Monitor de Latinoamérica

El CEC crea un Consejo Iberoamericano para la Competitividad y Productividad

Avances hacia un espacio empresarial común

Se mul­ti­plican los entes que buscan es­tra­te­gias con­juntas y alianzas de com­pañías

César Alierta: Europa debe apostar por lo digital –
César Alierta, presidente del CEC.

Las com­pañías de la co­mu­nidad ibe­ro­ame­ri­cana han re­do­blado en los dos úl­timos años sus es­fuerzos para crear un es­pacio em­pre­sa­rial común a ambos lados del Atlántico en el que ge­nerar si­ner­gias y alianzas y con el que afrontar en un marco con­junto los retos eco­nó­micos de la glo­ba­li­za­ción y ha­blar con voz propia en el es­ce­nario in­ter­na­cio­nal.

A un Consejo Empresarial de América Latina (CEAL) que tiene ya 26 años de vida y que en los últimos tiempos ha reforzado estructura y objetivos, se suman ahora los recién creados Consejo de Empresarios Iberoamericanos y Consejo Iberoamericano para la Competitividad y Productividad, éste último promovido por el CEC español.

A mitad de junio, el Consejo Empresarial para la Competitividad (CEC), del que forman parte las grandes firmas españolas y que preside César Alierta, decidía la creación del Consejo Iberoamericano para la Competitividad y Productividad (CIPC), al que se han sumado una quincena de empresas españolas, y que contará con la presencia de grupos de Argentina, Brasil, Colombia, Chile, México, Perú, Panamá, Portugal, Uruguay y Venezuela. El CIPC celebrará su reunión constituyente este 6 de julio en México, en presencia de un protagonista de excepción: el presidente de ese país, Enrique Peña Nieto.

El CEC, formado en 2011, compuesto por 15 empresas y el Instituto de Empresa Familiar (IEF), y en cuyo ámbito surge el nuevo organismo iberoamericano, está integrado por los presidentes de algunas de las mayores firmas españolas: Telefónica, Santander, Repsol, Acciona, BBVA, Mapfre, Caixa, Iberdrola, Inditex, ACS, Mercadona, Planeta, Ferrovial, Mango y El Corte Inglés. El IEF está representado en el CEC por Grupo Barceló, Editorial Prensa Ibérica y Havas. Se trata de un influyente think tank que busca aportar propuestas para mejorar la competitividad, ayudar a la recuperación económica y fortalecer la confianza internacional en España.

La iniciativa de crear el CIPC, ahora concretada, se baraja desde mediados del año pasado, cuando el CEC y CAF-Banco de Desarrollo de América Latina comenzaron a estudiar la idea de crear el organismo, en la que tuvo un papel central el ex secretario general iberoamericano (Segib) Enrique Iglesias. El CICP aspira a ser plataforma para que las grandes empresas e instituciones financieras iberoamericanas analicen, estudien y dialoguen sobre asuntos que favorezcan la competitividad y la productividad en la región, como la educación y el desarrollo del talento, la innovación, las infraestructuras y la logística.

En el consejo del CIPC participarán el presidente de CAF, Enrique García, el presidente del BID, Luis Alberto Moreno y el secretario general de la OCDE, Ángel Gurría. Los miembros oficiales del consejo serán los presidentes o primeros ejecutivos de las firmas asociadas, que representarán todos los sectores relevantes de la economía iberoamericana.

Dos días después de ese anuncio, nacía también en Madrid el Consejo de Empresarios Iberoamericanos (CEIB), creado por las Organizaciones Empresariales Iberoamericanas (OIE) en la XXVI Reunión de Presidentes de Organizaciones Empresariales Iberoamericanas, que reúne a los representantes de 18 países de América más España y Portugal. El organismo, con sede en Madrid, tiene como meta contribuir al desarrollo socio-económico de los países del área y a poner en valor los factores de competitividad comunes de los empresarios iberoamericanos. Su primer presidente pro témpore es el mexicano Juan Pablo Castañón, presidente de Coparmex.

