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Fichaje del día: Bernardino León deja la ONU por Emiratos y 50.000 euros al mes

Brutal obús contra uno de los hom­bres de con­fianza de Zapatero en po­lí­tica ex­te­rior

United Nations News Centre - UN envoy says Libya talks will 'take ...
Bernardino León deja la ONU.

Es un fi­chaje ga­lác­tico, aunque ni el Real Madrid ni el Barça tienen nada que ver, porque no está abierta la ven­tana y no es época de tras­pasos en el fút­bol. Tampoco está vin­cu­lado di­rec­ta­mente a la cam­pa­nada de las úl­timas ho­ras, la ex­traña y triunfal en­trada en Podemos del ex jefe del Alto Estado Mayor de la Defensa, Julio José Rodríguez. Pero sí hay una co­ne­xión im­por­tante, o la hubo: Rodríguez y Bernardino León sir­vieron juntos a las ór­denes del pre­si­dente Zapatero en aque­llos tiempos de Irak, Afganistán, Libia y otras pre­sen­cias es­pañolas en la exi­gente po­mada in­ter­na­cio­nal.

Algo malo, muy malo, debe de haber hecho Bernardino León para que The Guardian publique este jueves un tremebundo artículo en el que queda un poco como un guiñapo avaricioso en busca de pasta. Y algo bueno, bastante bueno, ha tenido que hacer para que León abandone mañana viernes su cargo de representante especial de la ONU en el conflicto de Libia para incorporarse a un nuevo puesto de trabajo: director general de la Academia de la Diplomacia de Emiratos Árabes Unidos. Sueldo: unos 50.000 euros al mes, es decir, 600.000 euros anuales, más otros 140.000 en concepto de ayuda-vivienda.

Muy buena tiene que ser esa casa cuyo alquiler cueste 12.000 euros mensuales. Pero estos datos y otros muchos están contenidos en una serie de emails que The Guardian dice que ha visto. El propio Bernardino León, que fue primero secretario de Estado de Exteriores y luego secretario general de Presidencia, con mucho más acceso a Zapatero como máximo asesor en asuntos internacionales, no desmiente los números. Sí niega la gran acusación que se desprende del artículo del diario británico, firmado por Randeep Ramesh, jefe de la sección de asuntos sociales. Esa acusación es la de conflicto de interés. Y algo más.

Escribe Ramesh: ‘El representante especial de la ONU en Libia se pasó el verano negociando un curro de 50.000 euros al mes en un Estado del Golfo que apoya una de las partes en la guerra civil que estaba tratando de acabar’. Más: Bernardino León ‘niega cualquier conflicto de interés, porque dice que había dejado claro que quería dejar su misión en la ONU el 1 de septiembre. “La única defensa que tengo contra estos ataques es mi trabajo”, dice en un email a The Guardian’.

En efecto, León había entrado en funciones en la ONU en septiembre de 2014, y a principios del pasado octubre presentó su propuesta de paz entre el Gobierno de Tobruk aceptado por la comunidad internacional y el de Trípoli, dominado por rebeldes islamistas. León declaró al presentar su plan que la mayoría de ambos parlamentos aceptaba la solución del conflicto, pero el caso y el caos es muy gordo y no se ha avanzado nada.

Emiratos Árabes Unidos, el régimen que ha fichado a Bernardino León, respalda al llamado gobierno legítimo, en compañía de Egipto, mientras los islamistas se cree que están apoyados por Qatar y Turquía. Nuevo puñetazo de Ramesh, que con tantos datos se enreda y llama ‘ex ministro’ a León: ‘El nuevo trabajo de León en Emiratos cuestiona su imparcialidad como negociador de la paz de la ONU’.

Precisamente ayer miércoles, el nombramiento de León como director general de la Academia de la Diplomacia de Emiratos Árabes Unidos se produjo poco después del anuncio de que el alemán Martin Koble reemplazará al español en su cargo en la ONU.

Los emails que cita entrecomillados el diario británico incluyen comunicaciones entre altos cargos de Emiratos sobre las pretensiones o preocupaciones de Bernardino León para vivir en ese país. En otros, según The Guardian, Bernardino León solicitó que se demorara la publicación de artículo y hasta el mismo lunes estuvo negando que hubiera fichado para un nuevo trabajo: sólo había tenido ‘conversaciones’. Ofreció incluso una entrevista para explicarlo todo, pero ‘antes de que pudiera hacerlo se anunció su nuevo puesto de trabajo’.

Total, que sigue pendiente el gran enigma: ¿qué tiene The Guardian, o qué tiene Randeep Ramesh, contra Bernardino León, que en una entrevista reciente lamentó que no hubiera sido elegido Eduardo Madina como líder del PSOE en ve de Pedro Sánchez?

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