Es el único de los cinco grandes que ha visto des­cender su co­ti­za­ción en el primer tercio de 2014

BBVA queda rezagado con respecto al Santander en la velocidad para sumar beneficios y rentabilidad

La di­fe­rente es­tra­tegia de in­ter­na­cio­na­li­za­ción del ne­gocio pasa fac­tura al banco pre­si­dido por Francisco González

BBVA, presencia internacional
BBVA, presencia internacional

Después de que todos los grandes bancos hayan pre­sen­tado ya sus pri­meros re­sul­tados tri­mes­trales de 2014 y hayan pa­sado cuatro meses por el filtro de los mer­ca­dos, es hora de ana­lizar cómo están tra­tando los in­ver­sores a las cinco ma­yores en­ti­dades fi­nan­cieras es­pañolas y si eso tiene mucho que ver o no con su evo­lu­ción em­pre­sa­rial. Comenzando por la co­ti­za­ción y des­cen­diendo al de­talle de las cuen­tas, hay una cons­tante que se re­pite en ambos aná­li­sis: BBVA se des­cuelga de sus co­legas en este primer tercio de 2014 y ha ter­mi­nado abril su­friendo un cas­tigo en Bolsa que com­para mal con la subida de los otros cuatro com­pañeros de viaje. Y en las cuentas tri­mes­trales tam­bién se apunta la mayor caída de be­ne­fi­cios y margen bruto de los cinco.

La OPA del Santander sobre su filial de Brasil amenaza con aumentar la distancia entre ambos, debido a que sumará beneficio recurrente al grupo (debido a una menor merma en el resultado atribuido por el menor peso de los minoritarios). A ello se suma, además, el diferente reparto territorial de la actividad internacional, que también es favorable al Santander.

Ni siquiera los reiterados anuncios del presidente, Francisco González, y de su consejero delegado, Ángel Cano, sobre la intención del banco de romper la tendencia del dividendo e ir hacia un reparto de dinero en metálico en próximos pagos a los accionistas han sido capaces de parar el castigo que el mercado ha infringido al BBVA en el primer tercio del año. Transcurridos ya los cuatro primeros meses, el banco ha perdido en Bolsa algo más de 1%, cifra que no sería noticia si no fuera porque sus colegas de la gran banca española han tenido un comportamiento radicalmente opuesto.

Santander ha visto subir en estos cuatro meses prácticamente un 10% su cotización. CaixaBank ha subido casi un 18%, Bankia ha superado ligeramente el 17% de subida y la cotización del Popular ha terminado el cuatrimestre un 20% por encima de cómo comenzó el año. ¿Se trata de un castigo gratuito de los mercados o tiene que ver con las expectativas de beneficios futuros?

Las cuentas de la gran banca de 2013 no servían para hacer comparaciones generales, ya que fue un año atípico en el que se cerraron las grandes operaciones de absorción de cajas en crisis y las provisiones tuvieron un peso muy importante sobre las cuentas de resultados del ejercicio.

Además, según señalan fuentes del sector a Capitalmadrid, el principio del fin de la crisis en el mundo occidental y la ralentización de algunas economías de los países emergentes se perfilaba como un impacto adicional en la actividad de los grandes bancos españoles con proyección internacional (Santander y BBVA), mientras que para el resto (Popular, CaixaBank y Bankia) el fin del proceso de consolidación y saneamiento, así como los refuerzos de capital debían dar paso a un año 2014 en el que debería comenzar a verse cómo se desenvuelve el sector bancario español en su auténtico negocio, al margen de las sangrías extraordinarias por provisiones o el mantenimiento de beneficios con resultados extraordinarios.

El exterior, clave

En este contexto, según esas mismas fuentes, los mercados habían comenzado a distanciar a BBVA del resto por dos causas: el peor comportamiento de su negocio exterior comparado con el Santander, y la previsible diferencia temporal para alcanzar la velocidad de crucero suficiente en el negocio español. En el primero de los casos, el del negocio exterior, se veía  venir que el desplome de las divisas de Venezuela, Argentina y otros países de la zona, iba a pasar factura al banco presidido por Francisco González.

En Venezuela, BBVA ha ganado 57 millones de euros en el primer trimestre de 2014, lo que supone una caída del 41% con respecto a los resultados de los primeros tres meses de 2013. Su negocio en Argentina sumó 43 millones de euros a los beneficios del grupo, con un descenso del 4,5%, en tanto que Perú aportó 36 millones (un 14,2 % menos) y el conjunto de negocios integrado por Paraguay, Uruguay y Bolivia, agregó otros 13 millones de euros, con una caída del 46,7 %.

Para el conjunto de América del Sur, el beneficio del banco ascendió en este primer trimestre de 2014 a 244 millones de euros, que suponen un 18% menos que en el mismo período del pasado año. A pesar de su caída, el resultado suramericano de BBVA supone el 23% del beneficio del grupo, lo que augura algún que otro dolor de cabeza en los próximos meses, a no ser que el banco encuentre otras fuentes de resultados más estables y en crecimiento, ya que la situación venezolana y la argentina no dan signos de mejora a corto plazo. Fuera de España, BBVA sigue contando con su motor mexicano. El beneficio de su franquicia en ese país (Bancomer) supuso en el primer trimestre de 2014 un total de 453 millones de euros, un 5,7 % más que el año anterior, pero con algunos signos evidentes de desaceleración.

