Monitor de Latinoamérica

ACS, OHL, Sacyr e Isolux optan a la am­plia­ción de la prin­cipal ca­rre­tera

Paraguay se sitúa en el radar de la inversión española

El país prevé in­ver­siones en in­fra­es­truc­turas y ser­vi­cios por 14.500 mi­llones

Horacio Cartes - Wikipedia, la enciclopedia libre
Horacio Cartes. pte. de Paraguay.

Paraguay quiere dejar de ser uno de los des­tinos de Sudamérica con menor pre­sencia em­pre­sa­rial e in­ver­sora es­pañola. La se­mana pa­sada, su pre­si­dente, Horacio Cartes, pidió al sector pri­vado du­rante una vi­sita a Madrid que no se ol­vide de su país y abrió la puerta a las em­presas his­pa­nas. Destacó que Paraguay im­pulsa una cam­paña para elevar la en­trada de in­ver­sión ex­te­rior en sec­tores clave; dejó claro que cuenta con las firmas es­pañolas para re­lanzar la eco­nomía y dijo que su país es des­tino claro de in­ver­sión con opor­tu­ni­dades de ne­gocio en mu­chas áreas.

Especialmente en infraestructuras, sector “vital” al que se quiere destinar inversiones equivalentes al 3%-3,5% del PIB, pero también en TIC, agroalimentario, turismo y servicios. Como para el resto de Latinoamérica, reducir el déficit de infraestructuras es el gran reto. Se trata de un sector en el que España cuenta con compañías que participan en los principales proyectos de obras de Latinoamérica.

Conscientes de ello, Cartes y sus ministros de Obras Públicas, Ramón Jiménez Gaona; de Industria, Gustavo Leite; de Exteriores, Eladio Loizaga y de Hacienda, Santiago Peña, animaron a las empresas españolas a contribuir al desarrollo de las infraestructuras del país, hoy escasas y de baja calidad.

Para ello, el país se ha dotado de un nuevo esquema de gestión de asociación público privada (PPP) y de un plan maestro que prevé inversiones por 16.000 millones de dólares (14.500 millones de euros) en 20 años, de ellos 7.000 millones en el próximo quinquenio y 650 millones sólo en 2015. “Paraguay está abierto a recibir empresas españolas y a asegurar un proceso de inversión sin ningún peaje.

El Gobierno pretende garantizar y facilitar todo lo necesario a los empresarios para que se sientan protegidos jurídicamente”, resumió Loizaga, no sin destacar que hay gran in¬terés en contar con el con¬curso de las firmas es¬pañolas por la ex¬pe¬riencia que tienen en Latam en PPP y con¬ce¬sio¬nes. Cartes visitó España con una meta clara: exponer a los empresarios las oportunidades en inversión y explicar las áreas prioritarias del plan de infraestructuras y logística del Gobierno: desarrollo de redes viales, aéreas y portuarias, aumento de las redes eléctricas y acciones en agua y saneamiento.

En Paraguay está casi todo por hacer o renovar en infraestructuras. Y entre los proyectos concretos se sitúan la modernización del aeropuerto de Asunción, el impulso a la navegabilidad en el río Paraná, la construcción de vivienda residencial y social y la mejora de la conectividad interna y externa. “Paraguay necesita a corto plazo inversiones equivalentes al 50% del PIB, 16.000 millones de dólares, y el sector público no tiene capacidad”, dijo Santiago Peña, lo que lleva al país a depender de la financiación privada y créditos internacionales, como el préstamo que se ultima a través del BID por 125 millones.

Entre los proyectos licitados está la ampliación de la carretera que conecta Asunción y Ciudad del Este (340 kilómetros), plan de 400 millones de dólares al que optan ACS, OHL, Sacyr e Isolux. Prioritaria es la hidrovía del Paraguay-Paraná, con la que se quiere multiplicar por 25 el volumen de transporte y convertir esa “pista” en corredor estratégico para Brasil, Uruguay y Bolivia.

Paraguay tiene una de las peores infraestructuras del Cono Sur, con vías saturadas y obsoletas. Una situación que el Gobierno quiere revertir, por lo que anima especialmente a constructoras e ingenierías a participar en las licitaciones en un país que es un desconocido para España, cuyas firmas suelen llegar allí a través de Brasil y Argentina. “Sería bueno que una empresa española ganase algún concurso”, destacó el presidente.

El país se ha dotado de una ley de alianzas público-privadas y un entorno favorable con incentivos para la inversión que incluyen 0% de impuestos para numerosas actividades, algo que no sólo interesa a las compañías españolas, sino que ya ha generado el de firmas chinas, brasileñas, coreanas y argentinas.

