El re­sul­tado del scrip di­vi­dend es una am­plia­ción de ca­pital del 1,94%

Los minoritarios se acogen en masa al cobro en acciones en Repsol, un 16% más

En junio había pa­gado otro di­vi­dendo ex­tra­or­di­nario en el que re­partió un total de 1.300 mi­llones

Antonio Brufau, Repsol
Antonio Brufau, Repsol

El ac­cio­nista mi­no­ri­tario lo tiene claro con Repsol: pre­fiere papel a efec­tivo. La li­qui­da­ción de úl­timo di­vi­dendo or­di­nario no deja lugar a du­das. Prácticamente todo el ac­cio­na­riado de la com­pañía pe­tro­lera menos el lla­mado nú­cleo duro se ha de­can­tado por co­brar en ac­cio­nes, en lugar de los 0,48 euros en efec­tivo que se ofre­cían como al­ter­na­tiva.

En concreto, ha habido un 75,84% de aceptación en acciones, un porcentaje superior en casi el 16% al registrado en el abono del anterior scrip cuando el 65% de los accionistas habían aceptado cobrar en papel.

Esta sustancial incremento del apetito por el papel de Repsol deriva en gran medida de una mejora de la percepción inversora tras los últimos acontecimientos corporativos que se han producido de forma sucesiva en el primer semestre: monetización de los bonos argentinos, mejora de la estructura financiera reconocida por las agencias de rating y una nueva hoja de ruta en su estrategia de inversión.

El resultado del scrip es la puesta en circulación de 25.756.369 acciones de un euro de nominal, lo que supone un incremento de aproximadamente el 1,94% sobre el capital social. Está previsto que las nuevas acciones empiecen a cotizar el 16 de julio de 2014.

Por el contrario, el 24,16% de los titulares derechos de asignación gratuita han aceptado el compromiso irrevocable de compra de derechos asumido por Repsol, lo que supondrá un desembolso para la empresa de 155 millones. Dentro de este grupo de accionistas que optan por el cash se encuentran La Caixa y Sacyr, que suman entre los dos el 21% del capital. Es probable también que Temasek, otro accionista institucional, haya optado por cobrar en metálico. En junio Repsol había pagado otro dividendo, este extraordinario, con cargo a los resultados del ejercicio en curso en el que ha repartido un total de 1.300 millones de euros entre los accionistas. Repsol optó por repartir parte de los fondos logrados como indemnización por la expropiación del 51% de su filial YPF por parte de Argentina. El pago, supuso en la práctica duplicar el nivel de retribución anual de la compañía. Este abono extraordinario en metálico ha facilitado sin duda la opción del pago en especie a la hora de hacer efectivo por los minoritarios el cobro del dividendo ordinario. Con el cobro del dividendo extra los accionistas que entonces conformaban el grupo de control de la petrolera se embolsaron casi 500 millones de euros. Es la cuantía que se repartieron CaixaBank, Sacyr, Pemex y Temasek. Al poco, el grupo mexicano casi abandonaba por completo el accionariado y ponía fin a una relación de cuatro décadas con la petrolera española.

Sólo Sacyr habrá percibido casi 240 millones de euros de los dividendos distribuidos por Repsol con cargo a 2013. En concreto, la compañía de construcción y servicios percibió 58,3 millones del pago a cuenta que el grupo que preside Antonio Brufau abonó en enero, otros 122 millones del extraordinario que pagó en junio y ahora percibirá 59,2 millones del dividendo complementario.

La querencia por las accionas de Repsol coinciden con una serie de recientes recomendaciones positivas sobre el valor. Los analistas de Carax-Alpha Value han revisado al alza la estimación de beneficio por acción (2014 +15,6% y 2105 +20,8%) al introducir en el modelo un incremento medio del precio del petróleo. En concreto esperan para 2014 un precio medio de 102 dólares por barril y para 2015, 90 dólares por barril. Suben un peldaño su recomendación por fundamentales y le conceden un precio objetivo de 22,3 euros. El potencial a seis meses es del 16%.

Los analistas de Barclays por su parte han incrementado el precio objetivo de 23 a 24 euros, lo que supone plantear un potencial alcista en la petrolera española del 23% desde los niveles actuales. Esta estimación es la tercera más alta entre todas las que realizan los analistas del consenso de mercado que recoge Bloomberg. Sólo BEKA Finance (26,7 euros), Banco Sabadell (24,9 euros) y BPI (25,6 euros) le otorgan unas perspectivas más optimistas. En concreto, los expertos del banco que preside Josep Oliu han revisado al alza sus estimaciones sobre la petrolera, incrementando su precio objetivo a un año vista desde los 21,16 hasta los citados 24,91 euros por acción, unas proyecciones que plantean un recorrido sobre la petrolera del 28% desde niveles actuales.

Los motivos que han llevado a mejorar las perspectivas a la firma catalana ha sido el gran comienzo de año en el que todo ha venido rodado para la petrolera presidida por Antonio Brufau. Por un lado, tal y como apuntan estos analistas, Repsol ha logrado salir de YPF con mejor perspectiva de lo esperado al obtener 4.525 millones de euros con la compensación por el 51% de lo expropiado y la venta del 12,4% que poseía. A ello se añade el hecho de que Pemex ha salido del consejo al vender un 7,8% de su participación, Sacyr ha reafirmado su deseo de permanecer en el capital de la petrolera y que Repsol ha comenzado la producción de gas en el campo de Kinteroni, lo que según estos expertos debería compensar la parada en la producción en Libia.

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