El sa­nea­miento ha mi­nado los re­sul­tados de 2014: la pa­pe­lera re­gistró unas pér­didas de 140 mi­llones

Ence digiere la reforma eléctrica con antelación y vuela en bolsa

Las ventas de elec­tri­cidad caen el 26% y pro­vi­siona 43 mi­llones por estos ac­tivos

esencial o menos: Sobre ENCE y sus repercusiones
Planta de Ence.

La pa­pe­lera Ence ha en­ca­jado el golpe que le ha su­puesto la re­forma ener­gé­tica y el cierre de su planta de Huelva asu­miendo fuertes pro­vi­siones en el ejer­cicio re­cién ter­mi­nado. El im­pacto ha sido duro pero la com­pañía da por di­ge­rido el pro­blema eléc­trico y lo ha hecho un año antes de lo pre­visto. Saneado su desafío, Ence es­pera volver ya este año a los be­ne­fi­cios pre­vios a la fa­mosa re­forma ener­gé­tica.

Para ello cuenta a su favor con la subida del precio de la celulosa, una commoditie, y la apreciación del dólar, moneda en la que se denomina ese subproducto. El efecto combinado de estos factores y las mejoras de eficiencia han disparado la acción en bolsa, de tal modo que se anota ya una revalorización del 100% en poco más de cuatro meses, desde los mínimos de octubre del año pasado.

El saneamiento, no obstante, ha minado los resultados de 2014. La papelera registró unas pérdidas de 140,9 millones de euros, frente al beneficio de 9 millones de euros en 2013. Los números rojos recogen un impacto negativo de 172 millones de euros por la reforma eléctrica y el cierre de su fábrica de Huelva.

En concreto, las cuentas de 2014 contemplan un efecto negativo de 6,1 millones de euros por ajustes retroactivos a las ventas de electricidad de 2013 y de 36,8 millones de euros de provisiones derivadas del deterioro de cultivos energéticos por el cambio regulatorio. Asimismo, las pérdidas contabilizadas por Ence en 2014 incluyen un impacto negativo de 109 millones de euros en provisiones por el cese de las actividades de producción de celulosa y cogeneración en Huelva.

Las ventas de celulosa se situaron en 502 millones, con una reducción del 18% como consecuencia del cierre de la fábrica de Huelva. Las ventas de electricidad ascendieron durante el ejercicio a 171,9 millones, un 26% menos respecto al ejercicio anterior, resultado de la caída del 9% en el ingreso medio por MWh vendido y a la reducción de los volúmenes del 18% comparado con el periodo anterior tras el impacto de los cambios regulatorios.

La dirección da por superada la etapa postreforma eléctrica y estima que en 2015 se alcanzarán los niveles Ebitda previos a la nueva regulación energética. La compañía controlada por Juan Luis Arregui ha vuelta a los beneficios desde el pasado mes de noviembre y ha alcanzado un Ebitda de 115 millones anualizado.

El cese de la producción de celulosa y cogeneración en el complejo industrial onubense aportará una mejora del Ebitda de 40 millones, así como los programas de mejora de eficiencia de las fábricas de Navia y Pontevedra, están generando ahorros de 10 millones al año lo que supone una reducción del cash cost (coste unitario de producción) de 11 euros la tonelada.

A estos factores de mejora se unen la recuperación de los precios de la celulosa ––con niveles consolidados de 749 dólares la tonelada y subidas anunciadas a 770 dólares la tonelada – y la apreciación del dólar que supone un incremento del Ebitda de la compañía equivalente a 20 millones por cada 5% de apreciación de la divisa americana, a la que están referenciadas las operaciones en el sector de la celulosa.

Deuda financiera

A finales de 2014 la deuda financiera neta con recurso se situó en 178 millones. No existen vencimientos de deuda relevantes hasta febrero de 2020, fecha de vencimiento del bono de 250 millones emitido en febrero de 2013.

La traslación de los resultados y de los condicionantes macro al precio de la acción está siendo importante pero como nunca llueve a gusto de todos, la recuperación del valor ha pillado con el paso cambiado a Alberto Cortina y Alberto Alcocer. Los dos primos vendieron una parte sustancial de su paquete en Ence a lo largo del pasado año, con fuertes minusvalías.

En concreto, se desprendieron de un 5% antes del mes de abril, hasta reducir su presencia al15%, y entre abril y noviembre colocaron otro 5%, con lo que su representación en el capital ha bajado hasta el 9,9%. En ese último periodo, la acción osciló en un rango bajista entre los 2,2 euros y los 1,5 euros, mínimo histórico.

Desde ese suelo hasta hoy, la acción se ha disparado en bolsa nada menos que el 100% para cotizar en los tres euros por acción. El timing de la desinversión de los Albertos no parece por tanto que haya sido el más adecuado, pero muchas veces no se vende cuando uno quiere sino cuando tiene que hacerlo. Y los primos andan bastante apalancados desde hace años y con exigencias de la banca para reducir el riesgo con ella. Por eso, la salida acelerada de Alberto Alcocer y Alberto Cortina del capital de Ence se ha saldado con importantes plusvalías.

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