Rompe con la liga de fútbol na­cional mien­tras re­dobla su apuesta por la me­xi­cana

BBVA , 'fuera de juego' en el deporte español mientras apuesta por el mexicano y la NBA

Su po­si­ción con­trasta con las de Telefónica, Endesa, CaixaBank, Mapfre, Iberdrola o el Popular

Liga BBVA
La liga ya no será del BBVA.

Tan sólo cinco meses des­pués de la re­no­va­ción de toda la cú­pula del BBVA, su pre­si­dente Francisco González (FG) se des­marca del resto de las prin­ci­pales em­presas es­pañolas y su com­pro­miso con el de­porte na­cio­nal. Su re­nuncia a pro­rrogar su pa­tro­cinio de las dos prin­ci­pales ligas na­cio­nales de fútbol se pro­duce tan sólo unos días des­pués de re­novar la pri­mera di­vi­sión de México y sumar la se­gunda ca­te­go­ría. En cam­bio, Endesa se ha com­pro­me­tido hasta 2017 con la ACB, la liga de ba­lon­cesto. Caixabank tam­bién apoya a la ac­tual cam­peona de Europa, hasta 2016 al me­nos, como Iberdrola lo hace con la de fút­bol, Mapfre con la de tenis o el Popular con el ba­lon­mano.

La transformación digital del BBVA, que tanto ocupa y preocupa a su presidente Francisco González, ha acabado de rematar, y no como concepto futbolístico, su relación que mantenía con el campeonato nacional de fútbol desde 2006, cuando patrocinó la segunda división como la Liga Adelante (un lema del banco, que ha servido desde su apoyo al programa televisivo de 'Operación Triunfo').

Su decisión de no renovar su patrocinio de la primera y segunda división desde la próxima temporada, aunque el acuerdo recogía la posibilidad de renovar hasta 2018, se conoce tan sólo unos días después de que el grupo presidido por FG haya apostado de manera decidida, y también por partida doble, por el fútbol mexicano mediante Bancomer, su filial en aquel país.

Justo el pasado 18 de septiembre, los responsables del BBVA en México firmaron el acuerdo estratégico para patrocinar la Liga Bancomer MX y Ascenso MX hasta 2019. El responsable de mercadotecnia y publicidad de BBVA Bancomer, Julio César Ayala, justificaba la operación en que la entidad "en números redondos, tiene 18 millones de clientes, a más del 80% de ellos le gusta el fútbol" y es una manera de "acercarnos a ellos y, además, de esta manera apoyamos el desarrollo del fútbol mexicano".

En cambio, el argumento esgrimido para no renovar su patrocinio de las dos competiciones de fútbol en España es "el cambio estratégico que está llevando a cabo" el grupo presidido por FG, tras el nombramiento en mayo como consejero delegado de Carlos Torres y que se centra "en la transformación digital del banco a nivel mundial".

Esta justificación tiene un encaje complicado ante algunos estudios e informes, como el de Infoadex, que calculan una reducción del 50% de los patrocinios deportivos por parte de grandes empresas. Si en 2007 la inversión superaba los 620 millones de euros, en 2013 apenas era de algo más de 300 millones.

BBVA también se ha comprometido con otras competiciones, como cuando se convirtió en 2010 en el banco oficial de la NBA, la liga de baloncesto de Estados Unidos y que se considera un patrocinio estratégico para consolidar su franquicia en la primera economía del mundo.

##A contracorriente

La decisión del presidente del BBVA sobre dar nombre y patrocinio a las competiciones profesionales de fútbol en España contrasta con la apuesta decidida de un buen número de grandes empresas nacionales con el deporte en España, en las más diversas disciplinas y con diversos acuerdos.

Hace tan sólo un año, la energética Endesa renovaba su patrocinio de la liga ACB de baloncesto hasta 2017, un acuerdo que se remonta hasta 2011. Por su parte, Caixabank se convertía en 2013 en el patrocinador oficial de la Federación Española de Baloncesto (FEB). La marca del grupo presidido por Isidro Fainé, en plena campaña electoral en Cataluña, ha lucido en la espalda de los jugadores que conseguían hace unas semanas el campeonato de Europa.

Iberdrola y Telefónica, entre otras empresas, son patrocinadores de la selección española de fútbol. Anteriormente, Caixabank también se comprometió con 'la roja'. Más reciente es el compromiso del Popular, que en abril de 2014 se volcó con la selección española de balonmano. Mientras, Mapfre respalda el equipo español de tenis, el de gimnasia y otros deportes, desde la vela hasta el motociclismo al patrocinar al equipo de Jorge Martínez Aspar (que con anterioridad tuvo el apoyo de Bankia). En el mundo del motor, Repsol es el patrocinador más longevo con casi medio siglo implicado con diversos deportes y competiciones. Sobre todo, la petrolera presidida por Antonio Brufau, exdirectivo de La Caixa, se ha volcado con el motociclismo y su patrocinio del Repsol Honda Team desde 1994.

El Santander, principal rival del BBVA, se ha centrado en la Fórmula 1, con el patrocinio de grandes premios (Reino Unido e Italia, principalmente) y de algunas escuderías por las que ha pasado el piloto español Fernando Alonso, como Ferrari y Mclaren. Su alianza con la mítica firma italiana, con la que comparte colores y valores, se prolonga hasta 2017, con una inversión de 40 millones de euros por temporada.

El grupo presidido por Ana Botín, que bajo su presidencia en Banesto ya se probó el patrocinio de la F1, también invierte en su imagen en Latinoamérica: desde la Copa Libertadores hasta la Recopa Santander Sudamérica, sin olvidar que el astro Pelé es embajador de su marca, la cuarta más asociada con el fútbol latinoamericano según la consultora Added Value.

Artículos relacionados