Aboukhair, ex Banesto, asume la banca co­mer­cial en España, pero bajo García Candelas

Ana Botín remueve el segundo nivel de mando para tener un Santander más sencillo

El ex se­cre­tario de Estado José Manuel Campa li­diará con su­per­vi­sores y re­gu­la­dores

José Manuel Campa, o saber comunicar con datos una explicación y ...
José Manuel Campa, al Santander.

La pre­si­denta del Santander, Ana Botín, ha dado una nueva vuelta de tuerca a la or­ga­ni­za­ción del grupo que ha afec­tado al se­gundo nivel de mando, con una es­truc­tura más re­du­cida (11 di­vi­siones cor­po­ra­tivas frente a las 15 exis­ten­tes) y sen­cilla para cum­plir ob­je­tivos fi­ja­dos. Rami Aboukhair, ex di­rector ge­neral de Banesto y que acom­pañó a la pre­si­denta en su aven­tura en el Reino Unido, asume la banca co­mer­cial en España, aunque tendrá que re­portar al his­tó­rico Enrique García Candelas. El ex se­cre­tario de Estado de Economía, José Manuel Campa, se en­car­gará de la pre­sión de su­per­vi­sores y re­gu­la­dores que tanto ator­menta a Ana Botín.

Ana Botín ha demostrado en tan sólo siete días que se compromiso de continuidad con la obra heredada del patriarca que durante décadas presidió el Santander era muy relativo. Después de algunos cambios de calado, la remodelación de la entidad continúa.

Tras la macroampliación de capital de hace una semana para mejorar la ratio de capital y un giro en la política tradicional de dividendos, la presidenta del Santander ha dado una nueva vuelta de tuerca a la cúpula del banco, en esta ocasión en los segundos niveles tras los anunciados a finales de noviembre con la elección de nuevo consejero delegado, entre otros.

Desde el Santander se justifica estos nuevos cambios en una simplificación de su estructura organizativa, al reducirse de 15 a 11 las divisiones corporativas, que contribuirán “a superar los ambiciosos objetivos financieros y de negocio que se ha marcado el banco”.

La recuperación de la cuota de mercado en España es uno de los objetivos prioritarios para Ana Botín. Para ello, no ha dudado en recurrir a un colaborador cercano desde sus tiempos como presidenta de Banesto. Rami Aboukahir, quien fuera director general de marketing y productos en el Español de Crédito, asciende hasta director general como responsable de banca comercial en España (redes de distribución, empresas y particulares).

Aboukhair ya se mostró en Banesto como uno de los directivos de banca más imaginativos con algunos productos o servicios. También mostró su fidelidad, ya que cuando Ana Botín dejó la entonces filial del Santander fue uno de los que acompañaron a la banquera en su aventura al frente del Santander en el Reino Unido.

Eso sí, Rami Aboukhair asume sus nuevas responsabilidades bajo el control del histórico Enrique García Candelas, del que dependen más áreas como máximo responsable (o country head en España) en el negocio doméstico del Santander, que su presidenta quiere reactivar a lo largo de este ejercicio y así aprovechar la incipiente recuperación de la economía.

Otro de los retos fijados por Ana Botín desde que asumiera la presidencia del banco a mediados de septiembre, tras el fallecimiento de su padre, es avanzar en el modelo digital del grupo bancario. El hasta ahora director general y director de la División de tecnología y Operaciones, José María Fuster, asume la función corporativa de Innovación y tendrá que reportar directamente a la presidenta.

En su lugar, Andreu Plaza asume la división que hasta ahora dirigía Fuster, que se ve completamente ratificado en el grupo financiero, aunque el pasado mes de septiembre dejaba algunas de sus funciones en filiales, más significativas en el pasado que en la actualidad, como la de consejero en Openbank, el banco online del grupo de la llama.

Reto regulatorio

Otro de los cambios significativos en el nuevo organigrama del Santander es el papel relevante que asume José Manuel Campa. El que fuera secretario de Estado de Economía con Rodríguez Zapatero pasa de responsable del área de relaciones con inversores a dirigir la nueva área de Relación con Supervisores y Reguladores, aunque dentro de la División Financiera.

Campa se convierte, de esta manera, en la persona clave ante cualquiera de los cambios regulatorios y casi en el inicio de la supervisión del Banco Central Europeo (BCE). Su nombre ya sonó hace un año como uno de los potenciales presidentes de la Asociación Española de Banca (AEB), sobre todo tras el rechazo del ministro de Economía, Luis de Guindos, a la candidatura de José María Roldán, procedente del Banco de España y que al final asumió la presidencia de la patronal bancaria española.

José Manuel Campa asume sus nuevas y trascedentes responsabilidades para el grupo, aunque tendrá que reportar directamente a José García Cantera, director general, responsable de la división financiera y hombre de máxima confianza de Ana Botín, de la que fue consejero delegado durante su etapa en Banesto.

El Santander parece pasar página a los saneamientos de los activos inmobiliarios, por lo que la división de recuperaciones y saneamientos de activos, que llevaba Remigio Iglesias, pasa a depender de manera directa de José María Nus, director general de riesgos.

Mientras, la división de banca privada, gestión de activos y seguros pasa a estar controlada por la división de Banca Comercial. Al frente de la misma está Javier San Félix, quien ya fuera consejero delegado de Banesto bajo la presidencia de Antonio Basagoiti.

Por último, el vicepresidente Rodrigo Echenique tendrá la condición de consejero ejecutivo y asumirá funciones directas sobre cumplimiento, así como las que delegue la presidenta Ana Botín, en el corto, medio o largo plazo

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