El pre­si­dente de Bankia ana­liza el im­pacto tec­no­ló­gico al lanzar una apli­ca­ción para pymes

Goirigolzarri disputa a FG la tecnología de la banca digital

El pre­si­dente del BBVA des­taca su ven­taja ante el nuevo "ecosistema" desde Londres

FG y Goiri
Que tiempo tan feliz.

El pre­si­dente del BBVA, Francisco González (FG), no está dis­puesto a que com­pe­tidor al­guno arañe algún be­ne­ficio del fu­turo di­gital de la banca, del que habla desde hace una dé­cada (por lo que ya de­bería ser algo más que pre­sen­te). Y mucho menos si se trata de su an­tiguo con­se­jero de­le­gado y ahora pre­si­dente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri. Mientras que este úl­timo pre­sen­taba en Madrid una apli­ca­ción para que las pymes eva­lúen su grado de di­gi­ta­li­za­ción y ana­li­zaba el im­pacto de la tec­no­logía en el ne­gocio ban­ca­rio, FG ofi­ciaba su ho­milía sobre el "ecosistema di­gi­tal" en el que el suizo UBS ya otorga un puesto des­ta­cado al BBVA en la nueva tierra pro­me­tida.

Francisco González es presidente del BBVA en solitario desde hace casi tres lustros y casi desde entonces se ha convertido en el profeta de la banca del futuro, aquella que pasa por una digitalización por la que ha apostado de manera casi obsesiva hasta el cambio rotundo de la cúpula de la entidad a primeros del pasado mes de mayo.

El resto de los banqueros, nacionales e internacionales, también son conscientes del cambio que suponen las nuevas tecnologías, aunque no hagan excesivos comentarios como los que el banquero de Chantada repite en cada una de sus comparecencias públicas, después de haber querido convertir hace algunos años su grupo financiero en casi un gran supermercado en el que se podían adquirir desde lavadoras hasta vehículos. Idea que quedó en el pasado, por cierto.

Pero el futuro es digital, como recuerda FG cada vez que tiene ocasión. La última ha sido durante el encuentro del Wired Money 2015, celebrado en el Museo Británico de Londres. En su salsa más deseada, el presidente del BBVA ha vuelto a profetizar sobre el "ecosistema digital", en el que hay que invertir porque es nuestro futuro. Hace una década también era el futuro.

Casi a la par, el que fuera su consejero delegado cuando se quedó con la presidencia única del BBVA y ahora presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, aparecía de manera breve en una presentación en la sede su entidad en Madrid para la presentación de una nueva aplicación destinada sobre todo a pymes, y centrada en el comercio electrónico, para que puedan evaluar el grado de digitalización de sus compañías.

En medio de esa presentación, y casi de manera inesperada, Goirigolzarri ha hecho un análisis de cómo afecta la revolución digital al negocio bancario y a la relación con sus clientes. El antiguo número dos de FG en BBVA es tan consciente como él de que la tecnología influye en la eficiencia de las entidades financieras, ya que ha logrado hasta el momento un incremento de tres veces el volumen gestionado por cada empleado de Bankia, la entidad nacionalizada que preside desde hace más de tres años.

Sin revestirse de visionario del mundo digital, o ecosistema como hablaba FG en Londres, José Ignacio Goirigolzarri ha reconocido que sólo el 11% de las operaciones básicas se hacen en las sucursales físicas del grupo y que un tercio de los clientes de Bankia utilizan varios canales. Eso sí, de los mismos un 40% opta por aquellos virtuales.

Pese a todo, y ante el reto de que las pymes españolas no pierdan el ritmo en el proceso de digitalización, Goirigolzarri se muestra más cauto que su anterior jefe en su última etapa en el BBVA. "En el corto y el medio plazo habrá canales híbridos con los que trabaje la banca en el contacto con sus clientes".

Respaldo externo

El presidente del BBVA no se ha visto sólo en su defensa del modelo digital en el que trabaja su grupo financiero. Francisco González ha contado, casi al mismo tiempo, con las conclusiones favorables del banco suizo UBS al señalarle, en un informe sobre banca móvil, como uno de los mejores situados en el mundo.

UBS, incluso, valora de manera muy positiva que la digitalización haya sido una gran prioridad para el BBVA desde hace casi una década. Según los cálculos de la entidad suiza, aquellas entidades que hayan apostado de manera decidida verán que su facturación se incrementa un 6% y que el ahorro de costes supondrá un 10% adicional.

De esa manera, esos bancos lograrán recuperar la ansiada rentabilidad que ahora obsesiona al sector financiero, al alcanzar un ROE del 13,9% en 2018, con un incremento de 140 puntos básicos sobre los niveles que puedan tener en el actualidad cada de una de las entidades que afrontan una compleja coyuntura de bajos tipos de interés.

Bien es cierto que, en el conjunto del sector financiero español, son muy conscientes de la importancia de las nuevas tecnologías para su negocio principal, aunque algunas entidades no han convertido el modelo digital en el centro de su discurso estratégico.

En algunos círculos reconocen dicha importancia, pero consideran que también es necesario no desviarse de su principal actividad: prestar y captar dinero. Por tanto, los bancos deberán ser más tecnológicos pero sin perder su esencia

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