El ratio de margen bruto sobre ventas de Francia es de menos de la mitad del que ob­tiene en España

DIA se quitará con la venta de la red francesa la parte menos rentable del grupo

Los ana­lis­tas, que dan por bueno el precio de 400 mi­llo­nes, va­loran DIA France entre 250 y 340 mi­llones netos de deuda

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Esta se­mana se cumple el plazo para que quienes quieran que­darse con él, hagan sus ofertas vin­cu­lantes por el ne­gocio de DIA en Francia. Por pri­mera vez en su his­to­ria, los re­sul­tados tri­mes­trales del grupo no con­tienen el des­glose de las ci­fras de este seg­mento geo­grá­fico, porque ha sido puesto en el ba­lance como "mantenido para la ven­ta". Su ne­go­cio, de acuerdo con las normas in­ter­na­cio­nales de con­ta­bi­lidad se ha de­cla­rado como "actividad in­te­rrum­pida" y sólo se está a la es­pera de que al­guna de las ofertas po­si­bles sea apro­bada por el con­sejo de ad­mi­nis­tra­ción de DIA y la parte fran­cesa del grupo cambie de ma­nos. Los mer­cados se han to­mado bien esta de­ci­sión de aban­donar suelo galo, aunque entre al­gunos in­ver­sores ha le­van­tado re­celos porque Francia siempre ha sido una parte im­por­tante de DIA.

En este caso, las cifras dan la razón a los gestores, puesto que la salud del negocio francés del grupo lleva varios años con tendencia a empeorar y hay circunstancias en las que vale la pena deshacerse de una parte de los ingresos si eso reduce gastos en mayor proporción y, por tanto, evita pérdidas.

  Según el diario parisino Le Figaro, que es el que más de cerca sigue esta historia desde que DIA anunció en mayo su intención de vender la parte francesa del negocio, las dos ofertas no vinculantes presentadas hasta ahora por Carrefour y Casino hacen pensar en un precio de alrededor de 400 millones de euros por el conjunto de las 865 tiendas que el grupo tiene en Francia. La cifra ha sido bien recibida por los mercados, que no sólo no han castigado a DIA por deshacerse de una parte importante de su negocio, sino que ven en esta operación una oportunidad para crecer en lugares más rentables y han premiado al valor con el mantenimiento desde hace un mes de cotizaciones en el entorno de los 6,9 euros, un 17% más que los 5,9 euros de mínimo que marcó en marzo.

Carrefour y Casino

En las últimas semanas, tras conocerse el interés de Carrefour y Casino por esta parte del negocio de DIA, han aparecido dos valoraciones de analistas de Bolsa. Citi ha hecho la suya, recogida por Reuters, en la que dice que pagar 400 millones de euros por la actividad francesa de DIA supone un desembolso equivalente a una horquilla de entre 0,20 y 0,25 veces las ventas de la parte gala del grupo, lo cual supera claramente la propia valoración que hace Citi, que se sitúa en 250 millones de euros. Esa cifra, los 250 millones de euros, es lo que algunos expertos calculan como generación de caja de DIA France. Pero la segunda valoración de interés para los inversores la realizaba hace muy pocos días Sabadell Bolsa, que señala que el precio de 400 millones está también por encima del valor neto del negocio en venta, que sería de unos 340 millones de euros, incluyendo 200 millones de deuda financiera que le calculan a la parte francesa de DIA.

Ante esta coincidencia en que 400 millones de euros es un buen precio, falta por saber por qué el negocio francés de DIA está como está. La prensa francesa achaca la mala situación del grupo en ese país a la desaforada guerra de precios que se ha desatado entre las cadenas de distribución que podríamos denominar low-cost, segmento en el que DIA compite, por ejemplo, con la alemana Lidl, en una durísima competencia. Lidl tiene en Francia 1.500 tiendas y más de 22.000 empleados, con los que martiriza a un DIA que cuenta con 865 tiendas y poco más de 7.000 empleados. Muy lejos de esta guerra de precios no debe de estar la causa de los males de DIA en Francia, cuando las ventas por empleado son mayores que en España, por ejemplo, pero su rentabilidad es inferior. Eso quiere decir, pura y llanamente que los márgenes de Francia son menores, y no precisamente por un mayor coste fijo, ya que el aumento de tiendas en franquicia (las más baratas de mantener) ha sido exponencial en el país vecino, sino porque venden los productos a un precio más bajo.

Pero vayamos a las cifras. DIA France perdió en 2013 un total de 18 millones de euros. El mercado galo, según reconoce el propio grupo, continuó con un "débil comportamiento" que ha llevado a una reducción de las ventas en un 9,4% y el margen bruto de explotación EBITDA, cayó en un 35,6%. Detrás de estos números se esconden algunas otras cosas. Por ejemplo, no resisten una comparación con los ratios del segmento Iberia, que aglutina los negocios español y portugués de DIA. En esta área geográfica, las ventas brutas crecieron en 2013 un 4,7%, ayudadas en pequeña proporción por la suma de la cadena de productos de limpieza y perfumería Schlecker, cuya incorporación a DIA ya fue analizada por este diario en febrero (ver Capitalmadrid de 24 de febrero). Más importante que las ventas fue el comportamiento del EBITDA, que creció un 10,5% el pasado año.

