Uniter con­si­dera que la ges­tión ca­rece de res­puesta a la pér­dida de com­pe­ti­ti­vidad del banco

Las críticas internas se acumulan a las externas en el BBVA sobre la 'banca digital'

Los ex em­pleados ca­li­fican de "parcial e in­su­fi­ciente" la res­puesta de FG ante el dé­ficit de ges­tión

Francisco González, presidente del BBVA.
Francisco González se digitaliza.

Francisco González no tiene quien le quiera y me­nos, adore. Su ver­bo­rrea ba­rata para jus­ti­ficar un cambio en el mo­delo de ges­tión, hacia lo que el pre­si­dente del BBVA llama la "banca di­gi­tal", no con­vence a na­die. Ni a sus com­pe­ti­dores (ver en CM la crí­tica iró­nica de la CEO de Bankinter, Dancausa, al pro­yecto) ni a sus an­ti­guos em­plea­dos. El caso es que su apuesta por la di­gi­ta­li­za­ción del banco es ca­li­fi­cada de res­puesta "parcial e in­su­fi­ciente" -por parte de sus ex em­plea­dos- para hacer frente a los pro­blemas acu­ciantes del banco, sobre todo a la pér­dida de com­pe­ti­ti­vidad y ren­ta­bi­lidad frente a su prin­cipal ad­ver­sa­rio, el Santander de Ana Botín.

En la reciente junta de accionistas del BBVA, celebrada en Bilbao, Juan Manuel Moreno Luque -represente de la Asociación Uniter de ex empleados del grupo BBVA, entidad que cuenta con un millar de socios y con personalidad jurídica- realizó una crítica moderada pero firme sobre la gestión de Francisco González al frente del BBVA, que no dejó de calificarse de demolerdora por los asistentes al cónclave.

"Somos unos accionistas singulares porque hemos sido profesionales de la Banca y por ello intervenimos con un cierto conocimiento de causa. Además, muchos de los socios de Uniter, accionistas, tienen, por razones de afecto y lealtad, gran parte de su patrimonio personal comprometido en el Banco, explicó Moreno para validar su intervención..

"Nuestra actitud se puso de manifiesto ya en nuestra primera intervención en esta Junta, en el año 2009, como recordará el Sr. Presidente, cuando nos manifestamos favorables a la política de contención del dividendo dada la situación y las perspectivas del negocio. Política no solo prudente sino necesaria, como se ha podido comprobar por el brutal recorte del dividendo a que se ha visto obligado un muy conocido competidor. Bien es verdad, que en aquella ocasión también solicitábamos una similar política de prudencia en la remuneración global de la cúpula ejecutiva. Con poco éxito, realmente", matizó.

Datos técnicos

Para no ser demasiado prolijos en el análisis del ejercicio y, sobre todo, para manifestar nuestra preocupación por el futuro, haremos referencia a la evolución y situación reciente de dos coeficientes que son fundamentales en la calidad y permanencia de buenos resultados: el ratio de eficiencia y el ratio de la rentabilidad del capital; el ROE.

Como es bien conocido, el primero mide la eficiencia en el uso de medios materiales-no financieros- por unidad de producto, y el segundo la eficacia en el empleo de los fondos propios. Cuanto más bajo el primero y más alto el segundo mejor para el banco y sus accionistas.

El Banco, históricamente, se ha distinguido por prestar mucha atención al ratio de eficiencia, lo cual es positivo por lo que tiene de estructural y recurrente, con impacto favorable a los beneficios y por lo tanto a la capacidad de pagar dividendos. El BBVA tenía un ratio de eficiencia muy bajo, es decir, muy bueno en relación con sus competidores de referencia. Pero a lo largo de los últimos 7/8 años la situación ha ido cambiando a peor. Del 38,1 % de 2007 se ha pasado al 51,3 % de 2014, incluso por encima de competidores muy significativos", señaló Moreno.

Fuerte deterioro y banca digital

En este sentido, el representante de los empleados añadió una serie de datos para explicar lo que sucede en el BBVA. "Pueden ser muchas las causas de este deterioro. Seguro que el Banco lo está examinando. Pensamos que una de estas razones podría ser el importante gasto que comporta el objetivo de ser un banco digital, con resultados todavía escasos y también inciertos. En efecto, sería legítimo preguntarse en qué medida la banca digital responde a la transformación a largo plazo del mundo financiero. Sólo un ejemplo: en 1940, en Estados Unidos, el ahorro no bancario (es decir, fondos de pensiones, fondos de inversión privados, etc.) suponía el 50% del PIB. En 2014, ese mismo concepto suponía el 250%. Como consecuencia, la mayor entidad no bancaria mundial por activos bajo gestión es mayor que el mayor banco del mundo. Y un banco digital no parece que vaya a ser el gestor más idóneo para esta inmensa masa de recursos financieros fuera del sector bancario".

"Es perfectamente válido pensar que empresas como Google sean, en un futuro más o menos próximo, competidoras en negocios típicos bancarios, como por ejemplo, los sistemas de pago. Pero es bastante menos verosímil que empresas tipo Google puedan competir eficazmente con gigantes no bancarios como Bklackstone", añadió.

"En otras palabras, la llamada banca digital cubre una parte, al parecer decreciente en términos de activos, del negocio tradicional bancario. Podría ser, pues, una respuesta, parcial e insuficiente, al proceso de desintermediación bancaria. Esto es una reflexión más que una crítica, que se origina al ver el proceso de deterioro del coeficiente de eficiencia y contemplar procesos que se están produciendo fuera de España y que podrían producirse aquí. El Banco tiene los elementos de juicio necesarios para anticiparse a los cambios de fondo, como ha sido históricamente", continuó.

Pérdida de rentabilidad

Al llegar a este punto, Moreno-Luque no pudo continuar con su intervención porque la mesa presidencial, en una decisión "muy democrática", le retiró la palabra porque, al parecer, había rebasado los 5 minutos de tiempo atribuído a cada interviniente.

Eso no impidió que Uniter acompañara su intervención con un comunicado a la prensa en la que añadía un comentario sobre el deterioro que ha experimentado la rentabilidad de los fondos propios en el BBVA bajo la gestión de FG. Según Uniter, resulta evidente que el ratio de eficiencia afecta al ROE. En 2007, el ROE del Banco era del 34,2 % y en 2014 del 5,6, aunque parece apuntar a una cierta tendencia al crecimiento. La crisis económica ha sido devastadora, pero hay que señalar que en 2007 el ROE del BBVA estaba muy por encima de nuestros bancos de referencia y hoy está algo por debajo del de esos mismos bancos.

"Aquí el comentario tiene otra perspectiva. De nuevo, las causas del deterioro son múltiples, pero sin duda la primera parece ser la fuerte crisis económica, variable exógena a la gestión del Banco. Pero hay otras de difícil cuantificación que sí son propias de la gestión. Parece verosímil que la expansión del Banco- la asignación de capital a nuevos negocios o ampliación de los existentes- se ha hecho en negocios, además de la informática, que no han madurado todavía o no han respondido a las expectativas. Quizás es pronto para evaluar, pero no para estar atentos. Estamos seguros de que el Banco es consciente del problema, y que procurará que el muy incipiente repunte del ROE en los tres últimos años, se amplíe y consolide."

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