Cerca de un 70% de los in­gresos y del EBIT del grupo eu­ropeo pro­ceden de la di­vi­sión co­mer­cial, y el 95% de pe­didos

Airbus, a rebufo de las aerolíneas, barre a Boeing en pedidos y en tirón bursátil

Supera los 1.000 pe­didos ne­tos, con un valor de más de 133.821 mi­llones de dó­lares

Fabricación de Airbus
Fabricación de Airbus

El des­plome del pe­tróleo es mano de santo para otro sector in­dus­trial que se be­ne­ficia del viento de cola que sopla para las ae­ro­lí­neas. Se trata de los grandes fa­bri­cantes de aviones co­mer­cia­les, que están a punto de ce­rrar un año de vacas gor­das. La fiest, sin em­bargo, va por ba­rrios y es Airbus el que puede sacar más pecho en este 2015. A la cola, pero sin viento a fa­vor, va su com­pe­tidor nor­te­ame­ri­cano, Boeing, quizá por la re­va­lo­ri­za­ción del dó­lar.

Y Airbus lo hace tanto en términos comerciales, es decir por número de pedidos, como por respaldo de los inversores y revalorización de la acción. Tan es así, que barre a su archirrival Boeing en ambos apartados y con gran holgura.

A falta de algún fleco menor, Airbus habrá acabado el año con más de 1.000 aviones contratados. Entre enero y noviembre, recibió un total de 1.007 pedidos netos por valor de más de 133.821 millones de dólares (123.326 millones de euros), mientras que Boeing registró 568 pedidos, valorados a precio de catálogo en 97.775 millones de dólares (90.118 millones de euros).

Por contra, registró 72 cancelaciones —cuatro del A319ceo, 34 del A320ceo, tres del A320neo, diez del A321ceo, dos del A330-300 y 19 del A350-900—, valorados en 11.760 millones de dólares (10.840 millones de euros).

A Boeing le cancelaron 87 aeronaves --57 del modelo 737, cuatro del 747 y 26 aviones del 787--, con lo que dejó de ingresar un total de 15.666 millones de dólares (14.442 millones de euros).

En las entregas realizadas este año (y por tanto sobre pedidos de ejercicios anteriores) es Boeing quien va ganando: el constructor estadounidense entregó 709 nuevos aviones hasta noviembre, frente a las 556 unidades del europeo.

En el flanco bursátil el mercado ha premiado la trayectoria comercial del consorcio europeo, que se anota una revalorización en el año cercana al 50%, batiendo claramente a los índices de referencia. Mientras tanto, el gigante norteamericana acredita una trayectoria más discreta en los mercados, con una subida del orden del 10%. Pese a las subidas, Airbus cotiza a una relación precio / beneficio no desmesurada: en torno a las 16 veces.

Aproximadamente, un 70% de los ingresos y del EBIT proceden de la división comercial, así como más del 95% del libro de órdenes. Defensa representa alrededor del 20% y el 10% restante procede de la división de helicópteros.

Pero no todo es un camino de rosas para el gigante creado por Daimler Chrysler y Aerospatiale. La división de aviones comerciales va viento en popa, pero no ocurre lo mismo con otras áreas. Uno de los principales retos de Airbus se halla en la división militar, y es lograr penetrar en el difícil mercado estadounidense de defensa con su avión de transporte militar A400M, para lo que cuenta con la ventaja de que Estados Unidos no dispone de un avión de características similares.

Asimismo, Airbus está vendiendo actualmente varios activos para centrar su división de defensa en aviones de guerra, misiles y satélites. Por ejemplo, la compañía aeronáutica ha puesto en venta su filial de servicios Vector Aerospace por 800 millones. Sin embargo, los anuncios de algunos Gobiernos sobre sus planes para incrementar el gasto militar ante la amenaza yihadista es otro catalizador positivo para Airbus y otras empresas que fabrican material militar.

En cuanto a las cuentas de la compañía, Airbus ha ganado 1.900 millones de euros netos hasta septiembre de este año, un 36% más que en el periodo que va de enero a septiembre de 2014; mientras que los ingresos totales se han elevado a cerca de 43.000 millones de euros, un 6,1% más que en el periodo correspondiente al año pasado. EBIT y EBITDA han progresado a cifras de doble dígito.

La cartera de pedidos total supera los 950.000 millones de euros, lo que supone más de quince años de carga de trabajo al ritmo actual. Las estimaciones del mercado para 2016 apuntan a un resultado neto en el entorno de los 3.000 millones.

Artículos relacionados