UN BANCO EN EL RETIRO

España mal en política, bien en economía

La in­cer­ti­dumbre se ins­tala en una com­pli­cada si­tua­ción po­lí­tica

euro en España
España va como el Euro.

La in­cer­ti­dumbre po­lí­tica ge­ne­rada por las elec­ciones del 20-D, coin­cide con una si­tua­ción eco­nó­mica más es­ta­bi­li­zada. En España, como en la UE, las tasas de cre­ci­miento del PIB pre­vistas para 2016 su­peran, cuando no se apro­ximan al 3 y 2% res­pec­ti­va­mente. Una buena oca­sión para afrontar los malos hu­mores de la co­rrup­ción y las de­sigual­da­des. Un seg­mento de la po­bla­ción sig­ni­fi­ca­tivo, es­pe­cial­mente entre los jó­ve­nes, re­chaza la com­po­si­ción de unos par­tidos po­lí­ticos que han atraído a gentes no de­ma­siado fia­bles.

Corrupción. Un país digno, España, en el que se pueda vivir decentemente. Esto es lo que han reflejado los resultados electorales. Es urgente abolir la institución del aforamiento. En la actualidad existen más de 17.600 aforados en España frente a 10 en Francia, 1 en Alemania y en el Reino Unido. Subraya estas diferencias la esposa de Nick Clegg, Miriam González Durantez en una tribuna del Financial Times.

El otro riesgo inmediato, la proclamación de independencia en Cataluña, requiere una inmediata toma de posición de los cuatro principales partidos españoles, a la vez que un compromiso de reforma constitucional que facilite una consulta de la ciudadanía en Cataluña. Consulta sujeta a las debidas cautelas para que se defina el número de votantes que significa l mayoría. Quienes no se han pronunciado frente a la independencia merecen todas las protecciones políticas posibles. El caso canadiense de Quebeq es una referencia.

Un pacto de partidos, dos, tres o cuatro, de cara al aforamiento y a la declaración de independencia, marcará la orientación del nuevo parlamento. El compromiso del aforamiento es ineludible para situar tanto a Rajoy como a Mas frente a la posibilidad de una acción ciudadana por la comisión de actos ilícitos que haría imposible su gestión al frente del gobierno.

Los ciudadanos españoles desde la Transición hasta la fecha han manifestado en todas la elecciones generales una gran dosis de sentido común. Sentido común que se ha repetido el 20 de Diciembre. Castigo por la derecha de Ciudadanos al PP y por la izquierda de Podemos al PSOE. La economía de mercado, la suma de decisiones individuales, aplicada a la acción política encuentra vías sencillas y eficaces para resolver los problemas nacionales.

Una situación económica tranquila en términos macroeconómicos, la que se vive en España a finales de 2015. Ha aumentado la producción y el empleo. El superávit de la balanza de pagos demuestra que los desequilibrios exteriores están siendo corregidos. Lo que está sin resolver es la corrupción y la desigualdad. Podemos propones un plan de choque contra los desahucios y las carencias energéticas; se trata más de remedios logísticos que de grandes operaciones presupuestarias o de un replanteamiento sobre el funcionamiento de la economía capitalista.

Un país como España con una renta per cápita situada en la cota media de la UE no debe tolerar estos casos de pobreza extrema, mientras nos felicitamos por tener la mejor red ferroviaria así como la más completa trama de autopistas y autovías. Los movimientos sociales que se han consolidado en, por ejemplo, Podemos o la CUP, actúan como un imán social por el sencillo motivo de que sus denuncias son tan indignas como fácilmente remediables.

Camino de El Retiro me pregunto por qué no aceptar ya este tipo de propuestas y comenzar ya las negociaciones entre esas fuerzas heterogéneas y poliédricas que componen la izquierda española y el liberalismo regenerador. Meritorio el esfuerzo de Pedro Sánchez y bastante rastacuera la actitud de sus camaradas de partido.

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