Los re­cursos de clientes y cré­ditos crecen un 8% gra­cias a esa ope­ra­ción

CaixaBank duplica su beneficio hasta los 375 millones con Barclays integrado

La mo­ro­sidad se man­tiene en el 9,7% pese a los saldos du­dosos asu­midos

Junta general de Caixabank 2014
Isidre Fainé y Gonzalo Górtazar.

CaixaBank ha ce­rrado el primer tri­mestre del ejer­cicio con un be­ne­ficio neto de 375 mi­llones de eu­ros, lo que su­pone un 99,1% más que el ob­te­nido en el mismo pe­riodo de 2014. Estas cuentas ya cuentan con la in­te­gra­ción de Barclays Bank España y que per­mite un in­cre­mento sus­tan­cial, del 8%, en re­cursos de clientes y cré­ditos que, de ma­nera or­gá­nica, se ha­bría man­te­nido más plano. Pero la in­te­gra­ción de la an­tigua fi­lial en España del grupo bri­tá­nico tam­bién tiene su lado ne­ga­tivo.

La morosidad total se logra mantener en el 9,7%, pero los saldos dudosos aumentan con la entidad comprada. Pese a haber comercializado más activos inmobiliarios, las pérdidas de esta actividad alcanzan los 557 millones.

La integración de Barclays ya ha tenido su impacto en las primeras cuentas de CaixaBank durante este ejercicio. El beneficio neto del grupo que preside Isidro Fainé se ha duplicado en el primer trimestre, hasta situarse en los 375 millones de euros y con los principales márgenes de la cuenta de resultados en positivo.

El resultado atribuido al negocio bancario y de seguros, sin la actividad inmobiliaria y las participadas, se eleva hasta los 813 millones de euros. La rentabilidad del negocio (ROTE) alcanza el 12,5% si se aíslan los impactos extraordinarios asociados a Barclays Bank. Sin el inmobiliario, la ratio de morosidad se sitúa en el 6,7% y con una cobertura del 54%

En cambio, la actividad inmobiliaria ha generado en este periodo pérdidas netas por importe de 557 millones de euros. El crédito gestionado por esta actividad asciende a 4.192 millones de euros y la morosidad se dispara al 86,3%. Eso sí, BuildingCenter, la filial inmobiliaria de CaixaBank, ha acelerado la comercialización en los últimos 12 meses con casi 33.000 inmuebles vendidos.

El resultado atribuido al negocio de participadas ha ascendido a 119 millones de euros en el primer trimestre de 2015, lo que ha permitido compensar la disminución del 41,2% de los resultados por operaciones financieras (ROF). Tras un incremento del margen de intereses del 14,6%, hasta los 1.138 millones de euros.

Su evolución refleja la gestión de la actividad minorista, con una fuerte reducción del coste del ahorro a vencimiento y en el que también ha tenido su peso la integración de Barclays. Ambos factores han compensado el descenso de la rentabilidad del crédito por el entorno de bajos tipos de interés.

De esta manera, el margen bruto se anota una mejora del 7%. Los gastos de explotación recurrentes se disparan un 9,5% y los gastos extraordinarios restan 239 millones de euros. En este sentido, la integración de Barclays también tiene un impacto negativo, aunque el margen de explotación aún mejora un 4,3%.

Otro de los efectos negativos de la integración es que los saldos dudosos se han situado en los 21.595 millones de euros. Los correspondientes a Barclays al cierre del pasado ejercicio suponen 2.232 millones de euros. Sin ellos, los dudosos se habrían reducido 747 millones de euros, con un descenso del 3,3% en la variación orgánica de CaixaBank.

Penetración de clientes

Uno de los aspectos positivos de la compra de Barclays para el grupo presidido por Isidro Fainé es la distancia que marca con los competidores al contar con 14 millones de clientes y una cuota de penetración de particulares del 28,2%, de los que un 24,1% tienen a CaixaBank como entidad principal.

Pese a esta mejora, desde la entidad se indica que el foco comercial sigue centrado en la captación y vinculación de clientes, como las más de 300.000 nóminas captadas en el primer trimestre. De esta manera, CaixaBank cuenta ya con tres millones de nóminas domiciliadas y una cuota del 24,3%.

Los recursos totales de clientes se sitúan en los 293.025 millones de euros, con un aumento del 7,8%. Sin la integración de Barclays, el crecimiento orgánico hubiera sido del 2% en el primer trimestre del año. El mayor aumento (25,9%) se registra en los recursos fuera de balance.

Los créditos sobre clientes brutos superan los 212.000 millones, con una mejora del 7,6%. Eso sí, sin la aportación de la entidad integrada la variación habría sido negativa (1,3%), aunque sería más limitada (-0,9%) si se excluye el crédito a promotor.

En lo se refiere a solvencia, CaixaBank cuenta con un Core Capital Basilea III (CET1) del 12,1%, lo que supone una disminución de 84 puntos básicos en el trimestre como consecuencia de la integración de Barclays. La liquidez bancaria se sitúa en 50.015 millones de euros, con una disminución superior a los 6.000 millones por la evolución del gap comercial, la integración y la menor financiación institucional.

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