La quiebra es la sa­lida pre­vista para las hol­dings más pro­ble­má­ticas del GES

Portugal Telecom (PT) es duramente penalizada por su exposición al BES

El nombre será lo único que que­dará de la fa­milia Espirito Santo en el BES

Portugal Telecom
Portugal Telecom

Los mer­cados con­ti­núan in­yec­tando algo de aire fresco en los su­fridos pul­mones tanto de Portugal Telecom (PT) como de su prin­cipal ac­cio­nista Banco Espirito Santo (BES). Pero lo que ambos grupos han re­cu­pe­rado en las úl­timas horas ha sido apenas una gota de lo que lle­vaban per­dido du­rante las úl­timas se­ma­nas, En las siete pre­ce­dentes se­siones bur­sá­ti­les, el BES había per­dido el 49,5% de su va­lor, ca­yendo así a mí­nimos his­tó­ri­cos, lo mismo que PT, que en un mes se dejó en Bolsa el 35% de su ca­pi­ta­li­za­ción.

Pero hay fuertes posibilidades para que el pequeño respiro bursátil del miércoles no tenga continuidad. Por ello no fue una sorpresa el nuevo castigo infligido este jueves al BES y a PT. El miércoles, los mercados valoraron dos circunstancias : por una parte, la noticia avanzada por el nuevo presidente del BES, Vítor Bento , de que hay inversores interesados en entrar en el capital del banco, con que el riesgo de una intervención estatal sería ahora menor; y por otra parte, el hecho que PT y el brasileño Oi sigan apostando por su fusión, aunque ahora con bases diferentes, tras los 897 millones invertidos por la operadora en deuda de alto riesgo del GES.

Todo sigue por lo tanto igual en el GES. Para las holdings problemáticas como Rioforte, que concentra las participaciones no-financieras de los Espirito Santo, la gestora de fortunas Banque Privée Espirito Santo (BPES), que opera en Suiza, y Espirito Santo Internacional (ESI), que como "cabecera" del GES controla la holding financiera ESFG, titular directa de 20% del BES, solo cabrían dos salidas posibles: la suspensión de pagos, porque está claro que no tienen liquidez suficiente para pagar la deuda a corto plazo, o bien la quiebra, por haber alcanzado la fase de no retorno, con unos activos cuyo valor no cubre el pasivo.

En ambos casos, los Espirito Santo tendrán poco que decir. El pasado viernes, saltó la noticia de que la familia había tenido que ceder el 4,99% del BES, puestos como garantía de un préstamo de más de 100 millones de euros, por parte del japonés Nomura, y que fue utilizado en el último aumento de capital del banco (1.045 millones). Lo mismo podría pasar próximamente con otro 20% del BES aun controlado por ESFG. También han sido dados como garantía de deuda tóxica emitida por holdings del GES y cuyo plazo máximo de amortización espira en 2018.

Buena prueba de que la caja del GES está vacía, es lo que pasa a PT, que pese a tener un 2,1% del BES, siendo el mayor accionista de la operadora con una participación de 10%, no pudo recuperar los 897 millones que invirtió en deuda de alto riesgo de Rioforte a espaldas del consejo, del socio brasileño Oi y de los mercados. El plazo de pago expiró el martes y pese a que aún queda una semana suplementaria para hacerlo efectivo, nadie cree que el GES lo hará. Para salvar la fusión en Brasil, PT no tuvo más remedio que renegociar a la baja su participación en la nueva CorpCo: bajará al 25,6%, frente al 37,4% que tenia garantizado.

La fusión brasileña

Las negociaciones entre Oi y PT no han sido nada fáciles, y aunque sea como último recurso, los accionistas brasileños no descartan en absoluto presentar una acción judicial contra la operadora lusa. Pero el más perjudicado es núcleo duro nacional de PT formado por el BES, Ongoing, Visabeira, Controlivest y otros pequeños accionistas: con su 28,8% de PT, tenían previsto quedarse con hasta el 12% de CorpCo, tres puntos más que la participación prevista ahora.

El BES, por ejemplo, acudió al aumento de capital de Oi para tener más de 5% de Corp Co, y ahora, con el nuevo montaje financiero de la fusión, tendrá poco más de un 3% .

Para salvar la operación brasileña y salir del atolladero en la que le puso Henrique Granadeiro (acumula las funciones de CEO y de "chairman" desde que Zeinal Bava se trasladó a Brasil para organizar la fusión y controlar la nueva Oi/PT), la operadora histórica lusa tuvo por lo tanto que plegar velas. La reacción más dura vino de los accionistas minoritarios de Oi, que ya había contestado ante las autoridades (pero sin éxito) el valor de 1.900 millones de euros atribuido a PT por Santander Brasil. Los que salen más favorecidos son los controladores de Oi, que ya habían obtenido antes de PT un trato de favor, con vista a la creación de la nueva Oi/PT.

