LA SEMANA BURSÁTIL

Mayor presión sobre el BCE

La im­pre­sión de que la renta va­riable eu­ropea vol­verá a tan­tear sus zonas de re­sis­tencia sigue vi­gente, pues los prin­ci­pales in­di­ca­dores de los mer­cados no han per­dido los so­por­tes. Además, au­menta la con­vic­ción de que el BCE adopte me­didas de apoyo y se or­queste un des­pegue como los ge­ne­rados por ac­ciones si­mi­lares de otros bancos cen­tra­les. La de­bi­lidad ad­ver­tida en el en­torno de cre­ci­miento eu­ropeo ge­neró dudas sobre la ve­lo­cidad con que se re­cu­pe­rarán los be­ne­fi­cios em­pre­sa­ria­les, lo que au­to­má­ti­ca­mente se tra­dujo en los úl­timos días en una brusca co­rrec­ción.

Y es que la salida de la recesión no está discurriendo tan fuerte como habitualmente sucede en los ciclos normales, en los que los crecimientos más vigorosos se registran precisamente en los comienzos de la nueva fase.

La Eurozona ha crecido por cuarto trimestre consecutivo, aunque lo ha hecho a un ritmo del 0,2% -la mitad de lo previsto-, y ello, unido a rumores sobre una posible ralentización de la economía estadounidense, generó un fuerte sentimiento de decepción, precisamente, en el momento en que el grueso de los índices europeos acariciaba sus máximos anuales, lo que acentuó la magnitud del batacazo registrado el pasado jueves.

De esta manera, los últimos datos europeos presentan un panorama de bajo crecimiento y reducida inflación, que lógicamente añade presión al BCE para que, de una vez, adopte medidas en su próxima reunión del 5 de junio. Y esta idea caló en el ánimo de los inversores y provocó en el cierre de la pasada semana rebotes casi generales, en los que se recuperó buena parte de los castigos de la víspera.

Ciertos sectores del mercado achacaron también las caídas del jueves a rumores de que Grecia preparaba un impuesto retroactivo que gravaría a los tenedores extranjeros de su deuda, que rápidamente fue desmentido, lo que no impidió que la rentabilidad del bono heleno siguiera subiendo nuevamente el viernes hasta el 6,87%. Unos rumores que, sumados a los flojos indicadores macro, provocaron un verdadero terremoto en toda la deuda europea, especialmente en la periférica, como reflejó la rentabilidad del bono español que llegó a situarse nuevamente por encima de la barrera del 3%, si bien cerró la pasada semana en el 2,96%, con lo que la prima de riesgo, que el pasado miércoles había tocado los 147 puntos básicos, quedó en torno a 163 puntos, aunque por debajo de los 173 que alcanzó la víspera.

En cualquier caso, con el grueso de los ajustes ya realizados en los países periféricos, parece un tanto exagerado temer que pueda avecinarse una nueva fase recesiva o un nuevo episodio de crisis de deuda, pues no se advierte la presencia de factores desencadenantes. Y el BCE parece dispuesto a evitar que la baja inflación existente en la región -0,7% frente al objetivo del 2%-

contribuya a prolongar un escenario de débil crecimiento. Hasta el momento sólo ha intervenido con palabras, provocando que, ante las amenazas de intervención, los inversores actuaran en consecuencia y le hicieran el trabajo. No obstante, la inflación no repunta de forma natural, se da por seguro que el BCE deberá instrumentar medidas que estimulen el crecimiento de la economía, ya que ésta va íntimamente ligada al consumo. Se espera que la autoridad monetaria decida en su reunión de junio rebajar el precio del dinero y gravar los depósitos de las entidades financieras en el BCE, como medidas que estimulen la liquidez y fomenten el crédito a pymes y familias. No obstante, los expertos no creen que la autoridad monetaria instrumente de forma inmediata compras de activos como las realizadas por otros bancos centrales. Sin embargo, sí barajan el anuncio de compras de ABS (títulos de deuda garantizados por activos, generados por bancos utilizando como garantía su cartera de préstamos), que podrían entrar en funcionamiento en el tramo final del año, ya que antes habrá que resolver los problemas regulatorias que genera la compra de este tipo de activos.

Por otra parte, entre las principales referencias macro, que se publicarán en los próximos días y que repercutirán en el proceso de formación de las cotizaciones en Europa, hay que destacar los PMIs adelantados de mayo en la Eurozona, Alemania y Francia, así como los PIB de Alemania y de Reino Unido en el primer trimestre y la encuesta IFO de Alemania en mayo. A su vez, en EEUU acapararán la atención las actas de la última reunión de la FED y los datos de ventas de viviendas de abril.

El lunes escasean las referencias significativas en todos los mercados, el único dato importante se conocerá en Europa: la balanza comercial de España en marzo.

El martes, día en el que el Tesoro español subastará Letras a tres y a nueve meses, nuevamente, las únicas referencias significativas se publicará en Europa: el IPC de abril en Reino Unido y los precios a la producción de Alemania en abril.

El miércoles, en Japón, se publica la balanza comercial de marzo y se reunirá su banco central (BoJ). En Europa, las ventas minoristas de Reino Unido en abril y la confianza del consumidor de la Eurozona en mayo. Y, en EEUU, además de que se conocerán las peticiones de hipotecas MBA de la semana anterior ya con los mercados europeos cerrados, la FED hará públicas las actas de su última reunión.

El jueves, en China, se conocerá el PMI manufacturero que elabora HSBC. En Europa, además de que el Tesoro español subastará bonos a cinco y a 10 años, se darán a conocer también los PMI manufactureros y de servicios de la Eurozona, Alemania y Francia y el PIB del primer trimestre en Reino Unido. Por su parte, en EEUU, se harán públicos las solicitudes de subsidios de desempleo cursadas la semana anterior, el índice de indicadores de abril, el índice de actividad nacional de abril de la FED de Chicago y las ventas de viviendas de segunda mano en abril.

Finalmente el viernes, en Europa, se publicarán el PIB del primer trimestre en Alemania y el índice IFO de clima empresarial de mayo en Alemania. A su vez, en Estados Unidos se darán a conocer las ventas de viviendas nuevas en abril.

Resultados empresariales:

Salvo contadísimas excepciones, en Europa, ha finalizado el periodo de presentación de resultados trimestrales, con lo que esta semana la atención será acaparada por empresas estadounidenses. Así, el lunes se conocerán las cuentas de Campbell Soup y de Urban Outfitters; el martes, las de Apollo Investment y Home Depot; el miércoles, las de Lowe's, Target y Tiffany, y el jueves, las de Best Buy, Dollar Tree Stores, y GAP y Hewlett Packard.

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