Firma in­mi­nente con Prisa la se­mana pró­xima, 0,35 de di­vi­dendo adi­cional y más re­duc­ción de deuda

Alierta insiste: la UE requiere una regulación que refleje la realidad de la nueva economía digital

Acusa a las em­presas de Internet de in­vertir menos de 100 mi­llones de euros frente a los 60.000 mi­llones de las ope­ra­doras eu­ro­peas

Cesar Alierta, presidente de Telefónica
Cesar Alierta, presidente de Telefónica

El pre­si­dente de Telefónica, César Alierta, se ha con­ver­tido en el aban­de­rado de la reivin­di­ca­ción de las grandes ope­ra­doras de te­lecos contra las em­presas de Internet por con­si­de­rarlas que se están be­ne­fi­ciando del es­fuerzo in­versor que están ha­ciendo las mul­ti­na­cio­nales del sec­tor. Alierta apro­vechó el es­trado de la junta de ac­cio­nistas de la com­pañía para re­cordar una vez más que, mien­tras las ope­ra­doras eu­ro­peas in­vir­tieron 60.000 mi­llones de euros en 2013, las em­presas de Internet ha­bían des­ti­nado menos de 100 mi­llones de eu­ros. Además, dijo, mien­tras las pri­meras ge­neran 1,5 mi­llones de em­pleos, las se­gundas sólo apor­taron menos de 10.000 puestos de tra­bajo. A la vista de ello, volvió a re­clamar de nuevo a la Unión Europea una ar­mo­ni­za­ción de la re­gu­la­ción ante las di­fi­cul­tades que exis­ten, al dis­poner nada menos que de 27 re­gu­la­ciones dis­tintas en todo el en­torno co­mu­ni­ta­rio.

Alierta ha adelantado que espera cerrar la próxima semana el acuerdo con Prisa para la compra de la plataforma de pago Digital Plus. La compañía presentó el pasado 6 de mayo una oferta para adquirir el 56% por 725 millones de euros. En cuanto a E Plus, ha señalado que espera recibir el visto bueno de la Comisión Europea en próximas fechas. Con esta operación, Alemania se convertirá en el segundo mercado español de Telefónica tras Brasil.

El máximo ejecutivo de Telefónica se ha tomado muy en serio la fuerte competencia que están haciendo empresas como Google, Yahoo o WhatsApp, sin apenas correr riesgos y con unas normativas muy laxas para estos agentes. Una gran parte de su discurso la dedicó a arremeter contra los denominados OTT (over the top), sobre quien dijo no sólo apenas invierten dinero sino lo que es más grave aún: apenas pagan impuestos, todo lo contrario de Telefónica. "La empresa que presido destina 23 euros de cada 100 euros que ingresa al pago de impuestos", recalcó.

Por eso, no es la primera vez que pide públicamente un cambio de reglamento y un mayor control para las empresas internautas. "Si ustedes creen que se va a digitalizar Europa con estas inversiones, me lo explican porque Telefónica se apunta a esto", señaló Alierta en febrero pasado cuando presentó los resultados del ejercicio 2013.

Para Alierta, las reglas actuales "son tan asimétricas" que los que invierten están "superregulados", con una regulación que no vale para el futuro y los que no invierten no lo están. Entiende también que "es imprescindible que la regulación se adapte para reflejar la realidad de la nueva economía digital" ante el incremento de la competencia que se está registrando en el sector. "Las nuevas políticas deberían ser flexibles y garantizar las mismas reglas de juego para todos los agentes en el ecosistema digital", insistió.

Además, un entorno de consolidación del sector a nivel global como el que se está produciendo, con movimientos de compras y operaciones corporativas a un lado y otro del Atlántico, la fragmentación del mercado y el número de competidores que hay en Europa frente a otras áreas geográficas, hace que el escenario competitivo se complique aún más. Esto hace que cobre fuerza el hecho de que se tenga que establecer un mayor control sobre la privacidad, la seguridad y la transparencia de todos los agentes del sector. "Hay que clarificar y definir el diseño de la nueva experiencia digital: hacer que todos los usuarios tengan el control de sus propios datos personales, mantener su identidad en el anonimato y mantener seguros sus datos".

Por tanto, considera que la revolución digital que se está produciendo en todo el mundo requiere de nuevas necesidades regulatorias, lo que conlleva a que las políticas y las normativas futuras sean claves en un contexto más global, más competitivo y complejo, "caracterizado por una rápida evolución en toda la cadena de valor de Internet".

Durante su intervención ante los accionistas, Alierta dijo que estamos inmersos en una profunda revolución digital que no para de crecer y de evolucionar hacia un mundo hiperconectado e inteligente y, a la vez, mucho más global. Para el presidente de Telefónica, los smartphones y la banda ancha móvil son el verdadero motor de crecimiento de los accesos móviles, y van a seguir siendo los impulsores del sector. Durante 2013, la penetración de smartphones alcanzó el 34%, lo que da idea del potencial de crecimiento que tiene por delante.

Inversión en redes

A la vista de estas expectativas, la compañía está centrando la mayor parte de sus inversiones -9.300 millones de euros en 2013- en la transformación de redes, principalmente las de banda ancha de alta velocidad, e intensificar el despliegue de fibra. En España, la cobertura de fibra hasta el hogar aumentó significativamente en 2013, alcanzándose más de 3,5 millones de hogares pasados. Brasil, el otro país con mayor implantación, acabó el año con casi 1,4 millones de hogares pasados.

Pese a la crisis que todavía persiste y a la fuerte competencia, el ejercicio pasado fue un bien año para Telefónica no sólo en España sino en Latinoamérica y especialmente en Brasil. La empresa ha logrado volver al crecimiento orgánico de los ingresos, ha conseguido una mayor estabilización de los márgenes y una mejora en su estructura financiera. Concretamente, los ingresos alcanzaron un total de 57.061 millones de euros, con un crecimiento orgánico del 0,7%. Esta tendencia continúa en 2014 y en el primer trimestre se había producido un aumento del 1,5%. Las operaciones en Latinoamérica se mantienen como el motor del despegue, con un nivel de ventas un 9,6% superior en términos orgánicos, muy por encima que las registradas en Europa.

Deuda y dividendo

El objetivo primordial de la compañía sigue siendo recortar todo lo que pueda la deuda. En 2013, logró reducirla en 5.878 millones de euros, quedando en 45.381 millones, y cumpliendo con el plan de situarla por debajo de los 47.000 millones. Esta tendencia se va mantener en 2014 y, de hecho, en el primer trimestre de 2014, esta cifra se redujo en otros 4.657 millones, situándose en 42.724 millones.

La junta de accionistas ha aprobado el reparto de un dividendo de 0,75 euros por acción con cargo al ejercicio 2014. El acuerdo supone que en el cuarto trimestre de 2014 se abonará 0,35 euros por acción, bajo la modalidad de scrip dividend, por la cual el accionista elige si cobrarlo en efectivo o en acciones. El segundo tramo será de 0,40 euros en efectivo el segundo trimestre de 2015. La compañía dedicará 3.413 millones de euros a repartir entre sus accionistas.

 

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