Ahora, los responsables del banco señalan a Colombia como el epicentro de sus posibles búsquedas de nuevo negocio rentable en la zona, a pesar de que los 61 millones ganados en ese país durante el primer trimestre suponen un 15,1% de caída. Sólo se salva de esta tendencia a la baja el beneficio obtenido por su negocio en Chile, que creció un 62,5% en el trimestre hasta alcanzar los 36 millones de euros. Fuera de los países emergentes, el negocio internacional más consolidado de BBVA es el estadounidense, donde el banco ganó este primer trimestre de 2014 un total de 105 millones de euros (un 12% más que en 2013), lo que eleva al 9,9% del total de beneficio del grupo la aportación de Simpel y Compass.

Si estos datos se comparan con los del Santander, se observan importantes diferencias entre ambos. En porcentaje del negocio que cada área aporta a los beneficios del grupo, el banco presidido por Emilio Botín tiene a México entre sus zonas de influencia, ya que los 138 millones obtenidos en el primer trimestre del año suponen un 7% del conjunto de resultados, a pesar de haber caído casi un 43% sobre el mismo período de 2013. Chile aportó una cantidad prácticamente idéntica, pero el auténtico motor del Santander en América es Brasil, donde los 712 millones obtenidos de beneficio entre enero y marzo suponen el 20% de los beneficios del grupo, a pesar también de una caída del 27% debida a la diferencia de cambio y a la ralentización económica de la zona. Santander ha decidido aumentar su apuesta por Brasil y ha lanzado una OPA sobre el 25% de su filial que no controla. Ofrece una prima del 20% y espera reducir la parte no controlada a una cifra casi testimonial.

Si le sale bien la operación, sumará más de 500 millones anuales de beneficio al resultado atribuido consolidado del grupo, ya que el descuento por intereses de minoritarios caerá en esa misma cantidad. Este efecto se produce porque al consolidar las cuentas de las filiales por el total del negocio, cuando la matriz no controla el cien por cien, como es el caso, después hay que descontar la parte del resultado que le corresponde a esos accionistas minoritarios de cada filial.

Aparte de esta capacidad de reacción para que el negocio brasileño siga sumando beneficios ascendentes, la gran diferencia entre la internacionalización de BBVA y Santander está en Europa. Baste considerar que de los 463 millones de euros obtenidos de beneficio en el viejo continente (que suponen el 53% del total del grupo), Santander UK, su franquicia británica, obtuvo 376 millones de euros, que suponen un aumento del 68% con respecto al primer trimestre de 2013 y llevan a esta parte del negocio a proporcionar al grupo uno de cada cinco euros de beneficio en los tres primeros meses de 2014. Polonia y Alemania también han visto aumentar sus niveles de beneficio en este trimestre, en el que únicamente Portugal ha visto caer sus resultados debido a la situación económica del país, donde las tasas de morosidad han reducido el beneficio de prácticamente todo el sector financiero.

Beneficio del interior

En cuanto a la velocidad de crucero para recuperar el pulso del negocio en España, BBVA ha destacado en su presentación de resultados trimestrales que tras varios ejercicios en números rojos, el primer trimestre de 2014 se ha saldado con un beneficio de 155 millones de euros, que han elevado la participación del resultado español sobre el total del grupo al 15%. El Santander ha terminado estos mismos tres meses con un resultado en España de 251 millones de euros, que elevan al 14% la participación del beneficio hispano sobre el total del grupo consolidado. Como puede observarse a simple vista, la cifra del Santander en España es superior en un 62% a la de BBVA, y ese es otro factor que los mercados tienen muy en cuenta, puesto que el negocio español debe ganar peso en los próximos meses y años.

Fruto de esta diferente evolución de los dos grandes, tanto en los mercados internacionales como en el español, resulta que mientras el margen bruto sobre activos totales de BBVA ha caído del 0,86% al 0,84% en este primer trimestre de 2014 sobre el mismo período de 2013, el ratio pasa del 0,83% al 0,87% en Santander. De hecho, junto con BanKia, que repite en el 0,37%, el resto también suben este ratio. CaixaBank pasa del 0,50% al 0,53% y el Popular, del 0,52% al 0,61%. Este indicador, que sirve para ver cómo evoluciona la salud del negocio bancario, antes de resultados extraordinarios o sangrías de provisiones o depreciaciones de activos, se ve complementado, en el primer trimestre de 2014, con una mayor velocidad de recuperación de los índices de rentabilidad del beneficio en el caso de Santander.

Así, si lo que se tiene en cuenta es el ROA (resultado neto sobre activos totales medios), BBVA ha ganado tres puntos básicos entre el primer trimestre de 2013 (0,48%) y el de 2014 (0,51%). Sin embargo, el Santander ha pasado del 0,49% al 0,55%, lo que significa un incremento de seis puntos básicos. Bankia ha incrementado el ratio del 0,19% al 0,29%, todavía lejos de los grandes, y debido más a la disminución de activos que al aumento de los beneficios. CaixaBank ha mantenido el ROA en el 0,10% y Popular ha visto descender el suyo desde el 0,29% al 0,19%, debido al importante incremento de sus activos (100.000 millones en el año transcurrido desde marzo de 2013) y a su ligera disminución de beneficios. A la vista de los datos, parece evidente que BBVA va a tener que apretar más los dientes para recuperar lña velocidad de su gran competidor, el Santander, al que, por cierto, le quedan por apuntarse este año, cuando los trámites legales hayan acabado, las plusvalías de algo más de mil millones generadas por la venta de su filial inmobiliaria Altamira y de Santander Consumer USA.

 

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