El saldo de ahorro de sus clientes di­s­­mi­­nuye en más de 500 mi­­llones de eu

Barclays España sale de pérdidas pero se acentúa la fuga de depósitos

Los re­­su­l­­tados son pre­­vios a su anuncio de vender el ne­­gocio mi­­no­­rista

Barclays España
Barclays España

Una de cal y otra de arena en los re­sul­tados de Barclays España du­rante el primer tri­mestre del año y antes de que anun­ciara de ma­nera ofi­cial su in­ten­ción de des­pren­derse de su ne­gocio mi­no­rista. La fi­lial del grupo bri­tá­nico ha lo­grado aban­donar los nú­meros rojos acu­mu­lados en los úl­timos ejer­ci­cios, con un be­ne­ficio pró­ximo a los 12 mi­llones de eu­ros, pero la fuga de de­pó­sitos le resta en tres meses más de 500 mi­llo­nes, unos 100 mi­llones más que todos los per­didos en 2013.

El anuncio de su retirada parcial del mercado español ha podido acelerar la salida de ahorros de unos clientes desorientados desde mayo.

Mientras que los potenciales compradores del negocio minorista de Barclays en España analizan el cuaderno de venta y las cifras concretas de la filial en España del grupo británico, las cifras correspondientes al primer trimestre muestran un hecho inédito en los últimos ejercicios: el banco abandona los números rojos y suma un modesto beneficio de 11,7 millones de euros.

Las pérdidas acumuladas en los tres últimos ejercicios suman más de 680 millones de euros. Tan sólo en 2013, el beneficio negativo era 264,87 millones de euros y superaba a los 226 millones de pérdidas registradas en 2012.

Desde luego, estos resultados trimestrales no serán determinantes para los bancos que han presentado ofertas preliminares, como Caixabank y Sabadell, o los fondos Apollo y Centerbridge. Todos ellos se fijarán más en la calidad de los activos en venta por la filial del grupo británico, pero el cambio de tendencia en la cuenta de resultados ya muestra que los ajustes de redes y oficinas en los últimos años ya no tiene un peso considerable. Los gastos totales de administración superan ligeramente los 79 millones de euros, con un mayor peso de los de personal (40 millones de euros).

El retorno a la senda de beneficios de Barclays España se ha producido al mismo tiempo en el que se ha acelerado la fuga de depósitos de clientes. Según sus balances, el saldo total se ha reducido hasta los 13.660 millones de euros al cierre de marzo, lo que supone un descenso del 3,58% respecto a los contabilizados al cierre del pasado ejercicio.

Incluso, estas cifras son más significativas en términos absolutos que porcentuales. Barclays ha visto cómo han salido 508,2 millones de euros en depósitos en tan sólo tres meses, una cifra muy superior a los 415,7 millones que perdió en el conjunto de 2013.

Esta evolución es muy significativa ya que esa fuga de depósitos se ha producido antes de que el grupo británico confirmara su retirada de banca minorista en diversos mercados, entre ellos España. Ese anuncio se produjo a primeros de mayo y desde entonces, según fuentes del mercado, el desconcierto y el descontento entre numerosos clientes ha sido creciente.

Los datos del segundo trimestre serán determinantes para comprobar si esa fuga de depósitos de clientes se ha incrementado o no. Desde que el Banco de España desactivara la denominada guerra del pasivo a primeros de 2013, Barclays ha evitado entrar en ofertas de depósitos con tipos elevados, a diferencia de algunos otros bancos extranjeros presentes en el mercado español.

Estabilidad en créditos

En contraposición con la evolución en la parte del pasivo durante el primer trimestre, Barclays España parece haber moderado la tendencia bajista que han tenido los créditos a la clientela, que llegaron a ceder más de un 11% a lo largo de 2013, con una disminución de 2.554,43 millones de euros.

El saldo de créditos a la clientela se ha situado por debajo de los 20.000 millones que se mantenían a finales de 2013, pero con un descenso moderado del 1,46% y una cesión en el saldo total de tan sólo 293 millones de euros, todo ello en un entorno de una débil demanda de financiación en el conjunto del sector bancario español (la media del balance consolidado de los bancos pertenecientes a la AEB se ha reducido en un 4,8% en la partida de créditos a la clientela).

Precisamente, la cartera de préstamos de Barclays en España es uno de los aspectos que más ha detraído a algunos potenciales compradores, ya que en buena parte se trata de hipotecas concedidas con unos diferenciales muy bajos. La asunción de estos créditos por cualquier otro grupo bancario supondrá un reajuste considerable si se pretende obtener la más mínima rentabilidad en unos momentos de tipos de interés en mínimos históricos. Eso sí, el cambio de las condiciones podría provocar la fuga total de un buen número clientes actuales de Barclays, que se comprometieron con esta entidad por las condiciones ofertadas en créditos y, sobre todo, hipotecas.

Dimisiones en cadena

Toda esta evolución de Barclays en los primeros meses del ejercicio ha coincidido, tanto para lo bueno como para lo malo, con una cadena de dimisiones al frente de los principales mandos del banco en España. Ya en enero dimitía el consejero delegado de la filial británica, Jaime Echegoyen, un ejecutivo que ya fue el número dos de Bankinter y que ha acabado con el mismo cargo en la Sareb o banco malo.

Justo cuando se comenzó a hablar de la venta del negocio minorista, el consejero delegado de Barclays Capital (el negocio mayorista y de banca de inversión, que no entraría en la operación en curso) dejaba el banco. Pedro Fernández de Santaella llevaba ligado a Barclays desde 1999, cuatro años antes de que la filial del grupo británico acometiera su gran operación en España: la compra del Banco Zaragozano por 1.140 millones de euros.

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