La banca reduce mora por primera vez desde el inicio de la crisis

Los datos de cambio de ten­dencia en la banca se suman a las muy op­ti­mistas pre­vi­siones del Gobierno

La caída de la mo­ro­sidad en la gran banca es­pañola en el primer tri­mestre del año es uno de los datos que más des­tacan de la pre­sen­ta­ción de las cuentas de re­sul­tados del primer tri­mestre de sus prin­ci­pales en­ti­dades fi­nan­cie­ras. Este miér­coles le ha co­rres­pon­dido ha­cerlo al Banco Popular y al BBVA. Los con­se­jeros de ambas en­ti­dades han coin­ci­dido en señalar que su tasa de mo­ro­sidad se ha re­du­cido. En el caso del Popular su­cede por pri­mera vez en siete años y cae siete puntos por­cen­tua­les. En con­creto lo hace por pri­mera vez desde el inicio de la crisis fi­nan­ciera en el ve­rano del 2007. Así la en­tidad sitúa al cierre del primer tri­mestre del año sus cré­ditos mo­rosos en el 14,28%. Tendencia si­milar muestra el BBVA.

El primer ejecutivo del **Popular **ha llegado a decir que se acabó la transición, en alusión a lo que ha supuesto para la entidad el 2013. La reducción de la mora ha sido de siete puntos entre enero y marzo, pero mantiene una cartera de más de 21.000 millones de créditos morosos.

Algo similar ha expresado el consejero delegado del banco vasco, **Ángel Cano. **Según sus palabras en el BBVA han vuelto a caer los saldos de préstamos dudosos y las entradas en mora se han reducido "muy significativamente". Bien es cierto que su resultado final es mucho más positivo en este terreno que el del Popular, pues mantiene la morosidad en España en el 6,4 % a finales del primer trimestre del 2014. Claramente muy por debajo de los niveles del equipo dirigido por otro Ángel, en este caso Ron, que en los últimos años ha visto como la entidad pasaba de ser lider en rentabilidad mundial, a tener que suspender su dividendo.

Un día antes, el consejero delegado del Santander, había anunciado que el grupo ha conseguido reducir la morosidad por primera vez desde que empezara la crisis financiera en 2007. La ratio total ha descendido nueve puntos desde diciembre del pasado año. Se sitúa en el 5,52%; aunque en España la dudosidad sigue al alza, con un incremento de una décima en el trimestre, hasta el 7,61%. Por su parte La Caixa hablaba de caída del ritmo de las entradas en mora.

Pero si nos atenemos a las optimistas previsiones que hoy ha aprobado el Gobierno para enviar a Bruselas, ya habríamos llegado al momento claro de cambio de signo en la economía española. Más pronto que tarde uno de los elementos que más interactúa en la cuenta de resultados de la banca, como es el crecimiento económico, habrá despegado por el entorno del 2 % en el que se mantendrá, según el Ejecutivo, de forma duradera. Es lo que dice el Programa de Sostenibilidad en el que se incluyen las **previsiones para el período 2014-2017. **

Así lo reconoce el presidente del Instituto de Estudios Económicos, José Luis Feito, para quien los resultados de la última EPA, sobre todo si se desestacionalizan, presentan un panorama de la economía nacional ya completamente distinto. Bien es cierto que en el sector bancario consideran que todavía falta algo de tiempo para trasladar la mejora de la economía en general a la cuenta de resultados de las entidades financieras.

Así el Popular precisaba en la nota enviada a la Comisión Nacional del Mercado de Valores que "la mejora de los principales indicadores de la economía aún no se ha trasladado por completo a la actividad del negocio bancario". Ha obrado en consecuencia y por ello ha mantenido un nivel de provisiones muy elevado, en concreto 385 millones de euros, por lo que su beneficio se ha reducido en un 39 %.

Pero la decisión deberá tener su recompensa. Gracias el decreto de noviembre del año pasado del Gobierno sobre los beneficios fiscales diferidos podrán contabilizar como capital de máxima calidad. El Gobierno y el Banco de España han justificado el real decreto que la banca española no esté discriminada respecto de otros países de la **OCDE **en el que se aplican medidas similares.

En varios de ellos se devuelven impuestos ya pagados inmediatamente después de registrar las pérdidas, por lo que no se vincula su compensación a los beneficios futuros. Además el supervisor ha explicado que podría darse el contrasentido que la banca tuviera peores ratios de capital cuando actuando con prudencia aplicara una política de mayores provisiones. Además el Banco Central Europeo también autorizó la medida.

Es cierto que los papeles, a la hora de realizar previsiones, lo admiten todo. Según las estimaciones de los grandes bancos que han quebrado en los últimos años sus previsibles beneficios futuros eran casi infinitos. Y en algunos casos las estimaciones habían sido validadas por las agencias y asesores externos. Aunque ahora todo apunta a que se está hablando de otra cosa. Vuelve el crecimiento, y poco después el empleo. Son los pilares del beneficio del sector bancario.

 

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