Aumenta sus de­pó­sitos un 5,81% desde marzo y un 3,2% el saldo cre­di­ticio hasta julio

El 'león' de ING Direct se defiende con uñas y dientes ante las estrategias de los grandes

La su­cursal en España del grupo ho­landés pa­recía la víc­tima de la guerra de los ca­jeros

ING Direct
ING Direct

ING Direct está en el punto de mira de los bancos tra­di­cio­nales es­pañoles desde la dé­cada de los no­venta, cuando rompió el mer­cado con sus de­pó­sitos de alta re­mu­ne­ra­ción y la exen­ción de co­mi­siones por de­ter­mi­nados ser­vi­cios. Pese a la es­tra­tegia abierta por Caixabank, con el cobro de los dos po­lé­micos euros por la re­ti­rada de efec­tivo de sus ca­jeros a aque­llos que no sean clien­tes, o la ofen­siva co­mer­cial del Santander con el lan­za­miento de su cuenta 1/2/3 a fi­nales de mayo, la su­cursal en España del grupo ho­landés de­fiende su ne­go­cio, con in­cre­mentos tanto en el pa­sivo como en el ac­tivo.

Los directivos de ING Direct bien podrían corear, como los aficionados del Athletic de Bilbao, aquellos cánticos dirigidos al entonces presidente del Sevilla, José María del Nido, tras explicitar todo lo que los sevillistas estaban dispuestos a comerse de los leones de San Mamés.

El banco naranja, también representado por un león, ha mostrado toda su resistencia a sucumbir ante las distintas estrategias que parecían conducidas a arañar a los clientes que han logrado en los lustros que llevan implantados en España, aunque sus agresivas ofertas se han acompasado a los nuevos tiempos de bajos tipos de interés y a las ayudas públicas recibidas por su grupo matriz.

La iniciativa de Caixabank de cobrar dos euros a aquellos que no fueran clientes y que utilizaran sus cajeros para extraer efectivo se producía poco después de que ING Direct indicara a su clientela la gratuidad para operar en dispositivos de Servired (el sistema con el que opera el grupo presidido por Isidro Fainé).

Poco tiempo tardaron los dos mayores bancos españoles en sumarse a la estrategia de Caixabank. Eso sí, BBVA ha pospuesto la polémica comisión, prevista para el pasado 21 de septiembre, y el Santander aún no ha determinado el momento en el que podría aplicar ese recargo, hasta que se clarifique entre el Ministerio de Economía, el Banco de España o la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) si se trata de una doble comisión sobre un mismo servicio.

Mientras tanto, el grupo de Ana Botín lanzaba a finales de mayo su agresiva oferta de la cuenta 1/2/3 de las que han formalizado medio millón de las mismas, de las que 135.000 proceden de clientes que han traspasado su nómina al Santander, como indicaba hace unos días en Londres el máximo responsable de la unidad en España, Rami Aboukhair.

Sin efecto

Pese a todas estas ofensivas de los grandes bancos españoles, ING Direct parece inmune y mantienen una continuada mejora de sus negocios, tanto en pasivo como en activo, a pesar de que las condiciones del mercado y las diversas ofertas existentes no permiten ofertas tan atractivas como cuando aterrizó en el mercado doméstico.

La sucursal del grupo holandés ha logrado desde marzo, tras la comisión anunciada por Caixabank a finales de febrero, un incremento del 5,81% en depósitos de clientes, hasta situarse al cierre de julio en un saldo de 27.532 millones de euros, según los últimos balances publicados por la Asociación Española de Banca (AEB).

Mientras tanto, y según las mismas fuentes, el crédito a la clientela se ha elevado un 3,2% respecto a marzo y situarse al cierre de julio en los 14.632 millones de euros. El incremento es significativo, ya que algunos de los bancos tradicionales aún registran variación negativa en su comparativa, como consecuencia de que el volumen de las amortizaciones de préstamos es aún superior al de la nueva producción crediticia.

Incluso, en la comparativa entre el pasado mes de julio y junio, cuando se intensificó la polémica por las comisiones de los cajeros, ING Direct ha llegado a incrementar su negocio tanto el pasivo como en el activo, una evolución que confirmaría que sus clientes no han perdido la confianza en el banco y su compromiso de comisiones a cero por la utilización de unos cajeros de los que carece en propiedad.

Si el objetivo de los grandes bancos españoles era, con sus distintas estrategias, fulminar a algunos competidores incómodos, como siempre ha sido ING Direct, las cifras desmienten que hayan conseguido sus objetivos. Al menos, hasta el momento y en el caso de la sucursal del grupo holandés.

A ello se suma que la comisión en los cajeros deberá clarificarse por los supervisores y los reguladores en los próximos días. Todo indica que se impedirá el doble cobro, una decisión que favorecería a ING Direct en su política de no aplicar comisiones a sus clientes en la retirada de efectivo.

Artículos relacionados