El sector con­si­dera que no hay mer­cado ni margen para se­guir in­vir­tiendo

El Gobierno prolonga la prohibición a Repsol, Cepsa y Disa para abrir más gasolineras

Fracasa, sin em­bargo, a la hora de con­trolar los pre­cios entre puntos de venta

Gasolinera Repsol
Gasolinera Repsol

Repsol se­guirá con la im­po­si­ción de no poder am­pliar su red de ga­so­li­neras en 31 pro­vin­cias es­pañolas en 2016, tal y como es­ta­blece la nor­ma­tiva sobre com­pe­tencia en el sector de hi­dro­car­buros apro­bada en 2013 y pu­bli­cada en el Boletín Oficial del Estado. Aunque en menor me­dida, la re­so­lu­ción afecta tam­bién a Cepsa y Disa. Industria im­puso estas li­mi­ta­ciones para im­pedir que el sector se con­vir­tiera en un mo­no­polio na­tu­ral, y per­mitir así la aper­tura de nuevas ga­so­li­ne­ras.

Sin embargo, la competencia sigue siendo pareja y las diferencias de precios apenas se notan. La conclusión final es que el mercado es muy cautivo y el margen muy bajo, lo que provoca que los pequeños no estén invirtiendo.

¿Ha fracasado el plan del Gobierno y de la CNMC? La nueva normativa aprobada precisamente para alentar a que se abrieran nuevas estaciones de servicio por parte de los independientes no sólo apenas se está notando en mayor número de puntos de venta sino que se han construido muchas menos gasolineras que en años anteriores.

Las cifras demuestran un cierto patinazo por parte del ministro José Manuel Soria y su equipo energético. Si echamos cuentas, en 2014, existían 10.712 gasolineras y el año anterior, cuando Industria sacó la resolución, había ya 10.617. Es decir, en un año se abrieron 95 gasolineras nuevas, una de las cifras más bajas si se compara con las de años anteriores, cuando el Gobierno no había puesto aún límites a Repsol, Cepsa y Disa. En 2013, se abrieron 193 nuevas estaciones de servicio; en 2012 (115); en 2011 (71) y en 2009 (512).

Sobran puntos de venta

El sector piensa, por tanto, que la medida impuesta por el actual Gobierno para abrir la competencia a nuevos operadores casi no está dando resultados, ya que apenas si está aumentando el número de gasolineras independientes. Es más, se considera que comienzan a sobrar puntos de venta porque el consumo no sube tanto como para que el negocio sea rentable. Este aumento relativo de la oferta no se ha traducido tampoco en una mayor competencia en el mercado ni tampoco en una bajada de precios. Las diferencias entre puntos de venta son mínimas y, excepto en hipermercados y en cooperativas, las tarifas son muy similares.

Fuentes del sector denuncian que el Gobierno y la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) han querido cortar de plano la estrategia de las grandes, acusándolas también de pactar precios, cuando –aseguran- “es una auténtica falsedad”. “Industria deberá valorar si la medida tiene los resultados esperados. Nosotros vemos que todo sigue como antes”, señalan.

El negocio de los combustibles en España se lo reparten como decimos entre un total de 10.712 gasolineras. De ellas, Repsol tiene 3.585 estaciones entre abanderadas y en propiedad; Cepsa, 1447; BP, 637; GALP, 586 y Disa, 546. El resto, está repartido entre marcas pequeñas que alcanzan los 3.028 puntos de venta. Los hipermercado/supermercados controlan 323, y cooperativas de venta al público 560.

La disposición transitoria quinta de la Ley 11/2013, de 26 de julio, de medidas de apoyo al emprendedor y de estímulo al crecimiento, establece que los operadores al por mayor de productos petrolíferos con una cuota de mercado superior al 30% no podrá incrementar el número de instalaciones en régimen de propiedad o en virtud de cualquier otro título que les confiera la gestión directa o indirecta de la instalación.

Tampoco podrán suscribir nuevos contratos en exclusiva con distribuidores al por menor que se dediquen a la explotación de la instalación para el suministro de combustibles y carburantes a vehículos, con independencia de quien ostente la titularidad o el derecho real sobre la misma. En todo caso, la norma permite a los operadores renovar los contratos preexistentes aun cuando en ello superen la cuota de mercado establecido como tope.

Industria sacó precisamente esta resolución hace dos años por considerar que en el mercado no había suficiente competencia, concretamente en varias provincias españolas donde Repsol superaba esa cuota del 30%. La petrolera que preside Antonio Brufau dispone de 3.585 gasolineras en propiedad y abanderadas, lo que supone que controla el 33,47% del mercado de todo el territorio nacional. Según la compañía, de estos 3.585 puntos de venta, el 71% tiene un vínculo fuerte y el 29% restante son de gestión propia.

La petrolera no puede ampliar su red de gasolineras en un total de 31 provincias españolas al superar ese 30% que establece la Ley. Las provincias en las que no puede crecer son: Albacete, Alicante, Asturias, Ávila, Baleares, Burgos, Cáceres, Cantabria, Ciudad Real, Córdoba, A Coruña, Girona, Guadalajara, Guipúzcoa, Huesca, León, Lugo, Madrid, Málaga, Murcia, Ourense, Palencia, Pontevedra, La Rioja, Salamanca, Segovia, Soria, Tarragona, Valladolid, Zamora y Zaragoza.

En el caso de Cepsa, las limitaciones quedan restringidas a los territorios de Ceuta y Melilla, así como a las islas de Formentera, Ibiza y Menorca. Disa, tiene limitada su expansión en Las Palmas, Santa Cruz de Tenerife, Fuerteventura, Gran Canaria, La Palma, Lanzarote, Tenerife, La Gomera y El Hierro.

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