Lufthansa abre el melón al im­poner un re­cargo del 16% a los bi­lletes no ven­didos

Las aerolíneas asaltan a los intermediarios y expulsan a Amadeus del 'top ten' del Ibex

Las agen­cias de viajes mues­tran su preo­cu­pa­ción ante una de­ci­sión que agrava su crisis

Amadeus
Sede de Amadeus.

La ines­pe­rada y ra­dical de­ci­sión de Lufthansa de primar su propio canal de venta de bi­lletes ha pro­vo­cado un ver­da­dero te­rre­moto en los ca­nales de in­ter­me­dia­ción de las ae­ro­lí­neas in­ter­na­ciop­na­les. Desde el punto de vista bur­sá­til, el mayor pa­gano ha sido Amadeus, la cen­tral de re­servas que en su día crearon las grandes ae­ro­lí­neas eu­ro­peas y que, tras el aban­dono pau­la­tino de su ca­pi­tal, se ha que­dado contra las cuer­das.

El grupo cotizado se ha dejado cerca del 17% de su valor en apenas tres semanas, un golpe que acarrea también una penalización simbólica. Esta pérdida de valor tan repentina ha provocado que Amadeus haya sido expulsada del selecto club de las 10 primeras empresas españolas por capitalización, del que ha formado parte durante varios años.

La maniobra de Lufthansa, que puede ser secundada por otras grandes aerolíneas, ha volatilizado casi 3.000 millones de valor en Amadeus, quien hasta conocerse la noticia ocupaba con cierta holgura el octavo puesto del selectivo por capitalización.

Sólo el puntual correctivo sufrido por ArcelorMittal el viernes ha permitido a Amadeus recortar distancias con la siderúrgica, que aun así se ha encaramado a la décima fila del ránking del selectivo. Ahora el valor de Amadeus ronda los 15.800 millones. IAG y Ferrovial le pisan los talones.

El temor es que tras el anuncio de Lufhansa y el amago de Air France-KLM, otras grandes compañías hagan lo mismo y eleven la incertidumbre sobre el negocio potencial de la central de reservas.

La decisión de la aerolínea germana supone que los billetes de avión que no se vendan a través de su web tendrán un recargo de 16 euros. Con esto pretende fomentar el uso de su web e incentivar a los usuarios a saltarse a los intermediarios. Actualmente Amadeus cobra 4 euros a Luftansa por billete vendido a través de su sistema.

Las agencias de viajes también han mostrado su preocupación ante una decisión que puede agravar la crisis estructural que atraviesan por la irrupción de internet y los metabuscadores. Lufthansa se arriesga a penalizar e incomodar a canales de distribución que le aportan gran parte de su negocio, así que la jugada es arriesgada, sobre todo si no la secundan otras grandes aerolíneas. Su posición competitiva en precio, la madre del cordero hoy en día en esta industria, se puede ver seriamente mermada.

De momento, otro gigante ha amagado igual. Sólo una semana desde de conocer la nueva estrategia comercial de Lufthansa, Air France-KLM se planteaba hacer lo mismo que el gigante alemán. El presidente de Air France-KLM, Alexandre de Juniac, apuntaba que está considerando seguir los mismos pasos. "Es un asunto clave, es absolutamente clave para nosotros. Estamos evaluando la opción", señaló De Juniac. "La mayoría de los ingresos vienen de los GDS (sistemas de distribución global)".

Lufthansa ha asegurado que dos tercios de sus vuelos se reservan a través de GDS. De Juniac declinó facilitar qué porcentaje específico de la venta de billetes procedía de estos sistemas. No obstante, indicó que Air France-KLM aún tiene dos años de contrato con Amadeus, lo que implica que aplicar un recargo similar al de Lufthansa sería muy complicado desde un punto de vista legal, contractual y financiero.

IAG, al acecho

Otros consejeros delegados de aerolíneas, como Willie Walsh de IAG y Brad Tilden de Alaska Airline, aplaudieron a Lufthansa por su decisión pero se mantuvieron cautos sobre si seguirían su ejemplo.

"Tenemos que dar valor a nuestros proveedores. Creo que es un paso valiente y le alabo por ello", indicó el consejero delegado de Etihad, James Hogan, sobre su homólogo en Lufthansa, Carsten Spohr.

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