Ha pa­gado 6.012 euros por au­mentar su pre­sencia en Pescanova y en­trar en el ca­pital de la Seda

De concurso en concurso, y a Carolina Masaveu siempre le toca

Los Carceller, per­de­dores en la ba­talla por con­trolar Pescanova, son so­cios de los Masaveu desde 2011 en una so­ciedad de ca­pital riesgo

Carolina Masaveu
Carolina Masaveu

Ser ac­cio­nista de so­cie­dades en con­curso de acree­dores tiene dos ca­ras. Para los pe­queños, su­pone verse atra­pados a ver qué pasa. Los fondos de in­ver­sión y otros in­ver­sores ins­ti­tu­cio­nales se ven obli­gados por las normas in­ter­na­cio­nales de con­ta­bi­lidad a va­lorar a cero sus par­ti­ci­pa­cio­nes. Esto crea opor­tu­ni­dades para quienes pasan por allí con ganas de en­trar. Pero eso no les ocurre a los mi­no­ri­ta­rios, por mucho que pu­dieran cos­tearse las ope­ra­cio­nes. La nueva compra de ac­ciones de Pescanova y la en­trada en el ca­pital de La Seda de Barcelona le han cos­tado a Carolina Masaveu 6.012 eu­ros, cifra nada exa­ge­rada para cual­quier ac­cio­nista, in­cluso para una gran ma­yoría de los mi­no­ri­ta­rios. Pero ha sido ella la que pa­saba por allí, igual que lo hizo en agosto de 2013 cuando pagó 107 euros por su pri­mera en­trada en el ca­pital de Pescanova. Esta vez, ade­más, ha for­ma­li­zado las ope­ra­ciones al mismo tiempo y con los mismos bró­ker.

Fue el mismo día, a la misma hora e intervinieron los mismos intermediarios. El 5 de mayo pasado, con la diferencia de un minuto, Carolina Masaveu Herrera registraba dos documentos en la CNMV, sellados con los números 2014062097 y 2014062099, en los que comunicaba haber sobrepasado el 5% del capital de Pescanova y La Seda de Barcelona, respectivamente, en dos operaciones especiales en la Bolsa de Barcelona, una semana antes. Los impresos tienen grabadas las 13:29 y las 13:30 horas de ese día. En ellos se detalla que la heredera del imperio de los Masaveu (junto a un hermano y una hermana) se ha hecho dueña de 2.050.000 acciones de Pescanova, representativas del 7,133% del capital de la compañía, y de 1.884.290 acciones de La Seda de Barcelona, que representan el 5,195% del capital social de esta empresa.

Pescanova acaba de levantar su concurso de acreedores tras la toma de control de la sociedad por parte de la banca acreedora, mientras que La Seda de Barcelona está en liquidación una vez que la banca no quiso llegar a un acuerdo con sus accionistas de referencia. En ambos casos, Carolina Masaveu comunica las operaciones, pero no su precio, sobre el que se ha especulado mucho en los últimos días. En las dos operaciones la cantidad pagada puede considerarse irrisoria.

Vayamos a los detalles. En ambos casos actuó como intermediario vendedor de las acciones la firma de Bolsa Mercavalor, bróker propiedad cien por cien de Bankinter, y el intermediario comprador fue Finanduero, el bróker bursátil de Caja Duero. El vendedor último no se conoce públicamente, pero elo comprador sí: fue Crisgadini S.L., sociedad de inversión de la que Carolina Masaveu Herrero se declara "accionista de control". ¿Y el precio? La primera de las dos operaciones consistió físicamente en la adquisición de 975.000 acciones de Pescanova, por las que Crisgadini pagó 0,0052 euros por título, o lo que es lo mismo, 52 céntimos de euro por cada cien acciones.

La segunda operación supuso la adquisición de 1.884.290 títulos de La Seda de Barcelona, al precio de 0,0005 euros cada uno. Es decir, a cinco céntimos cada cien acciones. En total, pues, Carolina Masaveu pagó 5.070 euros por incrementar su participación en Pescanova y 942 euros por entrar en el capital de La Seda. En total, 6.012 euros en dos operaciones que muchos españoles podrían haberse costeado, pero que al tener de por medio a un miembro de la familia Masaveu levanta más de un interrogante.


Compras anteriores

Estas dos compras se suman, de hecho, a una anterior, materializada en agosto de 2013 (ver Capitalmadrid.com del lunes 2 de septiembre de 2013), que supuso la primera entrada de Carolina Masaveu en el capital de Pescanova, del que compró 1.075.000 títulos (un 3,741%) a un precio de 0,001 euros cada uno, o lo que es lo mismo, a un céntimo cada cien acciones. Por aquella primera irrupción, la Masaveu pagó 107,5 euros y por aquel entonces, con un abierto enfrentamiento entre el exdueño de la firma, Manuel Fernández Sousa, y un grupo de accionistas significativos encabezados por Demetrio Carceller (a través de Cervezas Damm), la operación despertó muchas preguntas entre los inversores.

Ahora, tras la ampliación de su participación, la insistencia de Carolina Masaveu por invertir en Pescanova levanta nuevas interrogantes. ¿Para qué quiere aumentar su participación en una sociedad -Pescanova- de la que los nuevos accionistas de control -los bancos acreedores- ya han anunciado que los minoritarios se quedarán al final con no más de un 15% de la nueva empresa que absorberá a la actual? ¿Para qué quiere Carolina Masaveu comprar un 5,195% de las acciones de otra sociedad -La Seda-, inmersa en un proceso de liquidación judicial después de que no fuera posible un acuerdo entre los acreedores y los accionistas de referencia?

