El ritmo in­versor en 2015 será muy ele­vado para avanzar en el des­pliegue de fi­bra, LTE y de los sis­temas

Alierta promete al accionista una rentabilidad del 40% en dos años

El pre­si­dente de Telefónica re­clama una re­gu­la­ción que “fomente la in­ver­sión” y pro­por­cione “mayor fle­xi­bi­lidad co­mer­cial”

Alierta anuncia más rentabilidad
César Alierta, pte. de Telefónica.

El pre­si­dente de Telefónica, César Alierta, ha vuelto a pedir una re­gu­la­ción que fa­vo­rezca la in­ver­sión en el sector que pro­por­cione “mayor fle­xi­bi­lidad co­mer­cial” y que fo­mente la “cooperación y la com­par­ti­ción de ries­gos”. La com­pañía in­virtió en 2014 casi 9.500 mi­llones de eu­ros, equi­va­lente al 16% de los in­gre­sos, y para este año el ritmo se­guirá siendo tam­bién ele­vado. Alierta re­tira así la ame­naza que había lan­zado hace meses de re­cortar sus in­ver­siones si la CNMC se­guía mos­trán­dose muy res­tric­tiva sobre la ex­pan­sión de la em­presa.

El máximo ejecutivo de la teleco prometió en la junta una rentabilidad del 40% en dos años para el accionista. El beneficio neto por acción para 2015 será superior a un euro. El consejo ha aprobado el reparto de dividendo de 0,75 euros por acción para este año, de los cuales 0,35 euros serán distribuidos en el cuarto trimestre de 2015, bajo la modalidad de scrip dividend. Los 0,40 euros restantes serán pagados en efectivo en el segundo trimestre de 2016.

Además, la junta aprobó la amortización del 1,5% del capital que la compañía tiene de autocartera. Para 2016, es intención proponer una nueva amortización de autocartera del 1,5% y el reparto de 0,75 euros por título en efectivo. Ambas decisiones están condicionadas al cierre de la venta prevista de la filial británica O2 en Reino Unido, ya acordada con Hutchison.

Alierta dijo que, en lo que va de año el valor se ha revalorizado un 9,39%, lo que supone una apreciación próxima al 28% desde principios de 2013. Si a ello se unen los últimos dividendos distribuidos en este último periodo, la rentabilidad total para los accionistas supera el 40%. A final de 2014, Telefónica se situaba entre las diez primeras telecos por capitalización bursátil y como la tercera europea, con un valor de mercado de más de 55.000 millones de euros a cierre de ejercicio.

Férreo control de los reguladores

Pero lo que más preocupa y sigue preocupando a Alierta es el férreo control que los reguladores ejercen sobre el sector, Por eso, en todas sus intervenciones el máximo ejecutivo de Telefónica lanza sus dardos más puntiagudos contra los legisladores del mercado. Su mensaje es que la economía digital precisa de nuevas infraestructuras digitales, que requieren de los operadores un importante esfuerzo inversor. Ahora bien, la regulación también debe adaptarse a esta exigencia, “creando un entorno más favorable a la inversión”, recalcó.

“Los despliegues de fibra o la tecnología móvil 4G son los motores de la nueva economía digital, y requieren que la regulación reconozca a los agentes que arriesgan con su esfuerzo inversor, y sobre todo que les permita una rentabilidad a largo plazo de las inversiones en estas nuevas infraestructuras digitales”, señaló.

El presidente insistió en que la competencia en el ecosistema digital ha cambiado y, por tanto, es imprescindible que “la regulación se adapte” para reflejar la nueva realidad de la nueva economía digital, teniendo en cuenta toda la cadena de valor de Internet. “Se trata de asegurar que las normas del juego se apliquen por igual a todos los agentes del ecosistema, garantizando la “no discriminación y un level playing field, bajo el principio de “mismo servicio, mismas reglas”. Por eso, volvió a cargar contra las compañías de Internet, y en concreto, contra Google y Facebook, acusándolas de apropiarse de los datos personales de los usuarios sin tener que responder a ninguna regulación. El triángulo diseñado por Telefónica es que existan las mismas reglas de juego para todos, que permitan una Internet abierta y portabilidad de la vía digital, confianza digital y competencia y elección de los usuarios en todos los niveles.

Compañía diferente

Alierta señaló a los accionistas que Telefónica es ahora una compañía muy diferente porque crece más, gracias al sólido incremento registrado en Telefónica Hispanoamérica, que prácticamente alcanza el 15% y la estabilización en España. Dentro de este mismo apartado, destacó el fuerte impulso que están registrando los servicios digitales que han crecido casi un 30%.

Y es que, según dijo, Telefónica ha pasado de ser una compañía que vendía minutos y servicios de voz a ser una empresa de datos, que vende “gigabytes”. De hecho, el crecimiento del tráfico de voz en 2014 fue de un solo de dígito, frente a un crecimiento interanual de casi el 40% en el servicio de datos. Los ingresos de servicios de banda ancha y servicios digitales representan ya el 38% de las ventas totales. Actualmente, el 35% de los clientes de Telefónica poseen un teléfono inteligente -los llamados smartphones-, pero el potencial de crecimiento en esta parcela es muy importante debido a que en Latinoamérica la penetración de estos dispositivos sigue siendo aún muy baja.

Inversión en fibra

El desarrollo de la fibra va a seguir marcando la pauta de la empresa. En España cuenta ya con un total de 10,3 millones de unidades inmobiliarias pasadas con fibra hasta el hogar, con lo que se posiciona como el operador con la red de esta tecnología más extensa y con más clientes conectados de Europa. En Brasil, ha duplicado la cobertura respecto a 2013.

Alierta trasladó a los accionistas que el ritmo inversor seguirá siendo muy alto para avanzar en la transformación de sus redes, con el foco especialmente puesto en el despliegue de fibra, LTE, y de los sistemas. Respecto a las últimas adquisiciones realizadas por la teleco, como E-Plus en Alemania y GVT en Brasil, señaló que iba a permitir crecer más a la compañía en los dos mayores mercados de Europa y Latinoamérica.

Así, Brasil se ha convertido en el principal mercado, tanto en número de accesos, con más de 100 millones de clientes, como por volumen de ingresos. La nueva Vivo es el operador integrado líder del mercado, y referente en calidad de red. En Alemania, la compra de E-Plus les ha situado en la mayor operadora móvil del mercado más importante de Europa con más de 47 millones de accesos. La compra de Digital+ va a permitir también fortalecer su posición como compañía de vídeo a nivel global.

Pero si se ha hecho más fuerte en unos mercados, también ha salido de otros. Alierta dijo al respecto que algunas de los países en los que estaban, bien por su tamaño o por su posicionamiento en ellos, tenían un menor encaje estratégico a medio y largo plazo, por lo que han decidido desinvertir. Además, subrayó que la venta de las operaciones de Telefónica en Reino Unido les va a permitir mejorar su situación financiera y reducir su deuda. En los dos últimos años, la empresa ha recortado la deuda en más de 13.000 millones de euros.

Guerra sindical

Alierta mantuvo un duro enfrentamiento con el sindicato Alternativa Sindical de Trabajadores (AST) que lanzaron gritos y silbidos contra la gestión de la empresa y en demanda de mejoras laborales. El presidente les acusó en una de las preguntas que hicieron de “vivir en un mundo imaginario” y de “no representar a nadie”, porque sólo han sido votados por el 3% de la plantilla. Ante las protestas continuadas, Alierta les acusó de “falta de civismo”, de “comportamiento antidemocrático” y de “no respetar al accionista”.

Artículos relacionados