Entre las funciones del CEIB se incluyen representar a sus miembros en las cumbres iberoamericanas de Jefes de Estado, coordinar posiciones en el ámbito de la relación UE-América Latina, hacer seguimiento de los proyectos en el marco del BID y otros organismos y apoyar un entorno regulatorio que fomente la creación y desarrollo de empresas a ambos lados del Atlántico. Inversiones cada vez más bilaterales

Durante el anuncio de la creación del organismo, la ministra de Empleo española, Fátima Báñez, destacó la importancia de aumentar las relaciones España-Iberoamérica “para crear empleo, crecimiento y riqueza”. En los últimos, además de un nuevo aumento de la inversión hispana en Latam, se ha multiplicado la inversión latinoamericana en España. Según Báñez, el stock de inversiones de España en Latam rebasa los 120.000 millones de euros y es más de un 25% de los activos españoles en el exterior. Por su parte, las firmas latinoamericanas aumentaron su inversión en España un 43,9% en 2014.

En los dos últimos años, además, ha cobrado impulso la más veterana de las asociaciones de empresarios del área, el Consejo Empresarial de América Latina, (CEAL), creado en 1990 como respuesta a las tendencias de la globalización y formada por los empresarios privados más importantes de Iberoamérica.

Su objetivo, estimular la participación de sus miembros en las corrientes de intercambio y cooperación en todos los aspectos, contribuir al fortalecimiento de vínculos recíprocos y al progreso económico de las respectivas naciones y estimular la participación de la empresa privada como agente de cambio.

La idea es potenciar el rol del empresariado iberoamericano y generar alianzas entre empresas a ambos lados del Atlántico. El CEAL reúne a más de 600 líderes empresariales, miembros directivos y accionistas de compañías y grupos empresariales, vinculados a título personal. Estos dirigentes se agrupan en 21 capítulos, ubicados en Latinoamérica y la península Ibérica.

Está presidido desde 2014 por el brasileño Ingo Plöger, con Camilo Atala Faraj (Honduras) y Gustavo A. Carvajal (Colombia) como vicepresidentes y celebrará su XVI Asamblea Plenaria en Río en octubre. Su decálogo de principios incluye promover la integración latinoamericana; desarrollar una red empresarial de intercambio de información; facilitar la cooperación empresario-sociedad; promover la mejora educativa; reforzar el Estado de Derecho; elevar la competitividad; reducir la burocracia; fomentar la innovación y la financiación y promover principios éticos en los negocios.

El Capítulo Ibérico del CEAL, que tiene ya más de 70 socios pertenecientes a las principales empresas de Andorra, Portugal y España (presidentes, dueños de empresas y ac¬cionistas mayoritarios de firmas en diferentes sectores con presencia en Latinoamérica) está presidido desde su formación en 2014 por Núria Vilanova (Atrevia), con Enrique Iglesias como presidente de Honor.

La presidenta de Grupo FCC, Esther Alcocer Koplowitz y el director Internacional Valor Brands Europe, Ernesto Manrique Kunze ocupan las vicepresidencias de un organismo que trata de crear espacios empresariales que promuevan el progreso económico y de generar un espacio empresarial iberoamericano, impulsando iniciativas de integración económica y social. En el Consejo están, entro otros, la vicepresidenta ejecutiva de Eulen, María José Álvarez; el presidente de Freixenet, Josep Lluís Bonet; el presidente de Invertaresa, Roberto Díaz-Rincón; el presiden¬te de Grupo Hotusa, Amancio López-Seijas y el presidente de Mahou- San Miguel, Javier López del Hierro.

Tras todos estos esfuerzos empresariales, que se producen en un momento en el que no sólo siguen en alza las inversiones españolas en Latam, sino que crece con fuerza la llegada de capital latinoamericano a España, se sitúa la creación de un espacio empresarial común en el que puedan establecerse estrategias conjuntas para acceso a terceros mercados y alianzas para convertir al sector privado iberoamericano en una fuerza de primer orden.

Semanas atrás, uno de los fundadores de CEAL, el mexicano Antonio del Valle, presidente de honor de Grupo Kaluz, consejero de Bx+ y accionista del Popular, abogaba en Madrid por crear una fuerza económica iberoamericana que compita con EEUU y China. “Si sumamos el PIB de Iberoamérica, con el de los hispanos de EEUU y el de España y Portugal, sale un PIB del tamaño de China y 5 veces el de India. Tenemos que crear una fuerza económica que compita con China y EEUU y lo lograremos con empeño y asociaciones”, dijo.

“Hay que forjar más empresas iberoamericanas y lo tenemos que hacer los empresarios. Con la unión de nuestras empresas a las de España y Portugal podemos crear un bloque poderoso, capaz de competir con cualquiera”, señaló.

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