El in­ven­tario de in­mue­bles sin vender su­pera las 500.000 uni­da­des, de­ma­siado para per­mitir un des­pegue

Promotores y banca pinchan con la venta de viviendas, incapaces de liquidar el 'stock'

Crecen por pri­mera vez en siete años los vi­sados de obra nueva, el paso previo a la reac­ti­va­ción de la cons­truc­ción

Stock de vivienda nueva
Stock de vivienda nueva

Pese a las buenas vi­bra­ciones que está trans­mi­tiendo el mer­cado in­mo­bi­lia­rio, la si­tua­ción real no ha me­jo­rado para pro­mo­toras y bancos con pisos nuevos en stock. La venta global de vi­vienda ha cre­cido por pri­mera vez en tres años pero la de in­mue­bles nuevos se ha des­mo­ro­nado con es­tri­den­cia. Es este el tipo de ac­tivo que abunda en las car­teras de las pro­mo­to­ras, las en­ti­dades fi­nan­cieras y la Sareb y no es pre­ci­sa­mente el que anda bus­cando el com­prador / in­ver­sor, que se de­canta por los de se­gunda mano.

En concreto, el repunte de las compraventas de viviendas en 2014 se ha debido al crecimiento experimentado en las operaciones sobre esos pisos usados, que aumentaron un 18,4%, hasta 199.943 transacciones. Las de viviendas nuevas se desploman un 16,9% el año pasado, hasta sumar 119.446.

La mala marcha de las ventas de este tipo de vivienda, muchas de ellas situadas en zonas periféricas o con escasa dotación de servicios públicos o demasiado lujosas para el tipo de comprador actual, impidió por tanto una eliminación contundente del gran stock de vivienda nueva sin vender en ese país.

Es decir, que la demanda no ayuda a reducir esa bolsa. Sólo la enorme contracción de la nueva oferta permite que la ecuación salta algo mejor parada y que la bolsa de inmuebles sin vender caiga en 2014 en el entorno de las 70.000 unidades. A falta de confirmación por las estadísticas del Ministerio de Fomento, el saldo final en stock habría cerrado 2014 en el entorno de las 500.000 unidades. Demasiado grande para permitir un despegue claro del sector.

Y es que la cifra de viviendas terminadas en 2014 ascendió a sólo 46.822 unidades, lo que supone una caída del 27,7% en comparación con el año anterior (64.817), según datos del Ministerio de Fomento. Es decir, prosigue el desplome en las cifras de obra puesta a disposición del mercado y ya van siete ejercicios de caídas.

La gran pregunta es si habrá tocado fondo la caída en el flujo de entrada de oferta de vivienda nueva en el mercado. Sobre todo cuando el año pasado crecieron por primera vez en siete años los visados de proyectos de obra nueva, el paso previo al inicio de una obra de viviendas. Así, este tipo de documento oficial se situó en 34.873 unidades en 2014, lo que supone un aumento del 1,7% en comparación con el año anterior (34.288 unidades).

Es decir, que podríamos estar asistiendo al inicio del rebote en ese proceso de caída de la puesta en el mercado de vivienda nueva. Sin embargo, dado el decalaje entre el visado y la terminación de las viviendas, 2015 no será todavía el año del cambio de tendencia en lo que a incremento de oferta se refiere.

En 2013 el stock de vivienda en España contabilizaba un total de 563.908 unidades. Supuso un descenso anual de 19.545 viviendas, el 3,4%, sobre el stock existente en la misma fecha del año precedente. La estimación realizada el pasado verano por los expertos sobre la proyección de cierre del stock en diciembre de 2014 cifraba el mismo en 50.000 viviendas menos.

La estimación anual del stock se inició en 2004 al disponer a partir de ese ejercicio de cifras de ventas de viviendas nuevas y usadas. Estos datos permitieron aproximar el stock de viviendas empleando conjuntamente el dato de las viviendas terminadas que procede de la estadística de visados de dirección de obra nueva de los Colegios de Arquitectos Técnicos y Aparejadores.

Artículos relacionados