La tendencia se ha mantenido en el primer trimestre de 2014, para el que DIA ya no da información de Francia, pero que en Iberia sigue en positivo. Según las cifras oficiales del grupo, las ventas brutas en España y Portugal se incrementaron un 0,1% en hasta 31 de marzo, para alcanzar los 1.428 millones de euros, de los que 74 millones provienen de las tiendas Schlecker y Clarel. "Aunque el entorno competitivo es aún adverso en Iberia -dice DIA en su informe-, en España hay signos de recuperación en los volúmenes. En este contexto, DIA continuó ganando cuota de mercado en España durante el primer trimestre". El EBITDA de estos tres primeros meses del año subió un 2,6%, hasta los 96,3 millones de euros, lo que le da un margen sobre ventas del 7,8%. La media de este margen para el negocio francés en 2013 fue del 3,2%, es decir, menos que la mitad del que logra en España y Portugal.

Y ¿qué pasará con las ventas consolidadas del grupo DIA? En 2013, los ingresos procedentes del negocio francés supusieron el 19,3% del total del grupo, lo cual supone que a nivel consolidado DIA perderá uno de cada cinco euros de ingresos una vez que venda esta parte de su actividad. A cambio, ingresará 400 millones de euros que le vendrán muy bien para financiar las nuevas aperturas previstas de tiendas en España, Portugal y los mercados emergentes sin tener que incrementar el endeudamiento financiero. Además, en los propios medios financieros franceses se habla de que DIA France tiene que cerrar entre 200 y 250 tiendas, que afectarán a unos 1.200 a 1.500 trabajadores para recuperar la competitividad en márgenes. Este problema ya será del siguiente dueño, que tendrá que cargar con el coste de los cierres.

Vuelta a casa

A propósito de esto, los medios franceses recuerdan que si finalmente ganara la guerra Carrefour se daría la paradoja de que DIA France vuelve la casa de antigua familia. Y es que en 2001 Carrefour decidió centrar todos sus recursos en esta marca principal y decidió disgregar DIA, que salió a Bolsa en España de mano de sus directivos. Fuentes del mercado señalan que sería mucho más lógico que el comprador fuera el grupo Casino, que está mucho más diversificado que Carrefour y puede asumir mejor el esfuerzo, sin tener que dedicar una parte importante de recursos a defender esta que volvería a ser su segunda marca.

Es cierto que Carrefour busca en los últimos meses una estrategia de abrir tiendas en zonas urbanas que le ayuden a mantener los niveles de ventas que ha perdido por causa de la crisis. Pero también es verdad que Casino, que en 2012 tomó el control del grupo de distribución Pão de Açúcar en Brasil y llegó a un acuerdo con las Galeries Lafayette para comprar 50% de Monoprix, tiene abiertos ahora más de 12.000 puntos de venta de los que alrededor de 9.000 están en la propia Francia, donde las 865 tiendas de DIA le darían sinergias importantes.

 Según la nota elaborada por Citi sobre DIA, la red de tiendas de París, que son como un 20% del total del negocio en Francia, son rentables y tienen buenos márgenes de ventas. Sin embargo, en la zona norte de Francia las cosas no van tan bien y de hecho es donde se concentran las 250 tiendas que los sindicatos galos ven en el alero. De cualquier manera, desde que Carrefour escindió este negocio en 2011, DIA ha reducido de 10.000 a 7.200 trabajadores su plantilla, lo que da idea del ajuste que ha hecho el grupo en plena crisis. Citi avala, por otra parte, que Casino sería una opción mejor para la adquisición de DIA France, ya que a través de su filial de tiendas de descuento Leader Price, podría sumar sin muchos problemas la red de establecimientos de DIA. Carrefour, sin embargo, ha optado por supermercados de proximidad (Carrefour Express) en los que no aplica descuentos importantes en los precios.

Para el futuro de quien se quede con DIA France hay un problema adicional, como lo es el hecho de que el 60% de las ventas totales en territorio galo provienen de productos con marca DIA. Para poder mantener ese mercado, Carrefour tendría que llegar a un acuerdo con el grupo, mientras que Casino podría introducir en las tiendas su propio nombre y sus propias marcas, lo que obviaría el problema. Pero para los inversores españoles esa no es la cuestión más importante. Lo que quieren saber es si la venta de la parte francesa del negocio va a incrementar el valor de las acciones del grupo o no.

Veamos. Según la nota de Sabadell Bolsa sobre la operación, si la venta se cierra con un precio del entorno de los 400 millones de euros, el valor DIA tendría un potencial adicional de crecimiento en su cotización del 5%, procedente de la reducción de deuda y de los posibles mayores beneficios futuros, debido entre otras cosas a minusvalías que pueden compensarse fiscalmente. En la actualidad, según los expertos, DIA France tiene un valor en libros que oscilaría entre los 900 y los mil millones de euros. Su venta provocaría pues unas pérdidas contra patrimonio de la diferencia entre estas cifras y lo percibido realmente, menos las deudas que se quita. Ello creará créditos fiscales para el futuro. Además, quitarse de en medio la parte del negocio con menor margen sobre ventas ayuda a corregir el descenso de beneficios que le provocan al grupo las diferencias de tipo de cambio por las devaluaciones de las monedas de Argentina y Brasil.

 

 

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