La vo­la­ti­lidad de la bolsa frena una en­trada aún mayor de di­nero

La banca arrasa en fondos de inversión pero aún espera el gran empujón del Ibex

Los ges­tores es­peran más di­nero en renta va­riable pura, que man­tiene el mismo peso que hace dos años

Rentabilidad bolsas en octubre .
Parquet madrileño.

El ne­gocio de los fondos de in­ver­sión va viento en popa. Febrero está dando con­ti­nuidad a las ex­tra­or­di­na­rias ci­fras del primer mes de 2015, cuando el pa­tri­monio de los pro­ductos es­pañoles creció como nunca en un solo mes en los úl­timos 17 años hasta los 200.422 mi­llones de eu­ros. La apuesta de la banca por los fondos en de­tri­mento de los de­pó­sitos está dando sus fru­tos, pero en el sector creen que aún falta la guinda del pas­tel: que la bolsa em­piece a tirar con fuerza.

En lo que va de año, el Ibex acumula una subida del 4% y, en lo que va de febrero, apenas avanza un 1%. En este arranque del ejercicio, la volatilidad ha sido la constante, convirtiendo los índices bursátiles nacionales e internacionales en una gran montaña rusa.

El desplome del precio del petróleo, el temor al comienzo de la subidas de los tipos de interés en Estados Unidos, la debilidad de la economía europea y, sobre todo, la incertidumbre generada por las elecciones griegas han impedido a las bolsas marcar una tendencia clara y definida y, sobre todo, evitar los altibajos y los episodio de muy alta volatilidad.

“El comienzo del año ha sido muy bueno, pero esperábamos que fuera mejor todavía. La subida acumulada por la bolsa española no está nada mal, pero ha habido sustos por el camino muy importantes que han impedido que, por miedo, muchos más inversores de perfil marcadamente conservador hayan dado ya el salto a los fondos de inversión”, asegura un gestor nacional, que cree el trasvase de liquidez masivo hasta posiciones de mayor riesgo es sólo cuestión de tiempo si –añade- “no pasa nada inesperado y muy negativo para los mercados”.

Los gestores esperaban más de un comienzo de año marcado por la decisión del Banco Central Europeo (BCE) de poner en marcha el esperado quantitative easing (QE) de 60.000 millones de euros mensuales que en gran parte estaba descontado ya por el mercado. “Draghi ha ayudado a que el mes de enero de 2015 sea mejor que el primero del año pasado, pero hay que tener en cuenta que el mercado ya no tiene una gran expectativa que cotizar al alza como durante toda la segunda mitad del año pasado fue el QE”, señalan en una gran gestora internacional.

Lo que no tiene marcha atrás es la realidad de que los tipos de interés van a seguir bajo mínimos –técnicamente en el 0%- durante mucho tiempo. Por lo tanto, los inversores van a tener que tomar riesgos para conseguir las rentabilidades del 3% ó del 4% que hace muy poco ofrecían los depósitos. El trasvase ya se está produciendo, pero dado el marcado carácter conservador de ahorrador español casi se está limitando a los productos mixtos, que permiten combinar renta fija y renta variable. Pero está última sigue siendo la asignatura pendiente.

Desde el cierre del año 2012, cuando el mercado de fondos emprendió su histórica racha de 25 meses consecutivos de subidas continuas del patrimonio gestionado, el peso de los fondos puros de renta variable sobre el total apenas ha subido desde el 9,6% hasta el 10%. Una mejora testimonial que supone que los partícipes de los fondos de inversión han participado muy poco de la subida del Ibex del 21% en 2013 o de la de doble dígito de los indicadores estadounidenses en el 2014.

Por lo tanto, falta el gran empujón a la renta variable que convertiría 2015 en un año imbatible en términos de captación de dinero para los fondos. Aunque cada vez hay más dinero en los fondos mixtos, las suscripciones netas en enero las acapararon mayoritariamente los mixtos de renta fija, que con 1.423 millones de entradas netas dejan muy atrás los 263 millones de los de la misma modalidad que tienen más carga de acciones cotizadas. Fuentes del sector aseguran que está misma tendencia se está reproduciendo en febrero.

La banca gana

Los grandes beneficiarios de este movimiento a la caza y captura de rentabilidades significativas son los bancos. Son sus clientes tradicionales y la mayoría de ellos muy conservadores los que están cambiando los depósitos por los fondos. En pleno despegue del negocio, Caixabank, BBVA y Santander no paran de crecer con un patrimonio conjunto cercano ya a los 90.000 millones de euros.

La entidad catalana se consolida como gran líder tras la integración del negocio de fondos de Barclays en España, pero Santander y BBVA se sitúan a un solo paso. En enero también han crecido con fuerza Banco Popular y Banco Sabadell.

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