. Con ello se evitarían muchos problemas y largos y costosos procesos judiciales, que a quien menos benefician es a las víctimas y a sus familiares.

jholgado1@gmail.com

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