EL MONITOR DEL DÍA

Construcción: sin novedad ante el frente

Las úl­timas pre­vi­siones sobre el sector no con­tem­plan el re­torno al cre­ci­miento

Obra parada en Madrid
Obra parada en Madrid

Se acaban de hacer pú­blicas las pre­vi­siones de la evo­lu­ción de la in­dus­tria de la cons­truc­ción para este año y los dos si­guien­tes, por parte dos ins­ti­tu­ciones que si­guen ha­bi­tual­mente este sec­tor. La Comisión Europea ha pu­bli­cado sus pre­vi­siones de otoño de este año y SEOPAN, la pa­tronal de las grandes cons­truc­toras es­paño­las, lo ha hecho en su tra­di­cional com­pa­re­cencia anual ante los me­dios. De los datos pre­sen­tados -si no iguales si muy coin­ci­dentes en es­pe­cial en la ten­dencia que seña­lan- pueden de­du­cirse va­rias con­clu­sio­nes. Una, este sector pro­duc­tivo aún no ha de­jado los nú­meros rojos y su pro­duc­ción se­guirá dis­mi­nu­yendo en ese pe­ríodo como lo viene ha­ciendo desde 2008. Dos, la in­dus­tria de la cons­truc­ción es­pañola es, de entre todas las eu­ro­peas, una de las pocas que re­tro­ce­derá en 2014 y la única que se­guirá en re­tro­ceso en 2015.

Tres, que a pesar de ello, la caída es menor cada año que la de ejercicios anteriores y que, aunque seguirá cayendo la producción, pudiera estar cerca el comienzo de una recuperación, aunque de manera lenta y sobre todo, incierta. Cuatro, la inversión pública, pilar de la construcción de obra civil, no se va a recuperar al menos hasta 2017, a tenor de estas previsiones y de lo que se deduce de lo incluido en los Programas de Estabilidad del Reino de España.

En sus previsiones de otoño la UE estima que la construcción española siguió en recesión en 2013, si bien con mayor moderación que en años anteriores. La caída de la actividad se produjo ese año en muchos países, destacando Chipre (-25%), Grecia y Portugal (-14%), España (-10%), República Checa (-8%), Italia y Eslovaquia (-7% cada una) y Francia y Reino Unido (-3% respectivamente). Ese año creció la inversión pública total en España el 1,6% frente a un 2,3% del conjunto de la UE, y nuestro país se situó en quinto lugar en porcentaje de inversión en construcción sobre el total comunitario, con el 8%. Le precedieron Alemania (21,2%), Francia (19,4%), Reino Unido (12,5%) e Italia (11,1%). Para España, este organismo considera que el retroceso en la inversión en construcción será aun intenso en 2013 con una caída del -4,3% en el sector residencial y de un -3,9% en el resto de la edificación, mantenimiento y rehabilitación y obra pública.

Por su parte SEOPAN ha considerado que en 2013 la construcción alcanzó una producción de 93.096 millones de euros, por primera vez en muchos años por debajo de los cien mil millones, con una caída del 10,3% sobre lo producido el año anterior. Por subsectores, la edificación en su conjunto -que representó casi el 76% del total producido- alcanzó los 70.625 millones de euros y cayó un -5,6% (un -7% la edificación residencial y un -6% la no residencial). La Rehabilitación y Mantenimiento de edificios, que representó el 30% del total y alcanzó los 28.293 millones, cayó un -4% a pesar de las medidas tomadas por el Gobierno para fomentar su desarrollo. Por su parte, la obra civil, que es en su inmensa mayoría obra pública, se desplomó un -23% llegando solo a los 22.471 millones de euros.

Reducciones varias

Con esta producción la FBCF de la construcción perdió un -9,6%, la inversión en construcción sobre el PIB se redujo en 1,5 puntos porcentuales, las viviendas iniciadas se retrajeron un -23,1%, el consumo de cemento un -19,3% y la licitación pública se desplomó un -48,2%; todos estos indicadores en cómputo interanual. Con esta dinámica negativa que ya se constata durante varios años, la producción por subsectores -en términos reales- ha caído por debajo de los niveles alcanzados en los años noventa.

Para 2014 la UE prevé una recuperación prácticamente general de la actividad en su ámbito geográfico (1,7%), aunque seguirá reduciéndose de manera notable en Chipre, España y Eslovenia, si bien con menor importancia que el pasado año. Con respecto a 2015 este organismo considera que se consolidará la recuperación de esta actividad hasta crecer un 2,8% en el conjunto. Solo España permanecerá en recesión con una caída del -2%.

SEOPAN prevé que en 2014 se produzca de nuevo una retracción de la actividad, si bien algo menor que la apuntada en los últimos años. Según esta patronal, la actividad constructora total caerá de nuevo entre un -4% y un -6%, producto de la agregación de una caída de entre el -1% y el -3% de la edificación (la residencial podría caer entre el -4% y el -6%, y la no residencial entre el -3% y el -5%), una cierta estabilidad de la rehabilitación, que quedaría entre un 0% y un -2%, y de nuevo una mayor caída de la obra civil, cuya retracción sería de entre el -12% y el -16%. De su análisis de las proyecciones de la inversión pública española, SEOPAN concluye que esta disminución de la inversión aún se repetiría de manera muy intensa en 2015 (-14,2%) y en 2016 (-8,3%).

La repercusión de esta negativa evolución en el empleo está siendo de una dureza extrema. Por ello la patronal pide mayor inversión pública en infraestructuras en los próximos años, medida anticíclica que podrá generar empleo a corto plazo. Según sus cálculos, una inversión en obra civil equivalente al 1% del PIB (en torno a 10.000 millones de euros) generaría 197.200 empleos, de los cuales 134.500 serían empleos directos y el resto indirectos.

 

Reecuperación general

Ello es congruente con que la causa del pesimismo de las previsiones mencionadas para 2014 y 2015 se debe prácticamente en exclusiva, a razones políticas. En efecto, la enorme restricción de inversión pública -que amenaza con dejar este país como un erial, excepto las electoralistas inversiones destinadas al AVE naturalmente- es la causa directa de la caída de la actividad constructora y de la enorme desaparición de empleo asociada a la misma. Por ello la UE prevé que el desempleo en España solo descenderá en 2014 menos de un punto porcentual (0,7 p.p.), sin que tantos sacrificios exigidos de manera única a este sector haya servido para llevar el déficit a cotas exigidas por la UE, quien prevé en cualquier caso que a causa del poco control del gasto público nuestro déficit aumentará más allá de lo exigido si no hay cambios políticos, es decir, si no se toman medidas restrictivas adicionales a las ya implantadas, para corregir esa desviación.

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