La segunda de las preguntas solo tiene una respuesta lógica: una oportunidad es una oportunidad y a Carolina Masaveu se le ha presentado. Comprar algo más del 5% de una empresa, por muy en liquidación que esté, al precio de 942 euros, no supone un riesgo excesivo. Y si el proceso de liquidación logra alguna cantidad para los actuales accionistas de la firma y saca algo más de lo que ha invertido, pues eso que gana. Hay que tener en cuenta que al precio que ha comprado Carolina Masaveu supone valorar La Seda en 18.132 euros.

De momento, el administrador judicial de La Seda, José Vicente Estrada Esteban, de la firma Forest Partners Estrada y Asociados, ha convocado Junta General de Accionistas de la sociedad para el próximo 27 de junio en Barcelona. Carolina Masaveu ya podrá ejercer en la misma su derecho a voto, al igual que el resto de los accionistas minoritarios de la compañía. Muchos de ellos, por cierto, tienen prevista una reunión en un conocido despacho de abogados de la Ciudad Condal el 7 de junio, para aprobar las actas de la asociación Unidos por La Seda, a través de la que luchan por defender sus intereses.

Entre otras cosas, estos accionistas minoritarios agrupados en torno a Unidos por La Seda luchan por una valoración más alta de los activos que la empresa, bajo la tutela de la administración concursal, está vendiendo a terceros dentro del proceso de liquidación. Una de las últimas operaciones de esta índole, realizada en abril, fue la venta de de las unidades productivas de Industrias Químicas Asociadas (IQA), en Tarragona, y de Artenius España, en El Prat de Llobregat (Barcelona), que fueron adquiridas, respectivamente, por Industrias Químicas del Óxido de Etileno y Plastiverd Pet Reciclado, sociedades ambas controladas por el grupo español Cristian Lay.

El precio de venta de IQA ascendió a 16,5 millones de euros y por Artenius España se pagaron 100.000 euros. La operación generó una minusvalía ya registrada en el resultado consolidado de 2013 de 50,3 millones de euros, de los que 24,6 millones corresponden a la venta de IQA y los 25,7 millones restantes por la de Artenius España. Las perspectivas anteriores al cierre de la operación se centraban en un precio por ambas de unos 50 millones de euros en total, lo que habría disminuido las minusvalías consolidadas en 34 millones de euros.

Con respecto a la primera de las preguntas, sobre el aumento de la presencia de Carolina Masaveu en el capital de Pescanova, una respuesta similar a la anterior es más que obvia, aunque hay otras posibles. Efectivamente, invertir 5.177 euros en dos operaciones de compra para hacerse con el 7,133% de Pescanova puede dar pingües beneficios. Es verdad que esa cifra de participación se diluirá cuando los bancos acreedores lleven a cabo la creación de la Nueva Pescanova y conviertan una parte importante de sus deudas en capital.

Subida garantizada

Pero también es verdad que si los bancos sacan adelante la sociedad, cosa que nadie duda, la subida en Bolsa está garantizada para el futuro y los poco más de 5.000 euros invertidos tampoco suponen un riesgo excesivo para alguien como Carolina Masaveu. Pero igual que pasó en agosto de 2013, en plena guerra de Carceller contra Fernández Sousa, hay interrogantes que sugieren otras respuestas diferentes a la del mero negocio de hacerse con despojos de una sociedad en dificultades para sacarle rentabilidad futura.

Con esta nueva operación, Masaveu logra tener una participación en Pescanova muy similar a la del expresidente de la empresa, Manuel Fernández Sousa, que según la auditoría aprobada por la administración judicial, tiene el 7,52% de los derechos de voto. Además, se sitúa claramente por encima del 6,2% de los Carceller (a través de Damm), del 5,84% del fondo de inversión Luxempart y del 5% del fondo Silicon Metals. Fuentes del mercado recuerdan que Damm, una vez perdida la guerra por el control de la compañía y aceptada, por tanto, la victoria de los bancos acreedores, ha mostrado su intención de salir del capital de Pescanova. ¿Será Carolina Masaveu la encargada de mantener la presencia de los Carceller en la Nueva Pescanova, incluso con la posibilidad de incluir algún consejero? Aunque no consta públicamente la existencia de grandes negocios comunes de ambas familias, sí comparten, sin embargo, intereses en inversiones de capital riesgo.

En febrero de 2011, la familia Masaveu entró a formar parte de los inversores propietarios de la sociedad de capital-riesgo Diana Capital, de la que ya formaban parte los Carceller. Según asegura en su propia presentación, "Diana Capital, que opera desde el año 2000, invierte en compañías españolas de tamaño medio y con vocación de liderazgo -sobre todo, del sector industrial- para financiar su crecimiento. En los últimos once años ha tomado posiciones en empresas de iluminación exterior, auxiliar de automoción, producción audiovisual, distribución de climatización, mueble tapizado y sector energético".

En su última presentación corporativa, Diana Capital presenta como inversores propietarios de la sociedad a Banco Sabadell, Santander Private Banking, Vida Caixa, Solé, Seguros Bilbao, Axa Seguros, NCG Banco, bankia Pensiones, El Corte Inglés, Grupo Recyde, Grupo Alvargonzález, Familia Gut, Caja España, BBVA, Caixa Bank, BBVA, Orza, Arturo Gil, Fernando de Roda, Grupo Fortis y los grupos Carceller y Masaveu.

 

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