Entre los ajustes pen­dien­tes, una nueva vuelta de tuerca al ne­gocio ce­men­tero, que pro­vo­cará cie­rres adi­cio­nales de fá­bricas

FCC, Sacyr y Acciona aprovechan el repunte económico para sanear sus balances

FCC sanea y re­fi­nancia deuda pero aplaza el di­vi­dendo. Sacyr pierde 496 mi­llones por Panamá, Vallehermoso, re­no­va­bles y los cré­ditos fis­cales

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El apa­rente re­punte eco­nó­mico, con más li­quidez en el mer­cado, el tirón de la Bolsa y las fa­ci­li­dades que otorga la re­forma la­bo­ral, ha sido apro­ve­chado por las cons­truc­toras para sa­near sus ba­lances y aflorar pér­di­das. Tres de las prin­ci­pales cons­truc­toras -FCC, Sacyr y Acciona- han pre­sen­tado re­sul­tados esta se­mana con fuertes pér­di­das, mul­ti­mi­llo­na­rias en al­gunos ca­sos. Pero no es malo todo lo que re­luce. FCC y Sacyr están sa­liendo del ato­lla­dero ante los se­rios pro­blemas que atra­ve­saban por el cambio del ci­clo. El ne­gocio in­ter­na­cional les ha dado via­bi­lidad y, dentro del país, la re­es­truc­ti­ra­ción. La em­presa de las Koplowitz, madre e hija, quiere ini­ciar una nueva etapa en 2014, justo des­pués de ce­rrar su se­gundo año de duro sa­nea­miento que se ha sal­dado con una re­duc­ción sus­tan­cial del ta­maño del grupo de ser­vi­cios ur­ba­nos.

Ese proceso de depuración de balance ha provocado pérdidas de 1.506 millones de euros en 2013 tras acometer saneamientos de todo tipo en el año por 1.680 millones. Juan Béjar, primer ejecutivo de FCC, pone el acento en el punto de inflexión que supone 2014. A partir de este ejercicio, su objetivo es volver al crecimiento, aunque bien es cierto que al plan de reestructuración le quedan flecos, y algunos importantes, como el nuevo ajuste de la actividad cementera, dentro de una reconversión sectorial que provocará cierres adicionales de fábricas.

Pero ya este año FCC prevé crece el 5% en ingresos y el 20% en Ebitda. Y quiere hacerlo con una estrategia definida, seleccionando mucho los  proyectos -nacionales e internacionales- para centrarse en aquellos que realmente aporten márgenes y liquidar lo inviable.

El significativo nivel de avance del plan estratégico vendrá acompañado a final de marzo por la firma de la refinanciación de la deuda del grupo. El primer ejecutivo del grupo, Juan Béjar, la da por cerrada a falta de la firma por los 37 bancos afectados. No ha desvelado los detalles de la misma pero ha descartado que vaya a suponer capitalización de parte de ella.

Con ese balón de oxígeno financiero, FCC espera volver a unos ratios de apalancamiento normales, en el entorno de las cuatro veces Ebitda, frente a las ocho veces que se llegó a alcanzar en el momento álgido de la crisis del grupo. Cuando se alcance esa relación de apalancamiento, se volverá a repartir dividendo. Pero Béjar se ha cuidado mucho de decir en qué momento se alcanzará ese hito.

En cuanto al capítulo de activos pendientes de venta, su valor asciende a 500 millones de euros y entre ellos pueden estar sus participaciones en la inmobiliaria Realia y en Globalvía, así como en la operadora Yoigo.

Sacyr Vallehermoso también rendía cuentas este viernes del ejercicio 2013, en el que de nuevo los saneamientos le han abocado a las pérdidas. Números rojos de 496 millones, derivados de las provisiones por el Canal de Panamá, que suponen un impacto negativo de 127 en las cuentas, del ajuste del valor de los activos de Vallehermoso a su deuda, de la depreciación de activos renovables y del saneamiento de créditos fiscales por 246 millones. Las pérdidas del ejercicio en todo caso suponen casi la mitad de la cifra contabilizada en 2012.

Sin contabilizar esas partidas, Sacyr habría cerrado el año con una ganancia de unos 100 millones de euros y un beneficio bruto de explotación (Ebitda) de unos 600 millones.

La cifra de negocio cayó un 10,5% el pasado año, hasta 3.065 millones de euros por la desaceleración en las actividades de construcción en España y Portugal, los cambios en el perímetro de consolidación en la actividad de concesiones de infraestructuras y a la menor superficie alquilable de Testa tras la venta de un inmueble en Miami (Estados Unidos) y otro en París (Francia).

Su beneficio bruto de explotación (ebitda) se contrajo un 36%, hasta 375 millones de euros. Sacyr tiene previsto comenzar a negociar este año con la banca el vencimiento del préstamo asociado a la compra de su participación del 9% en Repsol.

El principal negocio del grupo, el de construcción, facturó 1.891 millones de euros, el 4,3% menos, debido, al descenso de la actividad en España y Portugal y gracias a la actividad internacional, mientras que el ebitda aumentó un 20,9% hasta 139 millones. La facturación en el exterior representó el 53% del total. La cartera de ingresos futuros se situó en 37.752 millones de euros, principalmente, por Concesiones y Valoriza.

La facturación internacional aumentó el 15% y la del mercado doméstico cayó el 25%, mientras que la cartera de obra ascendió a 4.588 millones garantizando 29 meses de actividad. La filial de servicios Valoriza facturó 1.074 millones, el 4,4% menos, y alcanzó un ebitda de 116 millones, el 35% menos. Por su parte, Sacyr Concesiones aumentó sus ingresos un 8,7% y alcanzó una cifra de ingresos de 291 millones. Los ingresos de Testa, filial patrimonialista, fueron de 219,7 millones, un 12,7% menos. El nivel de ocupación fue del 97% y el stock de vivienda de 321 unidades.

Los saneamientos también han pasado factura a Acciona que se anota en 2013 las primeras pérdidas de su historia. En este caso, los ajustes derivan de los cambios regulatorios del sector eléctrico. En concreto,  1.972 millones de euros, frente al beneficio de 189 millones del año anterior.

El beneficio antes de impuestos arrojó un saldo negativo de 2.174 millones, tras contabilizar unas pérdidas extraordinarias 2.203 millones principalmente en concepto de deterioro de valor de activos renovables en España.  Por su parte, los ingresos se situaron en 6.607 millones, un 5,8% menos que en el año 2012. En concreto, la división de infraestructuras aportó 2.733 millones de ingresos (-17,8%), la de energía sumó 2.210 millones (+0,6%), la de servicios 641 millones (+8,3%) y la de agua 585 millones (+15,6%). El resto corresponde a otras actividades.

Por su parte, el resultado bruto de explotación (Ebitda) se redujo un 14,1%, hasta los 1.228 millones. La deuda financiera neta descendió, al pasar de 7.482 millones a 31 de diciembre de 2012 a 6.715 millones a cierre de 2013.

 

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