Javier Godó se re­tiró con cerca de 1,5 mi­llones de ac­cio­nes, un 0,027%

Isidre Fainé se erige como el consejero con más participación de Caixabank

Gortázar re­gresa con un por­cen­taje algo in­fe­rior al del ce­sado Juan María Nin

Isidre Faine
Isidre Faine, La Caixa

Una se­mana des­pués de la ca­tarsis en la cú­pula de Caixabank, con el cese del an­te­rior con­se­jero de­le­gado y la de­sig­na­ción del nuevo equipo que de­berá el nuevo plan es­tra­té­gico, los ajustes con­ti­núan en el ca­pital del grupo. Su pre­si­dente, Isidro Fainé, se con­vierte en el miembro del con­sejo de ad­mi­nis­tra­ción con mayor par­ti­ci­pa­ción (0,013%), tras la sa­lida de Javier Godó con cerca de un mi­llón y medio de tí­tu­los. Las di­fe­ren­cias son más es­tre­chas entre el ac­tual con­se­jero, Javier Gortázar, y su an­te­ce­sor, el ce­sado Juan María Nin.

Los cambios en la primera línea de mando de Caixabank, aprobados en el consejo de administración de hace justo una semana, también han tenido ya en un reflejo en el peso que cada uno de los consejeros tiene en el capital del banco, sobre todo tras la distribución del dividendo/acción.

Eso sí, algunos miembros han quedado exentos de esa retribución en acciones, al menos hasta el momento, como es el caso del representante de su socio chino, David K. P.Li, y de la expresidenta de IBM, Amparo Moraleda, elegida como consejera independiente en la junta de accionistas celebrada a finales de abril pasado. Tampoco consta la distribución al exconsejero delegado, Juan María Nin, aunque sí en el caso de Javier Godó, que dejaba en paralelo el consejo de administración y la vicepresidencia de la entidad.

El Conde de Godó ha percibido, según los registros oficiales, 16.815 nuevas acciones, por lo que se retira del consejo de administración de Caixabank con más de 1,47 millones de títulos representativos de un 0,027% del capital.

Precisamente, la salida de Javier Godó sitúa al presidente del grupo, Isidro Fainé, como el miembro del consejo de administración con la mayor participación sobre el capital del grupo bancario. Fainé, que ha percibido como dividendo algo más de 7.800 acciones (casi la mitad de las percibidas por el exvicepresidente Godó), tiene bajo su control cerca de 690.000 títulos, representativos de un 0,013%.

Se trata de la mayor participación a título individual, tan sólo superada por las que tienen la Fundación Caja Navarra (0,971%) y la Fundación de Carácter Especial Monte de San Fernando (0,918%).

Estas posiciones se corresponden con el canje ofrecido a las fundaciones de la antigua CAN y Cajasol, respectivamente, las dos mayoritarias que componían Banca Cívica, entidad cotizada y que fue absorbida por Caixabank ante la imposibilidad de mantenerse en solitario ante las pruebas de resistencia coordinadas por la firma Oliver Wyman en 2012 sobre el conjunto del sector financiero español.

No obstante, los consejeros de Caixabank no se han caracterizado por tener grandes participaciones del grupo financiero en los pocos años de cotización de la entidad. Otros grupos bancarios con mayor tradición bursátil, como el BBVA de Francisco González, tampoco cuentan con una gran implicación de sus consejeros en el capital del banco.

Posiciones parejas

El consejero delegado de Caixabank desde hace una semana, Gonzalo Gortázar, regresa al máximo órgano de gobierno del grupo con una participación en número de acciones algo superior a la que tenía cuando tan sólo figuraba como consejero hasta finales de 2011. Por aquel entonces, el nuevo número dos del grupo tenía bajo su control 309.452 títulos, representativos en aquellas fechas del 0,008% del capital total del banco. Tras su nombramiento, el número de acciones se eleva algo por encima de las 393.000, aunque como consecuencia de las distintas ampliaciones de capital su peso real sobre el capital actual se reduce hasta el 0,007%.

Pese a todo, sus posiciones no distan mucho de las que mantenía el ya exconsejero delegado, Juan María Nin, que en el momento de su cese tenía en su cartera 426.531 acciones representativas de un 0,008%. Como queda dicho algo más arriba, Nin es, hasta el momento, una de las tres excepciones en el reparto del dividendo/acción distribuido en los últimos días por el banco.

El sorpresivo cese de Nin como consejero delegado, aunque desde la entidad se indicaba que fue “por mutuo acuerdo”, no supone la desvinculación total de este ejecutivo del grupo, ya que se mantendrá como representante en algunos consejos de administración de algunas sociedades participadas, como es el caso de Erste Bank.

Este banco austriaco, en el que Caixabank es el segundo mayor accionistas con un 9,1% de su capital, ya ha pronosticado unas pérdidas de hasta 1.600 millones de euros durante este ejercicio, como consecuencia de las mayores provisiones asumidas para afrontar impagos en Rumanía y Hungría.

Mientras tanto, el nuevo vicepresidente de Caixabank, Antonio Massanell, se incorpora al consejo de administración presidido por Isidro Fainé con una participación superior a las 72.000 acciones, que tan sólo representan un 0,001% sobre el total del banco controlado por la antigua caja de ahorros a la que este veterano de la casa se incorporó hace ya décadas.

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