Nin era el más lon­gevo junto a Guardiola, su su­cesor en Banco Sabadell

La eterna maldición de los Ceos apunta hacia Cano y el BBVA

Echegoyen dejó Barclays a pri­meros de año y González-Bueno salió de NCG re­cién ad­qui­rida por Banesco

Ángel Cano, CEO de BBVA
Ángel Cano, CEO de BBVA

¿Rodea o no cierta mal­di­ción a los con­se­jeros de­le­gados de la banca en España? Tal vez, la res­puesta re­sida en que su cargo de­pende de la con­fianza mos­trada por los pa­tronos de las prin­ci­pales en­ti­dades ban­ca­rias. Juan María Nin lle­vaba ca­mino de cum­plir en sep­tiembre siete años como nú­mero dos de La Caixa, el mismo tiempo que Jaime Guardiola, su sus­ti­tuto en Banco Sabadell, lleva en el grupo que pre­side José Oliu.

Además, Nin se convierte en el tercer consejero delegado que deja su cargo en lo que llevamos de año, tras las salidas de Jaime Echegoyen de Barclays y de César González-Bueno de NCG Banco. ¿Quién será el próximo? Ángel Cano, desde hace casi seis años en el BBVA, es uno de los más cuestionados.

Tanto los tiempos, como también las formas, han sorprendido en el cese, destitución o relevo (las figuras utilizadas son de lo más variadas) de Juan María Nin como consejero delegado de Caixabank, además de dejar la vicepresidencia en el grupo presidido por Isidro Fainé.

Juan María Nin hubiera cumplido siete años como número dos de La Caixa en septiembre, primero como director general de la mayor caja de ahorros (que no contaban todavía por el 2007 con la figura de consejero delegado) y después bajo el cargo que hasta el lunes tenía con la transformación de la entidad en un banco instrumental, como prácticamente obligaba la ley.

A este periodo, habría que sumarse los cinco años (2002-2007) en los que Nin fue consejero delegado de Banco Sabadell. Por este motivo, su sucesor como número dos del grupo presidido por José Oliu, se convierte en el consejero delegado más longevo entre los principales bancos españoles. Jaime Guardiola cumplirá, si no hay movimientos en la cúpula del Sabadell en los próximos meses, siete años en su cargo en una entidad que ahora inicia su aventura mexicana (un mercado bien conocido por el propio Echegoyen, por sus antiguas responsabilidades en el BBVA).

Con su abrupta salida de Caixabank, aunque mantenga vínculos con el grupo y sus participadas, Juan María Nin se convierte en el tercer consejero delegado que deja su cargo en lo que va de año. Eso sí, los cambios se produjeron en un mes de enero que ahora se antoja lejos en el calendario y por razones muy distintas.

Por aquel entonces, el consejero delegado de Barclays en España, Jaime Echegoyen, abandonaba la filial británica antes de que se anunciara de manera formal las intenciones de su grupo sobre su continuidad en determinados negocios en España y en otros países Europeos. Echegoyen, que pronto encontró acomodo como número dos de una convulsa Sareb o banco malo, ya protagonizó a finales de 2010 una sorprendente y no muy explicada marcha de Bankinter como consejero delegado.

Como era previsible, a primeros de año el consejero delegado de NCG Banco, César González-Bueno, dejaba su cargo como consejero delegado de la entidad nacionalizada tras su venta al grupo venezolano Banesco. La salida del veterano ejecutivo de banca, creador en España de ING Direct, se produjo a la par que la del hasta entonces presidente, José María Castellano.

Veteranos y neonatos

Todos estos movimientos en torno a los consejeros delegados de la banca española se producen justo cuando algunas entidades, como es el caso de Bankia, han adoptado esta figura en su organigrama. José Sevilla cumple durante estos días su primera semana en ese cargo dentro del grupo presidido por un José Ignacio Goirigolzarri que no consideraba perentorio contar con un consejero delegado en su entidad, tal y como reconoció a primeros de febrero durante la presentación de los resultados correspondientes a 2013. “Con esta estructura estamos muy contentos y nos lo plantearemos en su momento”, contestaba el presidente de Bankia por aquel entonces.

Justo durante este año, algunos consejeros delegados han cumplido sus primeros doce meses en el cargo. Francisco Gómez se convertía en el número dos del Banco Popular a finales de 2013, después de años en los que el grupo presidido por Ángel Ron prescindió de esta figura ejecutiva. Su nombramiento condenó a la sombra a Jacobo González-Robatto, quien fuera consejero delegado de Barclays y el que ejercía en el Popular como consejero delegado in pectore. Además, tras el ascenso de Francisco Gómez se produjeron significativas salidas, como la Ángel Rivera que fichaba por el Santander.

Precisamente, el grupo presidido por Emilio Botín protagonizaba la segunda salida de un consejero delegado en 2013. Alfredo Sáenz, tras 11 años en el cargo, dejaba su puesto ante el cuestionamiento de honorabilidad por un viejo proceso judicial. Javier Marín le sucedía a finales de abril del año pasado.

De esta manera, y casi a un año de distancia de Jaime Guardiola, uno de los consejeros delegados más veteranos es Ángel Cano, del BBVA. De hecho, según diversos círculos, sería el que estaría más cuestionado por Francisco González, el presidente del grupo. Eso sí, Cano ha tratado de restar importancia en público a estos comentarios que se hacen en privado.

Mientras tanto, María Dolores Dancausa cumplirá el próximo mes de octubre cuatro años como consejera delegada de Bankinter. Lejos de la situación en la que se puedan encontrar algunos de sus colegas de la competencia, Dancausa ha obtenido los mejores beneficios de la entidad en el pasado ejercicio de los últimos cuatro años y ha recibido todos los reconocimientos y premios del sector financiero por su labor ejecutiva en Bankinter.

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