GEOPOLÍTICA

La ONU a Libia: o tomas este acuerdo, o ahí te quedas

Bernardino León trans­mite el ul­ti­mátum de la ONU a las fac­ciones en lucha

Libia
Libia

El caos en que está su­mida Libia puede pa­ci­fi­carse o puede agra­varse en los pró­ximos días. Si se agrava, las con­se­cuen­cias para Europa se­guirán siendo muy ne­ga­tivas en tér­minos hu­manos y de se­gu­ri­dad. La ur­gencia del mo­mento queda ilus­trada por las pa­la­bras del pre­si­dente Obama en la Asamblea y General de las Naciones Unidas, y las de la co­mi­sio­nada de la Unión Europea para las Relaciones Internacionales, Federica Mogherini, lla­mando la aten­ción sobre la ines­ta­bi­lidad y vio­lencia en Libia.

El diplomático español Bernardino León, comisionado de las Naciones Unidas para la crisis de Libia, declaró el pasado día 22, con ocasión de la asamblea general, que ya había cumplido la misión que se le había encomendado; que no tenía nada más que añadir, y que ya no había lugar a que las partes implicadas en el conflicto añadiesen “más comentarios o planteasen algo nuevo que deba ser negociado”. Al contrario, añadió, es el momento de “que digan si quieren o no trabajar con otros libios, y superar juntos todos los desafíos”. Y remarcó: “es simplemente: o lo tomas o lo dejas”. Si logra su objetivo, el curriculum profesional de Bernardino León se habrá coronado con una hazaña diplomática memorable.

Sin embargo, todavía no hay prueba fehaciente de que las partes que se disputan, arma en mano, parcelas del poder financiero y territorial desde hace tres años se atreverán a ponerse de acuerdo y firmar el texto elaborado por León, y hacerlo antes del 20 de octubre, fecha en que termina el mandato de su misión, al cesar también en esa fecha el mandato del parlamento reconocido internacionalmente.

##Rápido descenso de las reservas

La presión más decisiva sobre las partes en conflicto no es, sin embargo, la ejercida ni por las Naciones Unidas, ni por las europeas: viene de que el país se aboca a una catástrofe financiera si no le llega después de esa fecha un aval internacional por más de $100.000 millones con los que seguir pagando la mayor parte de los consumos y servicios de que se sirve la mayor parte de la población libia, sin empleo, sin seguridad, sin servicios básicos y apenas presupuesto para las escuelas.

La economía libia depende del petróleo y el gas mucho más que la venezolana. Su actual producción es la cuarta parte de la de su mejor momento. Actualmente extrae 300.00 barriles/día de petróleo. El Banco Central Libio, que recoge los pagos por las ventas al extranjero, ingresó el pasado año $15.000 millones, e hizo pagos por $45.000 millones, en gran parte para mantener subsidiados los alimentos y la energía. Hace pocos meses las reservas guardadas en el extranjero se estimaban en algo más de $100.000 millones.

No será fácil trasladar al terreno financiero y energético cualquier acuerdo político entre las fuerzas en conflicto. Los ingresos del petróleo están sujetos a un caos de competencias. Las presidencias del Banco Central de Libia y de la Compañía Nacional del Petróleo, designadas por el gobierno reconocido internacionalmente, residen en Tobruk, al este del país. Los predecesores de ambos directivos no reconocen su cese y siguen operando con el apoyo de sus redes de leales, instalados en Trípoli, al oeste, donde además tienen sus sedes los órganos administrativos centrales de las dos organizaciones, como capital oficial del país.

El pasado día 21 León aseguró que las partes en conflicto se habían comprometido a designar representantes para formar un gobierno de unidad nacional antes del 20 de octubre. Este gobierno operaría durante un año bajo el control del actual parlamento, con una segunda cámara como órgano consultivo. Como representación del estado se formaría un Consejo Presidencial, compuesto por cinco figuras respetadas. Las Naciones Unidas han urgido a los negociadores a aprobar el borrador del acuerdo preparado por León, para que pueda ser presentado a la asamblea el 1 de octubre a más tardar, y quede firmado por las partes implicadas antes del fin de la mediación de las NN.UU.

##El flanco libio de Europa, desguarnecido

La Unión Europea, que hasta hace poco estudiaba la posibilidad de enviar buques y aviones para destruir las embarcaciones utilizadas por los traficantes de personas, ha prometido un apoyo financiero de €100.000 millones para ayudar a Libia a reconstituirse como país económicamente viable. Libia proyecta su inseguridad interna sobre Europa. Sus playas y puertos han sido hasta ahora la principal plataforma de migraciones a través del Mediterráneo hacia Italia, Albania, Malta, etc. (ahora parece serlo Turquía). Según la Comisión para los Refugiados, de las NN.UU., hasta agosto habían pasado a Europa desde Libia 300.000 personas. Los traficantes cuentan con la colaboración interesada de Amanecer Libio.

En partes del inmenso territorio libio se han instalado columnas del llamado Estado Islámico, el cual anunció la entrada de unos doscientos combatientes en la ciudad costera de Derna, en el verano del 2014. Como tarjeta de presentación, publicitó la decapitación de 21 trabajadores egipcios, quienes (para que no hubiera duda de las intenciones) eran cristianos coptos. Los milicianos europeos del EI llevan a cabo una intensa campaña de captación de jóvenes voluntarios de sus países de origen. EI proyecta su terrorismo sobre Túnez, con resultados desastrosos para este país, como prueban los recientes atentados cometidos contra visitantes y turistas extranjeros.

Los terroristas del EI no son los únicos yihadistas en presencia. Milicias de al-Qaida expulsaron de Derna a los del EI, y éstos tuvieron que refugiarse en el puerto de Sirte. A su vez, el EI ha tomado por su principal adversario las milicias de Amanecer Libio.

La seguridad europea no está tan amenazada por la posibilidad de actos violentos contra su territorio, como por la capacidad de las milicias de todo tipo de impedir que el país se estabilice. El gobierno reconocido cuenta con un ejército bajo el mando del general Haftar, cuya pequeña capacidad limita sus acciones a combatir, con la ayuda de Egipto, a los yihadistas que tienen ocupada la región de Bengazi. Libia está sujeta al embargo de armas, y sólo un gobierno estable, formado bajo los auspicios de las NN.UU., estaría autorizado a recibirlas.

Si la misión de Bernardino León fracasa, Europa se vería obligada a estudiar otras opciones para estabilizar el país. La opción para ella sería tan drástica como la que el diplomático español ha enunciado para Libia: ‘o…o’.

Artículos relacionados