La solución encontrada deja, no obstante, a PT la posibilidad de volver a la casilla inicial: los activos tóxico" del GES no quedarán en Oi, que absorbió PT, sino que pasan a la holding PT SGPS, que tendrá opciones de compra sobre el 11,8% que la operadora dejó de controlar en CorpCo.

La operación tiene un plazo de ejecución de seis años : 10% de opciones de compra el primer año y después un 18% anual hasta 2019. Lo único que PT deberá hacer para rehacer su posición en CorpCo es recuperar la inversión, quizás en el ámbito del concurso de acreedores que el GES planteará probablemente ante las autoridades judiciales de Luxemburgo.

En todo o caso, el nuevo montaje de la fusión Oi/PT deberá aun ser aprobado no solo por la reguladora del mercado brasileño, sino igualmente por las juntas de accionistas de ambas operadoras previstas hasta el 8 de setiembre.

Lo cierto es que todo suena ahora mejor para los intereses de Oi, que el miércoles ganó de golpe un 18% en la Bolsa de Sao Paulo, donde su acción había acumulado más de 50% de pérdidas durante los últimos 9 meses. El gran perdedor será Henrique Granadeiro: considerado como máximo responsable de la inversión en deuda tóxica del GES, quedará apartado de la dirección CorpCo, donde tenía reservado el puesto de vicechairman.

Castigo de S&P

Quienes miran el futuro de GES con pesimismo, y por lo tanto su capacidad de cumplir sus compromisos de deuda, son las agencias de "rating". Tanto es así que S&P sigue la pauta iniciada por Moody's: ante la imposibilidad del GES en devolver el préstamo a PT, rebajó la nota del BES prácticamente al más bajo nivel de "basura", a solo dos tramos de "C", el que anuncia las situaciones extremas de suspensión de pagos y de quiebra.

Además, nadie sabe a ciencia cierta hasta qué punto la quiebra de las holdings de los Espirito Santo poderla afectar ya no solo al BES sino a todo el sistema financiero y al conjunto de la economía portuguesa.

Además del BES y de PT, también el mayor banco privado del país Banco Comercial Portugués (BCP) y el banco público Caixa Geral de Depósitos (CGD), tienen invertidos fuertes sumas en deuda tóxica del GES, hasta un total de al menos 600 millones de euros. Lo mismo pasa con algunas grandes empresas, como el grupo de Américo Amorim , el "rey del corcho" y el hombre más rico de Portugal.

"Se dan circunstancias difíciles en las que se puede hablar de riesgo sistémico, y ésta es una de ellas", advierten algunos analistas, que escuchan con gran escepticismo las proclamas desdramatizadoras del Banco de Portugal (BdP) y del Gobierno de Lisboa.

Vítor Bento hace lo que puede para calmar a los mercados, que le han dado el miércoles un voto inicial de confianza, pero solo por 24 horas, a la vista de la nueva pérdida de valor del BES registrada este jueves. Lo que unos y otros exigen a Vítor Bento es que no siga diciendo que no tiene todavía respuestas para todas las preguntas que se hacen sobre la situación real del banco y del GES. Lo único que promete, en efecto, es una nueva "auditoria independiente", como si las realizadas los últimos tiempos, con vista por ejemplo al aumento de capital de 1.045 millones (que tuvo una alta aceptación en el mercado), no merecieran un gran crédito.

El propósito de Vítor Bento, sin duda, consiste en ganar tiempo y en crear un clima más favorable al BES, protegiéndole contra vientos y mareas, antes el riesgo omnipresente de nuevas contaminaciones por parte de las holdings tóxicas de los Espirito Santo. De ahí, igualmente, la afirmación que en el caso de que el BES necesite realizar otro aumento de capital para reforzar sus ratios de solvencia (algo que según el gobernador del BdP Carlos Costa estaría perfectamente garantizado), habrá muchos inversores interesados en la operación.

O sea, lo mismo que ocurría cuando la familia Espirito Santo aun tenia voz de mando, lo que intenta Vítor Bento es hacer creer que aunque en una situación extrema, el BES no tendría necesidad de pasar bajo la tutela del Estado.

Pero son muchos los analistas que apuestan lo contrario: para saberse toda la verdad sobre la situación del banco y del GES, sobre todo la amplitud de los riesgos e intereses cruzados, solo cabria una "intervención" del Estado, no del mismo tipo de las realizadas a favor del BCP y del BPI (recibieron respectivamente 3.000 y 1.500 millones en "Coco's" sin derechos de voto), sino ya con tintes de una nacionalización.

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