Las pro­vin­cias de mayor den­sidad de pisos va­cíos son Almería, Cuenca, Castellón, Toledo y Murcia

Madrid lidera el tímido ciclo promotor de vivienda en España

Los ex­pertos no se ponen de acuerdo sobre la di­men­sión real del stock in­mo­bi­liario por vender

Vivienda
Viviendas a tutiplen.

Quedan casi 400.000 vi­viendas va­cías sin vender en España, pero la reac­ti­va­ción de la cons­truc­ción de in­mue­bles en al­gunas zonas del país es un hecho que an­ti­cipa un nuevo ciclo de cre­ci­miento, que esta vez será muy co­me­dido. En este nuevo es­ce­na­rio, Madrid fi­gura como el motor de la nueva fase de cre­ci­miento, ya que te­niendo en cuenta ese stock, la pre­vi­sible evo­lu­ción de la eco­nomía y los flujos mi­gra­to­rios, la ne­ce­sidad de vi­viendas en España se si­tuará los pró­ximos años en unos 140.000 in­mue­bles, con es­pe­cial pro­ta­go­nismo de la Comunidad de Madrid.

En esta comunidad esta cifra se situará entre los 30.000 y los 40.000 pisos, según las estimaciones de los promotores regionales, que estiman que absorberá el 30% del total.

Unas expectativas de demanda que se solapan con un stock de vivienda nueva vacía relativamente pequeño. Así, la bolsa de pisos vacíos en Madrid se acercará a los 6.000 inmuebles en 2016, algo parecido a lo que ocurre en Cataluña, donde ese stock superará las 4.300 viviendas.

Los promotores de Madrid cifran el stock de vivienda vacía en España tras el verano de 2015 en 462.000 inmuebles, menos de la mitad que los 1,2 millones de inmuebles de 2008. Y estiman, de forma bastante optimista, que esta oferta embalsada se reducirá un 24,5%, una cuarta parte, durante el próximo año, hasta los 349.377 pisos. Los cálculos de Asprim se han realizado sobre datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), la cátedra inmobiliaria del Instituto de Práctica Empresarial (IPE) y la Red de Asesores Inmobiliarios Cualificados (RAIC).

Las cifras sobre el remanente de vivienda nueva por vender difieren si las comparamos con las que acaba de difundir Tinsa. En España aún existen 389.000 viviendas desocupadas, de las que un 80% están en mano de las entidades financieras y el resto las mantienen los promotores que las construyeron para su futura venta, según esta consultora.

El informe revela que las provincias de mayor densidad de stock son Almería, Cuenca, Castellón, Toledo y Murcia, con porcentajes de vivienda nueva sobre construida de entre el 38,9% y el 32,7%. También señala que el 80% de las viviendas sin vender se encuentran en 900 municipios.

La singularidad de Madrid en este panorama de persistente indigestión inmobiliaria se ha trasladado ya a los precios. La capital logró consolidar el pasado verano 12 meses consecutivos de subida del precio de la obra nueva, aumentando un 4,2% el valor medio del metro cuadrado en el primer semestre de 2015.

En este momento, la ciudad solo cuenta con 236 promociones en comercialización. De ellas, únicamente 76 se encuentran en el interior del perímetro que acota la M-30. Una codiciada zona -delimitada por los distritos de Centro, Arganzuela, Chamartín, Chamberí, Moncloa, Retiro, Salamanca y Tetuán- en la que apenas quedan 800 viviendas de primera mano disponibles a la espera de comprador. Una escasa oferta que ha hecho disminuir el volumen de comercialización del residencial de nuevo cuño en un 36% respecto al mismo periodo de 2014, según el último informe de Knight Frank.

Pero las dimensiones del mercado de obra nueva son minúsculas. Las compraventas apenas representaron un 10% del total de la ciudad de Madrid en el primer semestre del año, según la tasadora Tinsa. «La tendencia es positiva, pero es un mercado mucho más limitado que el de segunda mano, especialmente tras el freno vivido en la construcción. En cuanto la demanda se reactiva, se hace más patente la escasez y ya empiezan a percibirse tensiones de precios al alza en obra nueva.

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