El viento de cola para los be­ne­fi­cios se ha fre­nado algo en el se­gundo se­mestre

Los inversores exigen a las cotizadas cumplir objetivos y castigan si no se logran

En oc­tubre el Ibex se re­va­lo­rizó un 8,4%, lo que le sirvió para re­cu­perar gran parte de lo per­dido en el fa­tí­dico tercer tri­mestre

La exigencia de los inversores
La exigencia de los inversores

Los in­ver­sores se han puesto muy se­rios a la hora de exa­mi­nar, aprobar o re­probar los re­sul­tados tri­mes­trales de las grandes em­presas es­paño­las. La cas­cada de ci­fras que se están co­no­ciendo estos días se tra­duce hasta ahora como pauta ge­neral en cas­tigo a las en­ti­dades que in­cum­plen pre­vi­siones y/o re­visan a la baja su hoja de ruta fi­nan­ciera mien­tras que los buenos re­sul­tados apenas se están pre­miando.

Mención especial merece el rendimiento de cuentas de los bancos. Todos han pasado ya por la CNMV y si bien el resultado agregado no es desdeñable, la evolución en Bolsa deja mucho que desear. Las seis grandes entidades de nuestro país —Santander, BBVA, Caixabank, Bankia, Popular y Sabadell— presentaron una ganancia conjunta de 9.517 millones de euros, un 13,5% más respecto al mismo periodo del año anterior, en los que sumaron 8.385 millones de beneficio.

Pero al mismo tiempo, cuesta encontrar un banco que se encuentre en positivo desde que comenzara el ejercicio bursátil. Tan solo Bankinter se salva de los números rojos, con un comportamiento plano desde enero de 2015. El resto de entidades bancarias ha corrido con la misma suerte. Es decir, con descensos en su cotización y, en algunos casos, bastante llamativos. Banco Santander desciende más de un 23%, Banco Popular igual, Caixabank en torno al 19%, Bankia más del 18%, Banco Sabadell algo más del 14% y BBVA cerca del 6%.

Caídas significativas pese a que en octubre el Ibex se revalorizó un 8,4%, lo que le sirvió para recuperar gran parte de lo perdido durante el fatídico tercer trimestre del año.

En el lado opuesto de la balanza y como excepción a la tendencia dominante nos encontramos a las televisiones. Los resultados de Mediaset han sido recibidos con regocijo por el mercado. La empresa de Berlusconi ha multiplicado por cuatro los beneficios en los nueve primeros meses del año hasta los 113,8 millones. El mercado también ha dado el visto bueno a los números de Atresmedia, que pese a todo y como en el caso de su gran competidor también está muy lejos de los máximos del ejercicio.

De cara al cierre del ejercicio completo, las expectativas se han desdibujado un poco. Los vientos de cola que han permitido a las bolsas del área euro tener un mejor comportamiento en el año deberían tener continuidad en este trimestre, aunque con una pérdida clara de dinamismo, según los expertos de AFI.

La depreciación del euro frente a sus principales socios comerciales se ha frenado y en términos interanuales ya no permite ganar competitividad de una forma agresiva. La economía interna no muestras signos de aceleración y el contexto exterior tampoco favorece el crecimiento de las ventas. Por ello, el consenso espera que éstas se mantengan estables e incluso presenten ligeras caídas durante los próximos trimestres. A pesar de ello, la mejora de márgenes vía costes financieros y costes energéticos sí que debería sostener un avance generalizado de los beneficios.

En cualquier caso, AFI considera que el riesgo de que los resultados empresariales del segundo semestre de 2015 en el área euro y EEUU decepcionen son elevados. A pesar de la constante revisión a la baja de los beneficios empresariales por parte del consenso, el crecimiento que tendrían que tener los beneficios en este la segunda mitad del año para alcanzar lo esperado por el consenso en el conjunto del ejercicio es muy optimista.

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