“Paraguay ha estado divorciado de la necesidad de desarrollo y no ha tenido planificación en infraestructura. Es hoy una tierra de oportunidades”, apuntó Gaona. “Es un país de enorme potencial que se durmió 25 años”, afirmó Cartes, un empresario que llegó al poder en 2013 por el conservador Partido Colorado. Entre los proyectos a eje¬cutar con la Ley de APP, además de la hi¬drovía del Paraguay-Paraná están la am¬plia¬ción de las rutas viales 2, 7, 1 y 6 y la re¬cons¬truc¬ción de la ca¬rre¬tera Transchaco, in¬cluidas en el Plan Maestro de Infraestructura y Transporte, así como la ma¬qui¬ni¬za¬ción de la presa del Iguazú.

Aun siendo la principal inquietud, las infraestructuras y la construcción no son el únicos sectores con oportunidades. Paraguay quiere impulsar un sector alimentario con valor añadido, relanzarse como centro logístico (tiene la tercera flota de barcazas de carga del mundo), potenciar el inmobiliario y el turismo e impulsar las nuevas tecnologías.

La delegación paraguaya mostró su extrañeza porque en su país existan áreas de negocio con falta inversión española, pese a disponer España de grandes firmas en esos segmentos. “Es raro que las empresas agroalimentarias no hayan invertido más en Paraguay como han hecho las coreanas, japonesas o alemanas”.

Política de incentivos

Entre los incentivos para captar el interés y la inversión exterior, y además de una economía predecible, están la rentabilidad de las inversiones, una notable competitividad en costes eléctricos con gran disponibilidad de energía limpia a uno de los precios más bajos de la región, una economía y un mercado abiertos, un enorme potencial en el sector agrícola, costes laborales bajos y con mano de obra joven y comprometida y facilidades fiscales y tributarias. Paraguay ofrece una baja presión fiscal, con tipos bajos en renta e IVA, y una legislación de zonas francas favorable. Sus costes de producción también representan una ventaja competitiva con respecto a vecinos como Brasil.

El número de empresas españolas en el país es aún bajo comparado con otros mercados del área, pero algunas compañías ejercen liderazgo: BBVA encabeza el sector financiero y Mapfre el asegurador. Y constructoras como OHL han tenido presencia histórica en un país donde están Grupo Arcallana, uno de los veteranos en Paraguay, Avanza, Grupo Barcelona, Tragsa, Prosegur, Santillana y Adolfo Domínguez.

Durante ésta y anteriores visitas las delegaciones paraguayas se han venido reuniendo con empresas como Abertis, Acciona, Comsa, ACS, FCC, Ferrovial, Isolux, Sacyr, San José, Aqualia, Indra, Mapfre, Elecnor, BBVA, Mercasa, Técnicas Reunidas y Tragsa. Y el Ministerio de Industria español ya otea una próxima visita al país con una amplia delegación empresarial. Paraguay es el mayor productor y exportador de energía eléctrica del mundo, a través de las presas de Itaipú y Yacyretá, compartidas con Brasil y Argentina; el cuarto productor mundial de soja y uno de los mayores productores de alimentos de la zona (quinto mayor exportador de carne vacuna). En 2013 creció más del 14,5%, la mayor expansión de Latam, si bien se trató de un avance excepcional tras la recesión sufrida en 2012 por una grave sequía. En los últimos cinco años ha sido la segunda economía con mayor crecimiento del área tras Panamá (6,8% de media). El avance del PIB fue del 4,5% en 2014.

Pese al esfuerzo de modernización e internacionalización, al país le queda mucho por hacer: impulsar inversión privada, crear una clase media consumidora, mejorar servicios públicos, sanidad, conectividad aérea, sistema educativo y cualificación de su fuerza laboral, agrandar el tamaño del mercado y reducir trabas burocráticas que dificultan inversión y ejecución de proyectos.

La reducción de la pobreza sigue siendo uno de los principales retos. Asimismo, Paraguay, que aún tiene pendiente la aprobación de una ley de protección de inversiones estancada en el Congreso, debe reducir la alta economía informal y mejorar la gobernanza institucional y la seguridad jurídica.

El esfuerzo por captar inversión parece comenzar a rendir frutos, y en un entorno de descenso de la IED en la región, Paraguay fue uno de los países que se mantuvieron en tendencia positiva 2014, con un alza del 230%, aunque con una cifra aún pobre (236 millones) que le sitúan como el país con menor nivel de Sudamérica. España es el quinto inversor en el país.

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