POLÍTICA NACIONAL

Ni gran coalición ni federalismo..., al menos de momento

La in­vi­ta­ción lan­zada por el ex­pre­si­dente del go­bierno Felipe González a que los dos grandes par­tidos con­tem­plen la po­si­bi­lidad de formar una gran coa­li­ción para hacer frente a los desafíos del mo­mento, y la in­sis­tencia del PSOE en la ne­ce­sidad de re­formar la Constitución ‘en clave fe­de­ra­lis­ta', han des­viado la aten­ción de la opi­nión pú­blica de la cues­tión sobre la que está lla­mada a ma­ni­fes­tarse elec­to­ral­mente el pró­ximo 25 de mayo. De re­sultas de ello, la cam­paña se está ‘nacionalizando' en lugar de ‘europeizando', lo que se su­ponía iba a ser su ob­je­tivo.

Ni Jauregui se desanima con los nacionalistas ni éstos por Ucrania

Hasta qué punto estos intentos son ‘canards' del PSOE que pretenden arrojar una imagen de centralidad en la vida política española como partido de ideas y de soluciones, dispuesto siempre a sacrificarse por la sociedad y a velar por su bienestar futuro, es cuestión discutible. Pero lo que parece no serlo es que desde hace años el partido socialista, bajo su secretario general Pérez Rubalcaba, no logra sacarle provecho al descenso relativo de popularidad del partido del gobierno, que sigue en cabeza de la preferencia de los españoles a pesar del descenso general del bienestar y de verse aquejado de problemas de corrupción. Y no es que la pérdida de potencial electoral del PSOE vaya a aumentar el potencial del PP, porque también éste desciende en expectativa de voto.

Lo que teme el PSOE es que el castigo al gobierno de Rajoy no lo vaya a dar él sino las fuerzas políticas emergentes que mejoran sus expectativas de voto, tanto a la derecha como a la izquierda. A la derecha y el centro-derecha están Vox, Ciudadanos y Unión Progreso y Democracia, los cuales comparten de forma tácita una ‘plataforma' de denuncias contra la corrupción, la debilidad ante los nacionalismos y el anquilosamiento de las estructuras partidarias tanto del PP como del PSOE. Y a la izquierda se hallan IU, los Pueblos Deciden, Esquerra Unida y Podemos, todos de acuerdo en oponerse a las políticas de estabilidad monetaria de la zona euro y a la expansión del gasto público. Todos ellos, a su vez, comprometidos en mayor o menor grado a dar satisfacción a las demandas nacionalistas.

En cuanto a la idea de un gobierno de coalición, llama la atención que la propuesta haya sido rechazada por el PSOE y tomada como algo digno de consideración por el PP. "Mientras yo sea secretario general - ha dicho Rubalcaba - no habrá un gobierno de concentración", pero según el candidato popular Miguel Arias Cañete una gran coalición no es algo descartable. Igual lo cree el ex-presidente de Murcia y candidato al europarlamento, Ramón Luis Valcárcel, y aún el ministro de Interior, Jorge Fernández, quien ha admitido que podría ser "conveniente" según qué circunstancias. La única circunstancia concebible sería la de un "supuesto anticonstitucional máximo", como se decía antes y como podría serlo una declaración unilateral de independencia de Cataluña, o un referéndum ilegal para tratar de legitimarla.

La invitación al federalismo no tentará a los independentistas

Es aquí, en este dominio del independentismo catalán, donde el PSOE se muestra más voluntarioso e inquieto. En la visión de Jáuregui, número dos de la candidatura europarlamentaria socialista, el tiempo corre a favor de los nacionalistas catalanes. Por eso es necesario interferir en el cronograma de su estrategia. En resumen, vino a decir el pasado 12 de marzo en el Círculo Ecuestre de Barcelona, tras la próxima Diada (11 de septiembre) el presidente del gobierno debería anunciar su disposición a estudiar la reforma de la Constitución, cuyo primer proyecto se discutiría a lo largo del 2015 para que fuese aprobado por la siguiente legislatura y después sometido a referéndum. Esa reforma daría satisfacción a las demandas de la sociedad catalana y significaría la renuncia al "derecho a decidir", asegura Jáuregui.

El candidato socialista no se desalienta. Él fue el coordinador en 2013 de la propuesta federal del PSOE para la reforma de la Constitución; la cual no ha encontrado hasta ahora el menor eco en el PP ni en ninguna otra fuerza política. Si no se emprende la reforma de la Constitución, advirtió Jáuregui en Barcelona, "todo caminaría hacia el desastre".

Es dudoso que la solución propuesta por Jáuregui pueda incidir en la planificación del programa independentista de los nacionalistas catalanes. Este programa consiste en una acción combinada de acciones defensivas y ofensivas. La crisis de Ucrania y las incidencias de la campaña electoral de las europeas los han puesto a la defensiva. La primera medida para materializar lo que ellos llaman Agencia Tributaria Catalana (ATC) los ha devuelto a la ofensiva.

A principios de febrero, un documento de la consellería presidida por  Francesc Homs advirtió que la situación de Cataluña podría conducir, si no se atendían sus requerimientos, a una crisis comparable con la que se estaba viviendo en Kiev. Cuando la situación en la capital ucraniana se tornó violenta, Homs corrigió el tiro: "no está en nuestra línea hacer comparaciones que no tienen ningún tipo de fundamento; es evidente que Cataluña no llegará nunca a la situación de Ucrania".

Ucrania siguió desorientando a los nacionalistas catalanes. El referéndum de independencia de Crimea fue sin duda una expresión del "derecho a decidir", pero también algo rechazado unánimemente por Europa, a pesar de haber reunido algunas de los formulismos propios de los procesos de independencia legítimos. Peor suerte corrió el modo de practicar el derecho a decidir en las dos provincias de Donetzk y Logansk, por medio de la violencia y sin la menor consideración por las formalidades electorales.

Es posible que las fuerzas nacionalistas catalanas que no han desechado la vía unilateral o insurreccional hacia la independencia, como ERC y la Assemblea Nacional de Catalunya, quizás se vean después de Donetzk y Logansk llamados a moderar su lenguaje, por lo menos hasta que pase la crisis..., si pasa. Y entretanto, se ponen en marcha medidas, de momento tentativas, pero igual de unilaterales y al margen de la ley, como la ATC.

Una comunicación de la Generalidad recién emitido invita a los contribuyentes que van a hacer la declaración de la renta a que entreguen una copia a cualquiera de las 53 oficinas de la entidad ‘Tributs de Catalunya'.  El comunicado asegura que lo que busca es fomentar "las buenas prácticas", y que dar la copia de la declaración no exime de la obligación de hacerla para Hacienda, que la debe recibir primero.

¿Qué virtualidad puede tener este gesto, en los proyectos nacionalistas? Fiscalmente ninguna, aunque no deja de proporcionar información privada sobre las personas que atiendan la petición y aunque la Generalidad no tenga derecho a ella. A más largo plazo, sin embargo, puede ser utilizado como índice o termómetro del ascenso del número de adhesiones a la causa soberanista, y prueba del interés personal de los catalanes que quieran mostrar a la Generalidad que sus directrices son seguidas más allá del deber exigible, es decir, con devoción.

 

 

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