La em­presa apo­yará su cre­ci­miento en pro­yectos di­ri­gidos a mer­cados con pre­cios de venta de energía altos

Ence agota el efecto divisa y busca otros estímulos para seducir al mercado

El dólar ha per­ma­ne­cido bas­tante es­table res­pecto a la eu­ropea en los úl­timos meses

Fábrica de ENCE
Más madera para Ence.

El pro­ductor de ce­lu­losa y energía Ence ha per­dido las alas que en los pa­sados meses le ha dado la caída del euro res­pecto al dó­lar. Desde los má­ximos de abril, la ac­ción ha su­frido un co­rrec­tivo de casi el 14% mien­tras la di­visa nor­te­ame­ri­cana ha per­ma­ne­cido bas­tante es­table res­pecto a la eu­ro­pea, con una os­ci­la­ción de apenas el 3%. El efecto di­visa es clave en las pro­duc­toras de ce­lu­losa porque el precio esta de­no­mi­nado en dó­lares y su con­ver­sión pos­te­rior en euros dis­para las cuentas de re­sul­tados de las pa­pe­leras eu­ro­peas, como Ence.

Por cada cinco céntimos de apreciación de la divisa americana, los ingresos por ventas se ven incrementados en más de 15 millones de euros, afirmaba la empresa en la última junta.

Otro factor que estaba contribuyendo a la rápida recuperación de Ence eran los precios de la celulosa, que experimentaron progresiva mejora desde los 734 dólares por tonelada del último trimestre de 2014 hasta 770 dólares por tonelada en abril. El mercado parece dar por agotado el catalizador del tipo de cambio y se decanta por valorar otras variables. Desde el pasado mes de abril, la acción ha retrocedido hasta el entorno de los 3 euros.

En el ejercicio 2015, la compañía concentrará sus esfuerzos en la reducción de costes y la mejora de su competitividad. Ence prevé superar este mismo año el beneficio que tenía antes de la reforma eléctrica. Las medidas adoptadas proporcionarán un aumento del beneficio bruto de explotación (Ebitda) de 77 millones de euros y una reducción de los costes de producción cercana a los 40 euros por tonelada.

Ence anunció en su junta que apoyará su crecimiento en proyectos "dirigidos a mercados con precios de venta de energía altos, mercados que requieran energía de base renovable y sostenible, entre los que los sistemas insulares constituyen un magnífico objetivo, y, por supuesto, con riesgo regulatorio mínimo".

Con respecto al crecimiento "orgánico" en el negocio de celulosa, Ence planea incrementar su capacidad de producción de celulosa en 40.000 en el Centro de Operaciones en Navia (Asturias). La compañía también contempla aumentar la capacidad de su fábrica de Pontevedra, cuya continuidad, "empieza a despejarse". En Navia, en el Occidente de Asturias, invertirá 23 millones de euros.

Efecto divisa

La traslación del efecto divisa al precio de la acción había sido importante pero como nunca llueve a gusto de todos, la recuperación del valor había pillado con el paso cambiado a Alberto Cortina y Alberto Alcocer. Los dos primos vendieron una parte sustancial de su paquete en Ence a lo largo del pasado año, con fuertes minusvalías.

En concreto, se desprendieron de un 5% antes del mes de abril, hasta reducir su presencia al 15%, y entre abril y noviembre colocaron otro 5%, con lo que su representación en el capital ha bajado hasta el 9,9%. En ese último periodo, la acción osciló en un rango bajista entre los 2,2 euros y los 1,5 euros, mínimo histórico.

En el primer trimestre Ence volvió a los beneficios al alcanzar un resultado neto de 9,7 millones de euros. El EBITDA del primer trimestre anualizado supera ya los 150 millones, que era el objetivo del Plan de Recuperación de Resultados de la compañía para 2016.

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