Sin ex­tra­or­di­na­rios, hin­chados en 2013 por BBVA, el be­ne­ficio cae un 28%

La banca, en encefalograma plano, se encomienda a la recuperación macro

Los di­rec­tivos de la AEB con­fían en neu­tra­lizar la ten­dencia ba­jista a final de año

Encefalograma plano
Encefalograma plano

La banca es­pañola en­cara aún un duro ejer­cicio de 2014, des­pués de un arranque plano en el primer tri­mestre sin apenas ne­gocio y sin el cú­mulo de re­sul­tados ex­tra­or­di­na­rios ob­te­nidos en 2013, en buena parte por las ventas en Iberoamérica del BBVA.

No obstante el secretario general de la Asociación Española de Banca (AEB), Pedro Pablo Villasante, prevé que la mayor recuperación macroeconómica y la comparativa anual con el transcurso de los trimestres permitan neutralizar la caída del 28% de los beneficios en los tres primeros meses del año.

La casi inexistente actividad bancaria y la ausencia de los resultados extraordinarios que la banca española acumuló durante 2013, sobre todo por las distintas ventas realizadas en varios países iberoamericanos por el BBVA, ha desplomado un 28,6% las cuentas de la banca española en los tres primeros meses de 2014. Ese porcentaje a la baja es el que ha ocasionado los 829 millones de extraordinarios contabilizados un año antes y ahora ausentes de sus cuentas.

Si la recuperación macroeconómica parece ya una realidad incuestionable según los últimos datos conocidos y las previsiones al alza desde distintos organismos, el negocio de los bancos españoles parece estancado, al menos en su operativa tradicional ya que no mejora ni en la concesión crediticia (con un descenso del 4,8% respecto a marzo de 2013) ni en la captación de los depósitos de la clientela (ceden un 1,3%, mientras que avanzaban un 5,2% en el mismo periodo del ejercicio pasado).

Eso sí, el secretario general de la Asociación Española de Banca (AEB), Pedro Pablo Villasante, confía en que las mejores perspectivas de la economía nacional y una mejor comparativa interanual respecto a los extraordinarios acumulados durante 2013 (más de 1.700 millones de plusvalías fueron aportadas por el BBVA) permitan cerrar el actual ejercicio casi en tablas respecto a los 7.274 millones de beneficio consolidado al cierre del año pasado. Una cifra lograda, no obstante, pese a la incursión en pérdidas en los dos últimos trimestres estancos de 2013, según las propias cifras de la AEB.

Villasante sostiene que en un entorno “poco propicio para la actividad bancaria”, con un reducido crecimiento de la economía y unos tipos de interés en mínimo históricos, los bancos españoles “defienden” los márgenes de la parte superior de la cuenta de resultados, mientras que en la parte baja las elevadas provisiones (6.268 millones de euros, 499 millones más que un año antes) no permiten un resultado final demasiado lucido, pese a todos los esfuerzos de las entidades.

El directivo de la patronal bancaria sostiene que la tendencia es creciente y, por ese motivo, confía en que la cuenta de resultados del conjunto de entidades asociadas a la AEB pueda mostrar un mejor comportamiento al cierre de 2014, aunque no se ha atrevido a pronosticar si con un incremento respecto a los beneficios obtenidos durante el pasado ejercicio.

Desplome de filiales

Si el resultado consolidado de los bancos ha disminuido, el beneficio de las entidades individuales se ha incrementado en un 41,9%, hasta los 1.913 millones de euros al cierre del pasado mes de marzo. Esta evolución dispar se puede justificar por el desplome de la aportación de las filiales al beneficio consolidado de las entidades, que ha pasado de suponer el 63,9% en marzo de 2013 a tan sólo el 28,3% al cierre del pasado mes de marzo. El director general de la AEB justifica esta drástica disminución en el tipo de cambio del euro y en los saneamientos que varios bancos han efectuado en las filiales inmobiliarias, principalmente.

De hecho, las insolvencias y dotaciones de las filiales de los grupos bancarios representan ahora un 63%, hasta los 3.951 millones de euros, cuando un año antes apenas superaban el 57% (cerca de los 3.300 millones). En contraposición, la aportación al margen neto de las filiales se dispara por encima del 74%, cuando en marzo de 2013 no alcanzaba el 71%.

Estas cuentas trimestrales presentadas por la AEB se conocen a tan sólo unas semanas de que cada uno de los bancos comiencen con la presentación de las cuentas correspondientes al según trimestre del año y casi en vísperas de que la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA) presente los estados públicos consolidados e individuales de sus asociados a marzo y los individuales correspondientes al mes de abril.

Fuentes del sector sostienen que algunas cifras de evolución de negocio y de resultados, aún no reflejados en la cuenta del primer trimestre de algunas entidades, mostrarán una evolución más positiva, por lo que se espera que sea un ejercicio de “menos a más”, salvo acontecimientos inesperados que pudieran condicionar la mejora de unas cuentas que aún se mantendrán en “unas cifras discretas” ante la coyuntura en la que se desarrolla su negocio.

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